Sucedió en 2006. Miembros de la policía de Fatah intentan disolver una manifestación de Hamás. Ocurrió poco antes de que Hamás liquidará a los miembros de Fatah y generara una administración diferente e independiente de la Autoridad Nacional Palestina
Gaza. El ejército de Israel ha dicho que Hamas posee varios proyectiles aéreos, y que fueron usados contra los ataques aéreas israelíes el sábado por la noche. Las mismas fuentes informaron que muchos de esos proyectiles fueron destruidos cuando aviones israelies atacaron una mezquita de Gaza en la que estaban almacenados. Mientras tanto, tropas de infantería seguían combatiendo con terroristas de Hamás en los suburbios de la Ciudad de Gaza, en uno de los más violentos combates que hasta ahora habrían protagonizado dicha fuerza, la cual esta más cerca de los principales puntos más densamente poblados de la ciudad de Gaza, con cerca de 400.000 habitantes.
Hillary Clinton critica la relación de Hamás con los niños
:: El estratégico paso de Philadelphi
Mientras Israel se ocupa de micro-tácticas, en Teherán ven lo ocurrido en Gaza como una catástrofe estratégica, y no debido a la matanza de palestinos o la crisis humanitaria
Israel no debiera dar por terminado el ataque contra Hamás, según analistas israelíes, hasta que el acuerdo incluya el cierre del Paso de Philadelphi, dedicado al contrabando de armas. Esa y no otra es la razón que explica el rechazo contundente del Hamás a las iniciativas de cese el fuego de Egipto y Francia, ayer en Damasco. No sólo Gaza arde. También Teherán. Los iraníes se agarran de los pelos según distintos analistas de Israel y el pánico en los edificios del gobierno en Teherán no es menor que en el edificio número dos del hospital Shifa en Gaza, en cuyos sótanos está escondida toda la cúpula del Hamás. Allí, los dirigentes de Hamás, bajo un ataque israelí que no previeron, hacen las cuentas consigo mismos y con el mundo árabe.
Mientras Israel se ocupa de micro-tácticas, en Teherán ven lo ocurrido en Gaza como una catástrofe estratégica, y no debido a la matanza de palestinos o la crisis humanitaria. En Irán entienden que su inversión de años se ha perdido para siempre. Decenas de millones de dólares iraníes arden al hacer contacto con bombas J-Dam de 600 kg que penetran los arsenales y las infraestructuras montadas por Irán en Gaza. Dichos bombardeos amenazan con desarticular uno de los bastiones más importantes construidos por la Revolución Islámica: el proyecto insignia iraní dentro de la sociedad árabe sunita, Hamás, arde en llamas.
El gran peligro, según los mismos analistas, el que más temen en Teherán, es que el éxito de Tzahal en Gaza se proyecte sobre Hezbolá. Aunque suene irrisorio, creen de verdad que Israel ha encontrado la respuesta militar, no sólo contra Hamás sino también contra Hezbolá. Lo que explicaría que su secretario general, Hassan Nassrallah, una y otra vez se prodigue en los medios, en apariciones histéricas, con amenazas tremebundas contra Israel. Los iraníes han advertido a Hezbolá que Israel ha hallado el método para neutralizarlos y, en caso de necesidad, no dudará en utilizar su fuerza contra ellos.
En los sótanos de Shifa, según los mismos analistas, se sienten traicionados. Empezando por la gente de Fatah en la Franja que, según Hamás, marcan los blancos para la Fuerza Aérea israelí, pasando por el mundo árabe, que aparte de llenarse la boca por los canales satelitales de TV no han movido ni un solo dedo por ellos. Pero la gran traición con mayúsculas, a ojos de Hamás, es la del eje Irán-Hezbolá.
Hamás tenía la expectativa que Hezbollah abriera un segundo frente que les salvara el pellejo. Hamás incluso, se habría conformado con un atentado gigante de fabricación iraní contra cualquier blanco israelí en el mundo, con decenas de víctimas fatales, que produjera un fuerte shock en la opinión pública israelí, le brindara al público palestino la venganza que tanto busca y se produjera una foto final humillante de la invasión israelí a Gaza. Para los iraníes, la guerra en Gaza es parte del combate de Israel contra Teherán y no sólo un episodio local israelo-palestino. Es de suponer que los mensajes que pasan de Irán a Gaza y a Damasco (donde está la conducción política de Hamás, M.K.) son inequívocos: no se rindan. Los pondremos nuevamente en pie, como lo hicimos con Hezbolá poco después de la Segunda Guerra del Líbano, a quienes les duplicamos los arsenales. A ustedes también les daremos el mismo trato. Los israelíes saben soportar misiles hasta Ashdod, pero veremos si pueden hacerlo cuando los misiles lleguen a Tel Aviv. Ustedes no pueden caer ahora. Son las instrucciones recurrentes, al parecer, de Irán.
:: El negocio de los túneles
Se entiende mejor, considerando el papel que juega Irán en el conflicto, que uno de los objetivos importantes de Israel en este operativo sea el cese del contrabando de armas a Gaza. Sin dicho contrabando, la cabeza de playa iraní en Gaza pierde su importancia estratégica. La gigantesca red de contrabando que los hombres de la Guardia Revolucionaria iraní manejan desde hace años pasa por Somalía, Sudán, el Mar Rojo y las vías acuíferas del Nilo, hasta las tribus beduinas en el Sinaí, que manejan un sistema de sobornos que castra toda posibilidad del sistema policíaco egipcio de detener el flujo de contrabando por Rafah. Todos sacan su tajada de los túneles: desde el intendente del Rafah egipcio hasta el último de los policías. Si Israel renunciara a un aparato de inspección y mecanismos de control reales a todo lo largo del Paso de Philadelphi, el operativo “Plomo Fundido” no habría cumplido sus objetivos mínimos, según los citados analistas.
La autoridades egipcias temen al gran padrimo de todo esta maraña de relaciones que hacen posible el uso de territorio egipcio para provisionar a Hamás, los Hermanos Musulmanes egipcios. Y Mubarak para no perder liderazgo y autoridad ante el mundo árabe, en una jugada intermedia, pretende poner la franja de Gaza bajo control de la Autoridad Nacional de Palestina, que preside Abu Mazen. La posición de Egipto está a medio camino de todas las partes, entregaría a Hamás, la no presencia de Israel en el control del paso fronterizo de Philadelphi si Hamás acepta someterse a la Autoridad Nacional Palestina e integrarse en Fatah. Israel por su parte, exige, la presencia de observadores internacionales en dicho paso fronterizo y la presencia de fuerzas internacionales de interposición en la franja de Gaza. ¿Sin dichas garantías y sin su presencia en el paso fronterizo puede Israel retirarse de la franja de Gaza? Es la pregunta que dejan en el aire los analistas israelíes.





















