Guerra contra Hamás. Más de una decena de cohetes cayeron el jueves en diferentes localidades del sur de Israel en el término de solo una hora y media. La alarma saltó sonó en todos los casos. Los cohetes hicieron impacto en Ofakim, Sderot y en otros puntos del Negev. Por otro lado, La Fuerza Aérea de Israel atacó la casa del hermano del número tres del grupo terrorista. Una de las bombas terminó con la vida de Said Siam. Fue uno de los más duros golpes que sufrió la banda en la Franja de Gaza. La organización palestina confirmó la muerte de su líder, Siam era uno de los miembros del ala más extremista del movimiento islamista y uno de sus dirigentes más importantes. No solo fundó el brazo armado de la organización, sino que encabezó el sangriento golpe en Gaza contra Al Fatah, tomando el poder por la fuerza. Además, se detectó que Hamas utilizó fósforo blanco para atacar a civiles israelíes.
Noticiario de Patricio Abrazom desde Jerusalen
Asimismo, era considerado el numero tres de Hamas en jerarquía, detrás de de Ismail Haniyeh y Mahomoud Zahar. Algunos analistas lo ubican en el “triunvirato” dirigente del grupo palestino. Israel bombardeó la casa de su hermano cuando el ministro estaba allí, información que fue brindada por los servicios de inteligencia al Comando Sur de la Fuerza Aérea israelí. Otros tres dirigentes islamistas, incluido el hermano de Siam —propietario de la casa bombardeada—, fallecieron en la acción militar, según el diario israelí ‘Haaretz’.
El ataque aéreo contra Siam, no es un intento por parte de Israel de buscar una imagen contundente de victoria sobre el grupo fundamentalista Hamas. Siam se oponía con obstinación al Alto del Fuego. Era un terrorista muy buscado por las fuerzas israelíes y el que ordenaba los masivos lanzamientos de misiles contra Israel en los últimos días.
El Rabino Ze´ev Karov, padre del soldado Aharon Karov, quien resultara gravemente herido y que fue a la guerra la mañana después de su boda, pide al gobierno que no detenga su guerra al terrorismo
:: Apoyo de Israel a la acción militar
Una encuesta llevada a cabo por la Universidad de Tel Aviv muestra que el 94% de los judíos israelíes apoya o apoya fuertemente la actividad del ejército en Gaza. Por otro lado, la visión de los árabes-israelíes es exactamente la contraria, con un 85% de rechazo a la operación (ese 15% que falta puede deberse en buena parte, estiman analistas, a los beduinos del Negev que también están siendo víctimas de los ataques de Hamas. Israel, que como toda democracia suele verse con frecuencia fracturado por posiciones antagónicas, desde que comenzó la guerra se ha transformado en un paradigma de unidad. No sólo la clase política ha conseguido hablar con una sola voz, sino que sus habitantes se estiman, se alientan y se apoyan más que nunca.
Una manifestación de protesta contra la guerra frente al Ministerio de Defensa en Tel Aviv el 10 de enero apenas reunió un centenar de personas, mientras que desde que comenzó la ofensiva se registró un solo caso de objeción de conciencia. Esa cifra contrasta con la elevada cantidad de jóvenes que rehusaban ir al combate durante las dos últimas guerras del Líbano, en 1982 y 2006. Tampoco nadie se indignó demasiado cuando Israel decidió prohibir el ingreso de la prensa internacional en Gaza, mientras que los periódicos están llenos de reportajes sobre los padecimientos de los israelíes residentes en el sur del país, que desde hace ocho años soportan los disparos de cohetes de Hamas.

En la plaza del Parlamento italiano en Roma, Piazza Montecitorio, manifestación a favor de Israel
“Hace ocho años que esto dura. Ya era hora de reaccionar”, afirma Sarah, dueña de un comercio de recuerdos en el barrio judío de Jerusalén. Por su parte, Noam, propietario de un bar en el flamante centro comercial Mamila de Jerusalén, señala: “¿Qué país del mundo soportaría con los brazos cruzados ser blanco de cohetes durante ocho años?” Para Aline, una judía francesa que vino a instalarse hace dos años a Israel, “Hamas sólo entiende el lenguaje de la fuerza. Ahora le hemos dado una lección”.
Para los israelíes, esta guerra contra Hamas es una cuestión de legítima defensa, de lucha contra el terrorismo, de combate contra el fundamentalismo religioso. Pero, muchos, es una cuestión de supervivencia. “Hamas quiere la muerte de todos los judíos. Quiere la desaparición de Israel. Está apoyado por Irán, nuestro peor enemigo, cuyo presidente quiere hacer desaparecer a Israel del mapa”, precisa Aaron, un estudiante de Ciencias Políticas. La opinión pública y la prensa comparten el sentimiento de que Israel “es una víctima rodeada de enemigos”, algo que “no ha cambiado desde el Holocausto”, explica Yizhar Be´er, director de Keshev, una asociación que supervisa la labor de los medios israelíes.
También es una guerra por la soberanía: “Ningún país en el mundo toleraría una situación en la que su soberanía es debilitada y sus ciudadanos amenazados. Debido a su reducida superficie y a la gran cantidad de sus enemigos, Israel no puede tolerar esta situación”, advierte el analista político progresista Ari Shavit.
Los israelíes también son practicamente una sola voz cuando se refieren a los civiles de Gaza: “En todas las guerras hay daños colaterales. No es verdad que nuestras tropas atacan indiscriminadamente a los civiles. ¿Alguna vez escuchó hablar de un ejército que tira panfletos de advertencia o que llama por teléfono a la gente antes de los bombardeos ? El ejército lo hace”, señala Jane Gaon, una maestra de escuela. Una celebre periodista de la televisión, Yonit Levi, fue víctima de la ira de miles de sus conciudadanos por haberse mostrado demasiado “compasiva” con los palestinos. En pocos días, una campaña en Internet contra la presentadora reunió 34.000 firmas de repudio por haber realizado una entrevista a un palestino de Gaza, cuyo hijo falleció en un ataque israelí, y poner en tela de juicio la fiabilidad de las fuentes militares.
“Es una guerra justa y no me siento culpable cuando civiles que no queremos dañar resultan dañados. Porque estamos convencidos de que Hamas usa a esos civiles como escudos humanos”, reconoce Elliot Jager, editor de la página editorial del Jerusalem Post . “Es terriblemente frustrante que el resto del mundo sea incapaz de comprendernos”, dice su colega Yoel Esteron, editor del periódico económico Calcalist . “¿Los israelíes están convencidos de que el mundo entero está equivocado y sólo ellos tienen razón?”, escribió esta semana el Jerusalem Post
:: Escalada militar de Hamás
El dia de ayer, en la Region de Eshkol, impactó un mortero que contenía fósforo blanco. El Jefe del Consejo de Seguridad de la zona, Nikki Levy, dijo que “el peligro potencial de la utilización de ese cohete es enorme. Es mucho más peligroso que otros cohetes Qassam y proyectiles mortales. Se trata de una escalada en el tipo de explosivos que los palestinos lanzan indiscriminadamente a los civiles.”
:: La toma, barrio por barrio, de la ciudad de Gaza
El Ejército israelí compate en el centro de la capital de Gaza y miles de palestinos abandonan sus hogares. Miles de residentes de la capital de Gaza jan abandonado sus hogares este jueves por la mañana cuando tropas israelíes avanzaron hacia las zonas más pobladas de la Franja. Las fuerzas israelíes, respaldadas por helicópteros, tanques y una fuerte artillería emprendieron la incursión más profunda y violenta realizada en el territorio con el objetivo de llegar hasta las guaridad de los terroristas de Hamas. El principal punto de ataque fue el barrio de Tel Al Hawa, donde tres edificios fueron bombardeados, y según testigos y oficiales de la ONU, una oficina de las Naciones Unidas también recibió impactos.
:: Hamás utiliza instalaciones de la ONU para atacar
El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, habló con el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, sobre el ataque de Israel a un puesto de la Agencia de asistencia para Refugiados de la ONU. Aseguró que Hamas utiliza a civiles como escudos humanos y dispara a los solados israelíes desde instalaciones de la ONU. Barak aclaró que los soldados israelíes “respondieron y responderán ante cualquier intento de ataque en defensa propia” y que las Fuerzas Defensa de Israel (IDF, según sus siglas en inglés) seguirán actuando y haciendo todo los posible para no herir a gente inocente y permitir la ayuda humanitaria exigida por las Naciones Unidas.
“El número de muertos en Gaza llegó a un punto insoportable”, expresó el Secretario General de la ONU. Por su parte, el presidente del Shas, Eli Ishai, atacó duramente a Ban Ki Moon y repudió sus palabras: “Si pasara algunos días en Sderot y sus alrededores no declamaría los mensajes que salen de la escuela de Haniyeh (en alusión al líder de Hamas, Ismail)”. “No nos rendiremos a ninguna presión internacional, cualquier tregua se hará si le conviene al proceso político y a los intereses del Estado hebreo”, dijo el líder partido religioso.
Debido a las acciones israelíes en la Franja de Gaza que afectan el espectro radioeléctrico de la zona, han dejado de funcionar los mandos a distancia de las alarmas de los autmóviles en las zonas israelíes cercanas a Gaza. Para aquellos que entienden hebreo, aquí hay un informe de televisión de Canal 2 sobre el tema.






















