Capacidad nuclear. Irán que recibió ayer, con todos los honores de jefe de Estado, al líder de Hamas, Khaled Meshaal, para dejar constancia de la batalla que se está librando en el Oriente Medio, de lo que Peatóm, ha hablado mucho y con claridad, acaba de hacer público que ha lanzado al espacio un satélite de comunicaciones. Lo ha lanzado en su trigésimo aniversario de la revolución de los ayatolás y el día anterior, para dar la bienvenida a la reunión de las potencias occidentales, el grupo de los seis, EE UU, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania que se reúnen en Frankfurt.
Lanzamiento del satélite Omid
Naturalmente, el lanzamiento del satélite es una advertencia a Israel. Nuestra cohetería, vienen a decir los ayatolás, tiene capacidad para llegar al corazón de Israel y destruirlo. Es un mensaje, asimismo, para el resto de países árabes, a los que los ayatolás, exigen respeto. Irán se ha propuesto mantener intacta su influencia en Palestina (Gaza), a través de Hamás y quiere oficializar, hacer visible, dicha influencia
Naturalmente, el lanzamiento del satélite es una advertencia a Israel. Nuestra cohetería, vienen a decir los ayatolás, tiene capacidad para llegar al corazón de Israel y destruirlo. Es un mensaje, asimismo, para el resto de países árabes, a los que los ayatolás, exigen respeto. Irán se ha propuesto mantener intacta su influencia en Palestina (Gaza), a través de Hamás y quiere oficializar, hacer visible, dicha influencia. Irán está pidiendo respeto a su revolución y respeto a su hegemonía en el mundo islámico. La hegemonía militar en el campo islámico le corresponde a Pakistán, de expresión suníe y los iraníes, que son chiíes, están haciendo saber que son una potencia en expansión a la que conviene tener la máxima consideración. En el mundo árabe e islámico, en su interior, se está produciendo una escalada inusitada, muy parecida a la que mantuvieron durante la Guerra Fría, Estados Unidos y Rusia y que no ha sido superada en su totalidad. Irán, chiíe, se enfrenta a los suníes, y ambos a Occidente. China y Rusia, juegan un papel equívoco dentro del grupo de los seis. Los días pares se oponen a la nuclearización de Irán y los impares la consienten. Sus decisiones dependen del estado en el que se encuentren sus vínculos con Occidente.
:: Satélite Omid
Los medios iraníes han informado de que el satélite ha sido impulsado por un cohete Safir-2, que también puede ser usado con fines armamentísticos como misil de largo alcance, incluso con la posibilidad de albergar ojivas nucleares
El Gobierno iraní ha anunciado el lanzamiento con éxito del primer satélite de fabricación propia, el Omid (Esperanza), un aparato dedicado a las telecomunicaciones y la investigación. La televisión estatal ha calificado el lanzamiento de “un nuevo logro de los científicos iraníes pese a las sanciones” de Naciones Unidas que pesan sobre el país por su opaco programa nuclear. Occidente teme que el programa, que Teherán defiende como civil, esconda el propósito de hacerse con el arma nuclear.
Los medios iraníes han informado de que el satélite ha sido impulsado por un cohete Safir-2, que también puede ser usado con fines armamentísticos como misil de largo alcance, incluso con la posibilidad de albergar ojivas nucleares. El satélite se necesita para guiar los cohetes Safir-2 con funciones militares. El ministro de Exteriores iraní, Manuchehr Mottaki, ha negado tal extremo: “La tecnología iraní de satélites es meramente para fines pacíficos y para satisfacer las necesidades del país”.
:: Para extender la paz
La primera misión del satélite Omid fuer transmitir desde su órbita el siguiente mensaje: “Querido pueblo iraní, vuestros hijos han enviado su primer satélite de fabricación nacional que fue puesto en órbita de la Tierra, en nombre de Dios y del duodécimo imán. La presencia oficial de la República Islámica de Irán en el espacio entró en la historia para reforzar la fe en Dios, la justicia y la paz”.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha declarado que el satélite tenía como objetivo “extender el monoteísmo, la paz y la justicia” en el mundo
En el pasado mes de agosto, Irán ya anunció el lanzamiento de un cohete capaz de poner en órbita un satélite . Este lanzamiento supuso el estreno de un centro espacial, situado en un lugar no especificado del desierto iraní y que incluye una estación de control subterránea y una rampa de lanzamiento. Ya en agosto, la Casa Blanca calificó de “desafortunado” el lanzamiento del misil. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha declarado que el satélite tenía como objetivo “extender el monoteísmo, la paz y la justicia” en el mundo. “Con la ayuda de Dios y con el deseo de paz y justicia, la presencia de la república islámica en el espacio es oficial”, ha dicho el presidente. Mahmud se refería, por supuesto, al moneteismo inrerpretado a la luz del Corán. Y su anhelo de Paz, se sobreentiende, se puede alcanzar después de una cruenta guerra, para imponerla. La palabra ‘paz’, proporciona cobertura a cualquier acción humana. Invocarla, desearla, se ofrece como coartada para imponerla llevando en su seno, en su interior un orden interno específico. Mahmud Ahmadineyad sabe, por experiencia propia, que existe la paz de los cementerios. El orden político interno de Persia se fundamenta en una represión atroz de la disidencia.






















