Análisis. El manado presidencial de los Estados Unidos se inicia con 21 cañonazos. ¿Es una premonición? Es jurar sobre la Biblia y, plasplás, los petardazos y empieza el mandato. Los presidentes se estrenan con su primer discurso a la nación y en el caso que nos ocupa, el primer discurso para el mundo. Discurso que Obama ha empleado para reclamar unidad frente al temporal (crisis). Estados Unidos está en crisis, en una fuerte crisis y en guerra.
Recordó su mala estrella. Pocas veces un presidente toma posesión sin prosperidad ni paz. No se arredró y recordó los momentos difíciles de sus conciudadanos, de antes y de ahora, los que dieron su vida para hacer posible que Estados Unidos esté donde está.

Capitolio
:: Reconstruir América y Unidad
Los llamamientos de Obama a la unidad son constantes y lo volvió a intentar en su discurso de investidura. Parecía el presidente de los Estados Poco Unidos
Fueron los dos ejes de su discurso inaugural, reconstruir la economía y recomponer la unidad de acción de los Estados Unidos: reconstruir Amércia. Los llamamientos de Obama a la unidad son constantes y lo volvió a intentar en su discurso de investidura. Se propuso iniciar una “nueva era de responsabilidad”. Parecía el presidente de los Estados Poco Unidos. La sensación de división, de fractura social, en el interior del imperio —que es profunda— empezó a fraguarse en la era Reagan. Son veinte años de fuerte ideologización, excepto el periodo de Clinton que amainó pero no se interrumpió. Un rearme político y moral emprendido por una miriada de instituciones de pensamiento más cercanas al Partido Republicano, que ha minado el canon cultural de izquierdas impuesto por el Partido Demócrata en el curso de los años. Las bases de los dos grandes partidos está muy radicalizada y ha desaparecido el centro. ¿Podrá Obama desde el territorio neutro que le proporciona su negritud unir a los useños (USA)?
:: El temporal
Instó a los estadounidenses a retomar las “verdades” que han hecho a Estados Unidos la nación que es: “el trabajo duro, la honestidad, el valor, la justicia, la tolerancia y el patriotismo”
Obama se refirió a la crisis económica como el temporal que azota a los Estados Unidos y que puede quebrar su bienestar. Pues bien, pudiera ocurrir que el combate contra la crisis ahondara el abismo que separan a unos y a otros. La desconfianza respecto a lo que hace y puede hacer el Estado es máxima en importantes franjas de electorado. El poder político, en todas sus manifestaciones, está muy cuestionado. La célebre reflexión de Ronald Reagan, con la que inauguró su primer mandato, ha calado hondo, “El Gobierno no es la solución a nuestros problemas, el Gobierno es el problema”. Obama quiere invertirla. ¿Lo conseguirá?
Se planteó el reto del empleo, la emancipación de Estados Unidos de la tiranía del barril de crudo, la reconstrucción de los servicios, la reinvención de la escuela y la educación, mejorar las infraestructuras electrónicas y de comunicación y el impulso de los servicios sanitarios. ¿Cómo? Con unidad. Obama nunca habla como negro, lo hace como ciudadano y se agradece. Su discurso fue un llamamiento constante a reinventar los Estados Unidos y la calidad de todos sus servicios. Sobre la economía, su prioridad, en el inicio de su mandato, Obama avanzó que se requerirá una acción “atrevida y rápida”. “Construiremos carreteras, puentes, redes eléctricas y las líneas digitales que alimentan nuestro comercio y nos unen.
“Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad por parte de algunos, pero también por el fracaso colectivo en tomar las decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era”, recordó Obama ante el océano de personas que abarrotaba el parque situado frente al Capitolio, en el centro de Washington, e instó a los estadounidenses a retomar las “verdades” que han hecho a Estados Unidos la nación que es: “el trabajo duro, la honestidad, el valor, la justicia, la tolerancia y el patriotismo”. “Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad, el reconocimiento, por parte de cada ciudadano de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, con nuestra nación y con el mundo”.
:: Las guerras
Obama refresco que Estados Unidos derrotó al fascismo y al comunismo “con alianzas sólidas y convicciones duraderas”. “Nuestro poder, sólo nuestro poder, no nos puede proteger ni da derecho a hacer lo que nos plazca”
Los useños no quieren ser el gendarme occidental pero tampoco quieren perder privilegio alguno asociado a su condición de imperio. Quieren los beneficios pero repudian, lógico, los costes. Habló de lo que logra la paz, la fuerza de la paz y lo que no conquista la violencia. Obama defenderá la paz y los ideales que fundaron Amércia con todas sus fuerzas. ¿Hasta dónde llegan sus fuerzas? Para empezar ofreció “un nuevo camino hacia adelante” al mundo musulmán. “A los que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y silencian la disidencia, sabed que estáis en el lado equivocado de la historia, pero que os extenderemos la mano si estáis dispuestos a abrir el puño”, dijo Obama en una referencia a los regímenes autoritarios de Oriente Medio.
Obama refresco que Estados Unidos derrotó al fascismo y al comunismo “con alianzas sólidas y convicciones duraderas”. “Nuestro poder, sólo nuestro poder, no nos puede proteger ni da derecho a hacer lo que nos plazca”. La impresión que me produjo su alocución y las continuas referencias al estado de guerra, es que Obama piensa liquidar algunos frentes de manera inmediata, rebajar la tensión en otros, y concentrarse en los problemas internos. Intuyo que multiplicará la presión mediática y política sobre los regímenes tiranos con la amenaza velada del uso de la fuerza. Los dictadores de África, esa impresión tengo ahora mismo, tendrán que ir pensando en hacer las maletas.
Si aprovechas —imagino que así será su política exterior— mi actitud para atacar a Estados Unidos, puedo girarme y romperte los piños. Si la aprovechas para ingnorar mis consejos, te laminaré políticamente. Imagino que en eso consistirán los ejes de su política exterior. Reclamó sacrificio a todos y se despidió. Entusiasmo colectivo. Estuvo bien y es un gran orador. Se avecina movimiento y grandes cambios. El de Harvard piensa apretar el acelerador tecnológico y científico. Me gustó.






















