El gobierno irlandés se encontraba el domingo bajo una enorme presión al día siguiente de una de las mayores manifestaciones jamás organizadas en Dublín y en un contexto muy tenso, con una oposición que pide nuevas elecciones y los sindicatos que amenazan con nuevas acciones. Más de 125.000 personas, salieron a la calle el sábado para protestar contra los recortes presupuestarios decididos ante la profunda crisis económica en la que se encuentra el país.
El miedo y el descontento son los sentimientos dominantes
Enda Kenny, que dirige el principal partido de la oposición, el Fine Gael, pidió el sábado la convocatoria de nuevas elecciones en un momento en el que el gobierno del primer ministro Brian Cowen toca fondo en los sondeos. “La respuesta del gobierno a la crisis sólo empeoró las cosas (…). Irlanda necesita un nuevo gobierno con un nuevo mandato para llevar a nuestro país hacia una nueva dirección”, añadió.
David Begg, el secretario general de la ICTU, principal agrupación de los sindicatos irlandeses que organizó la manifestación del sábado, advirtió el domingo de que “el miedo y el descontento” eran los sentimientos dominantes.
:: No tenemos la culpa de esta situación
Los manifestantes protestaron también contra la introducción de una nueva contribución social sobre los salarios de unos 350.000 funcionarios para financiar las jubilaciones, que deberían permitir ahorrar unos 1.400 millones de euros (1.800 millones de dólares) este año. La coalición en el poder entre el partido de centro-izquierda del primer ministro, Fianna Fail, y los Verdes tiene tan sólo un 14% de opinión favorable, según un sondeo TNS publicado a principios de mes por el Irish Times.
Irlanda, es junto con España, uno de los países de la Unión Europea que está siendo más azotado por el desempleo. El Congreso Irlandés de Sindicatos (ICTU, por sus siglas en inglés), convocante de la marcha de hoy, asegura que esta manifestación es sólo el primer paso de una campaña de apoyo a una política más justa para lograr la recuperación económica, según recoge ‘The Irish Times’.
Patricia McKeown acusó al Gobierno de querer que los trabajadores realicen los sacrificios y proteger a quienes arruinaron la economía.
El secretario general del ICTU, David Begg, afirmó en el acto de clausura de la protesta que “una elite empresarial” ha destruido la economía y que no se ha responsabilizado de ello en modo alguno. La presidenta del ICTU, Patricia McKeown, por su parte, acusó al Gobierno de querer que los trabajadores realicen los sacrificios y proteger a quienes arruinaron la economía. “No estamos dispuestos a vivir en una sociedad así”.

Los sindicatos han emplazado al Gobierno a abrir un diálogo para construir un Plan Nacional de Recuperación para el cual los sindicatos proponen diez puntos. Begg afirmó que el plan de diez puntos del ICTU no es perfecto, pero es nuestra mejor oferta. Ha llegado el momento, retó Patricia McKeown, de que los trabajadores irlandeses muestren al Gobierno su auténtico poder. “Ese poder está hoy en las calles de Dublín, en su acción fabril, pero, sobre todo, en las urnas”, dijo.
Mientras, el Gobierno reconoció hoy en un comunicado que hay puntos “enteramente coherentes” en el Plan Nacional de Recuperación y afines a sus propias iniciativas. “El Gobierno reconoce que las medidas que está adoptando son difíciles e incluso, en algunos casos, dolorosas. El Gobierno está también convencido, sin embargo, de que son tanto necesarias como justas”, añadió.






















