Asesinato en el Hospital. Como en las películas de la mafia. A sangre fría, con precisión y con silenciador. Cuatro tiros y fiambre. Ocurrió en el 12 de Octubre de Madrid, en una habitación doble. La víctima se llamaba Leónidas Vargas Vargas, antiguo miembro del cartel de Medellín. El asesinato se produjo ayer a las 20:00 horas en la habitación 543. El asesino preguntó al paciente que estaba despierto si se llamaba Leónidas. El paciente señaló a su compañero de habitación. —Es él, pero está dormido—. El sicario sacó de la chaqueta un arma con silenciador, le descerrajó cuatro tiros y abandonó tranquilamente la habitación, la planta, el hospital, Madrid y España, quién sabe.
Leónidas Vargas Vargas estaba en la lista de los 19 narcotraficantes más buscados de Colombia que ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por su captura
La policía inició su búsqueda entre las plantas tres y séptima del hospital y a las 22:00 del día de ayer, todavía permanecían cerradas. Póngase en el lugar del paciente que fue testigo de lo ocurrido y pase un mal rato. El hospital abandona el estatus de lugar donde eres objeto de cuidados y atenciones especiales. Lugares de compasión y acogida. El icono se derrumba y se convierte en décimas de segundas en un santuario profanado, ultrajado e inquietante. El mundo al revés. La aprensión se dispara. Si te tienes que hacerte analíticas hay que esperar cuatro días hasta que los fluidos recuperen el estado líquido. Si te cortan en dos no sangras.
El tal Leónidas, es fácil de imaginar, no era una hermanita de la caridad, estaba en la lista de los 19 narcotraficantes más buscados de Colombia que ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por su captura. Había sido detenido en un Hotel de Madrid por su relación con un alijo de media tonelada de cocaína. Actualmente se encontraba en libertad bajo fianza y permanecía ingresado desde el 2 de enero aquejado de una grave dolencia pulmonar y a la espera de que se fijase la fecha del juicio oral.
Vargas tenía 60 años. Fue condenado en Colombia a 19 años de prisión por narcotráfico y a 26 por homicidio. Siete años después, no obstante, recobró la libertad, gracias a beneficios de reducción de penas por estudios y buena conducta (?). En 2003 le fueron confiscados bienes por valor de 40 millones de dólares. Fue acusado de intentar asesinar al candidato presidencial del Partido Liberal de Colombia, el exministro Horacio Serpa, cuando se encontraba en prisión. Un angelito. Se le conocía por los apodos de ‘Paras de Alicate’ y ‘El Viejo’.






















