Dominique Strauss-Kahn, presidente del FMI, acaba de denunciar la pasividad e irresolución del G-20, la famosa cumbre a la que Zapatero asistió y cuya presencia convirtió en una cuestión de estado
Tengo una pregunta para usted. El Presidente de los gobiernos de mayoría simple, experto en por los pelos, en todo a medias, en todo confuso, Zetapé, afirmó ayer que “la economía no es solo dinero, que es un estado de ánimo y que hay que consumir”. Lo dijo en el programa de televisión ‘Tengo una pregunta para usted’. Oído. Imagino que La Moncloa despachará en breve una tarjeta de crédito, regalo del Estado del Bienestar, rumbo a todos los hogares. ¿Es tonto? ¿Hay que consumir? ¿A quién hay que consumir?
El Sr. Dominique recordó que la institución que preside (FMI) tenía experiencia por haber lidiado con otras 22 crisis bancarias y que en todas ellas se reproducía el mismo hecho: en ninguna de ellas fueron reveladas las pérdidas bancarias
¿Recuerdan aquella cumbre de Washington, la cumbre del G-20, en la que se tenía que refundar el capitalismo y en la que Zapatero tenía que estar y cuya presencia se convirtió, la convirtió él mismo, en una cuestión de Estado? Pues ayer mismo el FMI acaba de lanzar una filípica contra dicho G-20 por rascarse la barriga mientras la crisis se expande y agujerea todo lo que tiene a su alcance.
La refundación del capitalismo, en la que Zapatero quería estar presente, se quedó en una sarta de payasadas, las que pusieron sobre la mesa los líderes allí reunidos. Nada de que lo hicieron y de lo que están haciendo está sirviendo para otra cosa que para enlodar la situación. La realidad no les obedece. La situación económica se deteriora a buen ritmo, vertiginoso y sus recados, recetas, no están produciendo los efectos benefactores que imaginaban.
:: Dominique Strauss-Khan
“Nos reunimos aquí, en Washington, a mediados de noviembre para decir que ibamos a recapitalizar los bancos, revelar sus pérdidas y decidir los planes a lanzar”. “Muy poco se ha hecho” ha dejado dicho Dominique Strauss-Khan, presidente del Fondo Monetario Internacional y aistente a la cumbre del G-20, en una conferencia pronunciada ayer en la Universidad de Georgetown.
Por si no se le entendía, el Sr. Dominique recordó que “la institución que preside tenía experiencia por haber lidiado con otras 22 crisis bancarias y que en todas ellas se reproducía el mismo hecho: en ninguna de ellas fueron reveladas las pérdidas bancarias”. De sus palabras no debe deducirse que el Sr. Dominique tiene la solución o la llave de la crisis. El FMI ha lidiado con muchas crisis bancarias, aisladas, pero con ninguna global. De sus palabras debe deducirse que estamos como estábamos, a verlas venir, sin conocer las pérdidas bancarias y los planes a lanzar. Cada país está a lo suyo y lo que se conoce de momento no son más que manotazos al aire que no impiden la destrucción de empleo y la caída en picado de la productividad: la recesión.
La crisis de liquidez se ha demostrado que era un crisis aguda de insolvencia, que también era una crisis del modelo de negocio del sistema financiero, inexistente desde hace tiempo, que lo era de los excesos, que era una crisis que se correspondía con un modelo social, el del Bienestar, mal fundamentado y cimentado sobre procedimientos y estrategias poco consistentes, y que era y es una crisis inspirada por la clase política y su sed insaciable de dinero, muy ansiosa por imprimir más y más dinero.
De esa crisis no hemos salido y las ocurrencias de Zapatero son eso, ocurrencias. Las empresas, sobre todo las grandes, al mismo ritmo que decrece su caja y la financiación irán dando sustos, ya están dando cabezazos, y darán quiebras de mucho postín disimuladas de fusión y EREs al pormayor y muchos infartos. Estamos en una situación de emergencia y referirse a la crisis como si fuera cíclica empieza a ofender. Ya lo saben: hay que consumir.
De la crisis saldríamos en marzo, ahora es en el 2010, todo lo ha dicho Zapatero ayer, y ambas cosas las ha dicho en el transcurso de un mes, y mañana será cualquier cosa y aquí, es lo que importa, nadie disuelve y convoca elecciones anticipadas.





















