Malabo · Guinea Ecuatorial. Un grupo de hombres armados intentó asaltar sin éxito el palacio presidencial de Guinea Ecuatorial en la madrugada del martes. Las fuerzas armadas lograron rechazar el ataque y algunos rebeldes se ahogaron al hundirse las lanchas en las que llegaron a Malabo, la capital del país. Los hechos ocurrieron en ausencia del jefe de Estado, Teodoro Obiang Nguema, que se encuentra en la ciudad de Bata. Según el Ministerio de Información, “un contingente de los rebeldes terroristas del Delta, llegados en varias embarcaciones, intentó invadir la capital de la nación, marcando como objetivo la toma y destrucción del palacio presidencial”.
El objetivo más plausible, según todos los analistas, era el secuestro del tirano y sus familiares más directos que viven con él. Y, sobremanera, llevarse el dineral en dólares y euros que se guarda en su caja fuerte, millones que se guardan celosamente en el Palacio Presidencial y un botín que, al parecer, sí habrían conseguido los asaltantes
El Gobierno se refería así al Movimiento de Emancipación del Delta del Níger (MEND, por sus siglas en inglés), que en los últimos dos años ha protagonizado asaltos a bancos y otros objetivos de los países vecinos de Nigeria, en los que se incluye el asalto a un petrolero francés. Un testigo explicó a la agencia Reuters que el incidente comenzó hacia las cuatro de la mañana y duró “unas tres horas”. “Ahora está tranquilo”, añadió. Fuentes del Gobierno en el Exilio de Guinea Ecuatorial, mantienen, sin embargo, otra versión, y confirman un ataque en toda regla que ha puesto en jaque a los servicios de protección del dictador. La situación que se vive en el entorno del tirano es de miedo y gran preocupación por las consecuencias del asalto de esta madrugada.
La intervención de los helicópteros, según las mismas fuentes, ha sido tardía, y la intensidad de los disparos se ha debido a que los asaltantes ya habían entrado en la residencia del tirano y se vieron rodeados por las fuerzas de la seguridad presidencial, los instructores militares israelíes y algunos mercenarios privados originarios de Ucrania y la ex Yugoslavia al servicio del tirano. El intercambio de tiros ha sido bestial. Lo cual demuestra lo enormemente equipados que estaban los asaltantes.
El objetivo más plausible, según todos los analistas, era el secuestro del tirano y sus familiares más directos que viven con él. Y, sobremanera, llevarse el dineral en dólares y euros que se guarda en su caja fuerte, millones que se guardan celosamente en el Palacio Presidencial y un botín que, al parecer, sí habrían conseguido los asaltantes. Ha sido el golpe más audaz que han planeado el MEND (Movimiento para la Independencia del Delta del Níger) que está imponiendo su ley mercenaria por toda la costa del Golfo de Guinea, ante la impotencia o complicidad de algunos de los oficiales de la Marina de dichos países
:: Los mercenarios se apoderan del Golfo de Guinea
La desestabilización del África Occidental, golfo petrolero y gasístico, en cuyo centro se encuentra Guinea Ecuatorial, ha logrado velocidad de crucero. El episodio del asalto al Palacio Presidencial y la captura del botín es un buen testimonio
Un golpe de esa envergadura, ha sido planeado con muchísima antelación. Según fuentes del Gobierno en el Exilio de Guinea Ecuatorial y lo más sobresaliente es la certeza de que se produjeron intensas comunicaciones por radio entre los asaltantes y las patrulleras del ejército camerunés, horas previas al asalto. Y la sospecha de que los asaltantes han podido huir socorridos en alta mar por dichas patrulleras. ¿Cómo se han podido movilizar, en tan poco tiempo, la armada camerunesa, cuando hace algunos meses fue atacada la ciudad de Limbé (Camerún) o cuando fue secuestrado un delegado de gobierno de la zona de Bakassi y en ambos incidentes la presencia de las patrulleras camerunesas no hicieron acto de presencia?
En aquellas fechas se acusó a la armada camerunesa de connivencia con el MEND, atraídos por el jugoso negocio del asalto, el bandidaje y el secuestro.
Lo que nadie duda es que el MEND está consiguiendo paralizar la extracción de petróleo en el Delta del Níger, lo que afecta a Nigeria y Camerún. Hace tiempo que Nigeria no puede satisfacer los compromisos de producción con la OPEP. La extracción petrolera en el Delta del Níger, sometido a los sabotajes del MEND, se ha reducido en un 40% lo que ha debilitado hasta la angustia las finanzas de Nigeria.
La desestabilización del África Occidental, golfo petrolero y gasístico, en cuyo centro se encuentra Guinea Ecuatorial, ha logrado velocidad de crucero. El episodio del asalto al Palacio Presidencial y la captura del botín es un buen testimonio. El hambre, los estados fracasados y la corrupción generalizada están sirviendo de alimento para todo tipo de conjeturas que amenazan la supervivencia e integridad de los países ribereños y la consistencia de sus regímenes y sus fronteras.






















