Crash. Ambos bancos, Morgan Stanley y Goldman Sachs, han anunciado en distintos informes que la crisis bancaria española no ha hecho más que empezar y que el crash crediticio, su extinción, tendrá un efecto boomerang, en forma de morosidad, deterioro general económico y derrumbe bursátil. Si hasta fechas recientes las acciones de los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, se habían comportado con relativa fortaleza respecto a sus homólogos, desde primeros de años dicha tendencia se está desmoronando.
Ambos informes ridiculizan la gran esperanza blanca del sector financiero español, las provisiones genéricas, puesto que no se pueden considerar enteramente como una fuente de capital
La supuesta baja exposición del BBVA y Santander a los productos estructurados de crédito, al menos en apariencia (de la que muchos empiezan a dudar), les ha inmunizado parcialmente, en opinión de los bancos citados, de las primeras fases de la crisis. Es muy difícil que puedan superar, sin embargo, decimos nosotros, el efecto boomerang del crash crediticio, el generado por nuestro sistema financiero, por extinción de los recursos propios y el mal uso de los escasos recursos que captan, asignados básicamente a la compra de sus promociones en mora y a refinanciar su propia deuda.
:: El mito de las provisiones genéricas
Ambos informes ridiculizan la gran esperanza blanca del sector financiero español, las provisiones genéricas, puesto que no se pueden considerar enteramente como una fuente de capital. La fortaleza de ambas entidades, el Banco Santander y el BBVA, se la proporciona su fortaleza en los mercados emergentes, posición, de todos modos, extremadamente endeble si la crisis económica termina afectando a dichos mercados, como ya está ocurriendo y que todos temen desarrolle una fuerte aceleración. El caso del Banco Santander es algo más dramático por su elevada exposición en el mercado británico.
Todos los analistas bursátiles afirman que la extinción del negocio financiero, ha inducido el crash económico y el crash económico, ahora, está realimentando el crash financiero que se extiende como un reguero de pólvora.
:: Lo peor está por venir
Es un diagnóstico, “lo peor está por venir”, de aplicación a los mercados más transparentes, los anglosajones, y que se aplican a si mísmos. Excusamos decirles que sólo necesita tiempo que en lo mercados menos transparentes afloren lo que ya se sabe. No hay dinero y los flujos de capital se han interrumpido. Los políticos y analistas, a pesar de los datos fríos, no acaban de asumir que estamos en circunstancias excepcionales, crash financiero y económico y social, que requieren pensar y actuar de forma excepcional.






















