Franklin Delano roosevelt. Presidente de Estados Unidos. Nació en Nueva York, 30 de enero de 1882 y murió en Warm Springs (Georgia), 12 de abril de 1945). Fue el trigésimo segundo Presidente de los Estados Unidos y ha sido el único en ganar cuatro elecciones presidenciales en esa nación, desde el 4 de marzo de 1933 al 12 de abril de 1945
Análisis. El fantasma de Roosevelt visita las dependencias, cada noche, de nuestros políticos. Al diagnóstico compartido por Brown y Obama “una regulación blanda, un endeudamiento masivo, unos riegos enormes adoptados por instituciones reguladas y no reguladas, añaden la necesidad de un acuerdo global para dar una solución compartida a la deuda estructurada, activos financieros tóxicos, para enterrarla bajo muchas toneladas o algo similar. Acuerdo global cuyas variables se desconocen como se desconoce si existen iniciativas o propuestas prácticas en tal sentido. Los intereses, en este punto, son contradictorios, una naciones poseen más deuda estructurada que otras y necesiaramente, de producirse dicho acuerdo para enterrar o encapsular la deuda estructurada, tendría que ser un acuerdo de geometría variable.
:: Intervención pública
En una parte de la ecuación está el siglo XXI con todas sus posibilidades y en la otra una clase política necesitada, en algunos casos,de vacaciones largas y en otros, de trabajos forzados
Tanto Brown como Obama están entregados y confiados en que un nuevo pacto abra las puertas a grandes programas de intervención pública, similares a lo que se produjeron después de la Gran Depresión, bajo el Gobierno de Franklin Delano Roosevelt, agrupada bajo una gran estrategia de comunicación bautizada como New Deal —‘Nuevo Trato entre el Estados y los Ciudadanos’— y cuyos resultados son valorados de muy distinto modo a la luz de los hechos ciertos que el New Deal produjo, muy controvertidos.
Ambos mandatarios coinciden, en la necesidad de un nuevo marco regulador para el sector financiero tal como hizo el New Deal que restringió de manera muy severa todos sus movimientos. Se da por cierta una nueva regulación en la que se trabaja, Basilea III, que reducirá en grado la libertad de acción que la banca ha disfrutado, al rebufo de a cual ingenió todo tipo de productos financieros derivados con gran soporte matemático, pero sin suelo.
:: El futuro del dinero fiducidario
Los expertos y los distintos gobiernos no se interrogan, no lo han hecho hasta la fecha, sobre el futuro del dinero fiduciario (dinero con escaso respaldo) y el control político que ejercen los gobiernos sobre las monedas. Demasiado dinero sin otra consistencia que los consensos internacionales y las declaraciones públicas de las autoridades emisoras y los líderes políticos donde se ha emitido el dinero. ¿Tiene futuro el dinero sostenido exclusivamente por la confianza? Puede que sí, pero en todo caso cabe preguntarse sobre el elevado riesgo de abundancia de dinero sostenido por una única autoridad o la confianza que inspiran muy pocas personas. ¿Acaso no es un modelo de elevado riesgo, de un riesgo impagable? ¿Es recomendable lo contrario, permitir el aumento de dinero con la multiplicación de autoridades monetarias, redistribuyendo la prueba de la confianza? ¿Qué dificultades plantea la abundancia de autoridades monetarias en un mundo tecnológico? No existen dificultades.
La clase política y los expertos que le dan cobertura no están entrando en el fondo de la cuestión. Y que ellos rehuyan la realidad no empece que a su pesar, a pesar de su intento de poner puertas al campo, se termine como es de rigor, entrando en tan crítico asunto. Su obstinación en evadir ceñudamente la presencia de las nuevas tecnologías (inteligentes) y la posibilidad cierta, técnicamente posible, de generar territorios o áreas de negocio con monedas propias, que puedan actuar contra una cámara de compensación, es una posibilidad únicamente limitada por la obcecación de una clase política más atenta a sus necesidades paranoicas de control que a las exigencias del buen gobierno.
En una parte de la ecuación está el siglo XXI con todas sus posibilidades y en la otra una clase política necesitada, en algunos casos,de vacaciones largas y en otros, de trabajos forzados. No es buena cosa la existencia de grandes masas de dinero sin soporte material y es una quimera imaginar que el oro es el único soporte material imaginable. No tenemos suficiente oro. Es mucha la riqueza existente, regada, la que atesoran los pueblos, con sus habilidades, con sus conocimientos, con sus realizaciones y con su sacrificio. El trabajo, la creatividad y las realizaciones son el mejor soporte material de cualquier moneda. ¿La clase política mide bien el trabajo, la creatividad y las realizaciones de un grupo humano? Nunca lo ha hecho porque es difícil de hacer. La clase política no es la gente ni acumula la sabiduría y percepciones de la gente. La gente, la acción individual interactuando, puede administrar mayor grado de incertidumbre, de riesgo, y puede, por las mismas razones, optimizar mejor las oportunidades sin tanto trastorno, con menos burocracia que la que necesita una clase política empeñada en tutelar bobadas en lugar de ocuparse de lo fundamental, de preservar nuestra seguridad y, por supuesto, nuestros derechos civiles y políticos.
:: Hemos entrado en una nueva era
Es una conclusión que se deduce del colapso económico y financiero. Los políticos se empecinan en realizar ajustes macroeconómicos para estimular la demanda, dejando la oferta en el mayor de los desamparos. La clase política que generó la crisis, se propone combatirla acudiendo a recetas del pasado, políticas de estímulo de la demanda. ¿Funcionará? Por supuesto que no. Las sociedades saldrán adelante a pesar de su clase política. Estamos dentro de una crisis económica, financiera, social y de oferta. Sectores industriales al completo han entrado en crisis. Sus productos no interesan. Nuevas demandas, no satisfechas, y nuevos servicios, inexistentes, no logran abrirse camino por la feroz presión que ejercen los sectores en declive que actúan y sobreviven bajo la protección tácita de la vieja política. Nuevas formas de vida se abrirán paso.





















