Análisis. Son 45 en España y seis en León. El mercado financiero se ha reducido drásticamente y ha sorprendido a todas las Cajas expandiéndose. Se barajan varias opciones. Eliminarlas por decreto y traspasar sus cartera íntegras a otras entidades. Dejarlas quebrar y que el mercado realice su ajuste o fusionarlas para que puedan resistir en el ámbito territorial al que pertenecen y en el que pueden sobrevivir haciendo lo que saben (muy pocas cosas). El viejo impulso de la Junta de Castilla y León arropada con el argumento del necesario y manoseado ‘músculo financiero’ ha entrado en crisis. Ha quedado demostrado que nunca hubo limpieza en el propósito de la Junta de Castilla y León. Buscaban una nueva institución financiera, única, para prorrogar la aberración de las actuales Cajas de Ahorros. Aspiraban a sustituir la clase política local por otra regional y servir desde ella a sus amigotes. No existía ni existe ningún otro propósito. Todo ha sido un simulacro.
Las Cajas de Ahorro tendrán que demostrar que pueden sobrevivir a la contracción dramática de su negocio con sus actuales costes de operación y tendrán que demostrar que pueden seguir luciendo palmito a la contra, con desprecio, del tejido empresarial de los territorios donde tienen implantación
Era una fusión igual de espuria que la que denunciaban, la parasitación de la nueva entidad por políticos en este caso regionales. Su proyecto ha fracasado y es de justicia que así sea. El fracaso es un fracaso merecido. Ha quedado demostrado que la crisis financiera no ha pasado de argucia, de oportunidad extraordinaria, para hacerse con el control de todas ellas. Les importaba y les importa un bledo que la estructura financiera regional esté quebrada, sin aliento, y que las Cajas de Ahorro regionales, constituyan, por el tamaño de mercado que controlan, la parte más activa en el credit crunch (secarral crediticio) que padece toda la región.
:: El cacicazgo
Las Cajas de Ahorro son fundaciones de derecho público, esto es, establecimientos de utilidad pública, sin ánimo de lucro y enfocadas a la beneficiencia o acción social y las tres cosas de manera muy confusa
El futuro de las Cajas de Ahorro, ha sido distinto, según los países y las circunstancias. En la anterior crisis inmobiliaria que azotó al mundo occidental, al final de la década de los ochenta, el 90% de las Cajas de Ahorro de Estados Unidos quebraron. Margaret Thatcher, directamente, por ley, las prohibió para siempre. El argumento principal se fundamentaba en la obscenidad que suponía la fusión de facto del poder financiero y el pode político local y la pérdida de privacidad de los ciudadanos de dicho territorio. El poder superlativo que adquirían sobre sus vecinos, al unir poder político y financiero, no era tolerable.
En Alemania fueron agrupadas y rescatadas desde los presupuestos de los land (regiones). En Francia desaparecieron una buena parte de ellas y el resto fue agrupada mediante complejos sistemas cooperativos (ocurrió al final de la década de los noventa). Las consecuencias de aquella crisis introdujo dos máximas:
1. El poder político local debe sacar sus pezuñas del poder financiero.
2. Los procesos de fusión fueron paralelos a la clarificación de su estructura de propiedad y a su salida a Bolsa para rendir cuentas de su gestión. Una ley marco forzó dicho proceso.
Se ha dicho numerosas veces que la Cajas de Ahorro son fundaciones de derecho público muy extravagantes. No tienen capital social de respaldo, no tiene propietarios conocidos y con responsabilidades muy diluidas respecto a su gestión. Puede parecer muy divertido pero solo es muy extravagante y además intolerable. No dan satisfacción a los derechos y cautelas que tienen y se merecen sus impositores. Las Cajas de Ahorro se benefician de llevar siglos entre nosotros, nos resultan familiares, pero nadie sabe bien qué son y en qué consisten. Para evitar, tamaño dislate, los franceses se calzaron la botas y en 1999, optaron por resolver su estructura de propiedad, convirtiéndolas en entidades cooperativas.
Las Cajas de Ahorro son fundaciones de derecho público, esto es, establecimientos de utilidad pública, sin ánimo de lucro y enfocadas a la beneficiencia o acción social y las tres cosas de manera muy confusa, porque, a su vez, son establecimientos financieros mondos y lirondos, sin limitaciones, esto es, captan pasivo, prestan dinero, cobran comisiones, participan empresas, crean fondos de inversión… Todos sabemos que son establecimientos de utilidad pública y de altísima utilidad privada y para unos más que para otros; que son establecimientos que persiguen el beneficios (lucro) a cara perro y que compiten a brazo partido contra el resto de establecimientos financieros y que la obra social es, dígase claramente, es un cajón de reptiles a mayor gloria de los políticos que la mangonean . La obra social, es de otro modo, la percha, de gran excusa, que utilizan las fundaciones de derecho público (Cajas de Ahorro) para las prácticas financieras duras y a veces extremas (promoción inmobiliaria).
Cualquier proceso de fusión que no desemboque en la clarificación de la propiedad a favor de sus impositores y que no conduzca a su cotización en la Bolsa, querrá decir:
a) Que se está creando una superestructura económica y financiera que pasará a control de manos privadas (políticos o no), de manera efectiva, pero sin títulos para tal merecimiento.
b) Que es un sistema para expandir el cacicazgo. Lo que se pretende en España es muy parecido a los métodos de privatización que se siguieron en Rusia. Servirá para crear nuevos sátrapas al calor del momio público.
:: Apoderarse de las Cajas de Ahorro
A los propósitos de la Junta de Castilla y León le sustituirán los propósitos de los Presidentes de las distintas Cajas de Ahorro y sus equipos de gestión. Fracasado el primer plan. Los Presidentes de las Cajas de Ahorro quieren acometer su propio plan. ¿Qué plan tienen? El mismo. Apoderarse de las Cajas de Ahorro por la puerta de atrás. Crear nuevas estructuras, titulares de activos y de cuentas de negocio, fuera del control de los impositores. Nadie parece estar interesado, y ya es coincidencia, en clarificar la propiedad de la Cajas de Ahorro y clarificar su gestión con la imprescindible cotización en Bolsa. Todos apuestan por el oscurantismo y repito, ya es coincidencia.
:: El aldabón de la crisis y chaparrón financiero
Los franceses a finales de la década de los 90 acometieron la reforma de sus Cajas de Ahorro, modificando su estatuto de universitas rerum (agrupación de bienes mangoneados por políticos locales) para convertirse en una universitas personarum (conjunto organizado de personas físicas). Para resolver la ausencia de propiedad, se le otorgó una estructura de base cooperativa
La crisis, de todos modos, tiene sus propias reglas, está dejando su impronta y tendrá un efecto arrollador sobre todos estos planes con un fuerte hedor a contubernio. Las Cajas de Ahorro tendrán que demostrar que pueden sobrevivir a la contracción dramática de su negocio con sus actuales costes de operación y tendrán que demostrar que pueden seguir luciendo palmito a la contra, con desprecio, del tejido empresarial de los territorios donde tienen implantación. Las Cajas de Ahorro son una industria hipotecaria, muy peculiar, chusca, y estructuras tan especializadas no son reconvertibles por arte de birlibirloque.
Los franceses a finales de la década de los 90 acometieron la reforma de sus Cajas de Ahorro, modificando su estatuto de universitas rerum (agrupación de bienes mangoneados por políticos locales) para convertirse en una universitas personarum (conjunto organizado de personas físicas). Para resolver la ausencia de propiedad, se le otorgó una estructura de base cooperativa. El intento de unos y otros, de obviar el espinoso asunto de la estructura de propiedad, huele a cuerno quemado. No habiendo Ley de Referencia, las Cajas bien pueden acudir a la capitalización directa de la nueva entidad resultante. Es un acto jurídico nuevo que puede usarse para que los actuales impositores desempeñen un papel decisivo y determinante. Es el mejor modelo, a) para apartar a los políticos de un lugar en el que no deben estar, y b) hacer algo útil.
Si se quiere persistir en el trasunto de la Obra Social, dos cosas. A) Las Cajas de Ahorros no deben acudir con sus fondos a ninguna obra u acción con padrinazgo político y B) Todas las operaciones y decisiones deben ser transparentes, muy transparentes. Si la Junta de Castilla y León quiere disponer de un instrumento financiero que lo cree. ¿Por qué no crea un Banco de Inversión Público, completamente público o mixto? Que ponga el dinero y qué diga para qué lo crea. La Junta no quería resolver los problemas económicos de la región, tampoco quería resolver los problemas intrínsecos de las Cajas, tampoco quería resolver los problemas de viabilidad de las Cajas de Ahorros regionales, quería, a palo seco, forzar la existencia de una institución financiera para sustituir el cacicazgo político local por el cazicazgo regional.






















