Análisis. José Luis Ulibarri es dueño del Diario de León y del Grupo Begar y José Martínez Núñez, es dueño del Grupo Martínez Núñez y del periódico La Crónica. Ambos comparten el dudoso honor de formar parte y estar citados en el sumario que instruye el juez Garzón y que se conoce como “Operación Gürtel”. El País ha contado parte del sumario que capitanea Garzón, en el que se narra una de las hazañas de uno de nuestros grandes constructores, José Luis Ulibarri. En la hazaña del grupo Begar está implicada una de sus empresas, UFC, adjudicataria de parcelas en Boadilla del Monte para construir 139 viviendas de lujo y 300 plazas de garaje.
¿Dónde reside el éxito de muchos promotores inmobiliarios? Su éxito no reside en su mejor o peor oficio, su éxito depende de si cultivan o dejan de hacerlo la buenas relaciones con los políticos de turno
UFC se hizo con la adjudicación (pelotazo) de Boadilla Park siendo una de las ofertas más baja entre las cinco que se presentaron. La diferencia entre la oferta más alta y la segunda más baja, la del Sr. Ulibarri, fue de 4.180.000 euros que dejó de ingresar el Ayuntamiento de Boadilla del Monte. Es lo que cuenta El Confidencial que ha tenido acceso a documentos oficiales de dicha adjudicación. ¿Por qué se adjudicó a UFC y no a la oferta más beneficiosa para el Ayuntamiento? Pues porque el Sr. Ulibarri abonó la diferencia, 3 millones de euros en metálico (comisiones ilegales) a los responsables de adjudicar el concurso y a los que intermediaron a favor de Ulibarri. La mencionada suma, según consta en el sumario, la pagó el Sr. Ulibarri al principal imputado de la Operación Gürtel (gürtel es correa en alemán) en mano y en metálico en su despacho de Valladolid hasta donde se desplazó el Sr. Correa.
La adjudicación de las parcelas de Boadilla Parck a favor de UFC, una de las empresas de José Luis Ulibarri, se produjo por el compromiso de culminación de la obra en un periodo inferior a 12 meses. Compromiso, que como es de rigor, no pudo ser cumplido.
Teconsa-Proinsa, Tecnologías de la Construcción, S.A. y Promociones Inmbobiliarias del Pisuerga, S.A., empresas propiedad de Martínez Núñez, en las que actuó como apoderado José Ramón Blanco Balín, exconsejero de Repsol e imputado en la Operación Gürtel, también pujó en dicha licitación con otra de las pujas más bajas. ¿Por qué se concedió a José Luis Ulibarri y no a Martínez Núñez? No se sabe. Probablemente porque José Luis Ulibarri hace tiempo que le viene robando la cartera, ante el PP, a Martínez Núñez. Cuesta trabajo creer que el procedimiento de pago fuera distinto.
José Ramón Blanco Balín, el que actuó como apoderado de Proinsa, está imputado en el sumario de la Operación Gürtel, porque aparece como adjudicatario de un derecho de superficie sobre 30 locales comerciales y un aparcamiento de 180 plazas concedido por la empresa municipal del suelo en 2005. Blanco es asimismo el administrador único de la empresa Rústicas MBS S.L, una sociedad que en primavera de 2007 cedió el derecho de superficie a Artas Consultoría, S.A. de la que Blanco también es el administrador único. El derecho de superficie consiste en que la empresa adjudicataria paga un canon de 320.000 euros anuales a la empresa municipal del suelo y la vivienda a cambio de poder alquilar locales y plazas de aparcamiento a precios de mercado durante los 75 años de vigencia del contrato.
:: ¿Edificante?
Muy poco edificante. ¿Dónde reside el éxito de estos promotores? Su éxito no reside en su mejor o peor oficio, su éxito depende de si cultivan o dejan de hacerlo la buenas relaciones con los políticos de turno (mordidas) y a favorecer la imagen personal de los mismos (campañas electorales) si es necesario poniendo a su disposición medios de comunicación de nueva planta, periódicos, radios y televisiones, en su mayor parte auténticos bodrios, pero con calidad suficiente para satisfacer la vanidad de políticos de apetito desmedido. Ojos que no ven corazón que no siente. José Luis Ulibarri, como Martínez Núñez y otros muchos, se han dedicado a cultivar a la clase política periférica. Clase política que en cosas de corrupción no ha querido quedarse atrás y constituye una buena despensa para abastecer el fabuloso apetito financiero de ese ente que conocemos como clase política, aquejada de obesidad (apetito constante) y bulimia (apetito compulsivo).
José Luis Ulibarri se comporta como una gran empresario de la comunicación y es el concesionario de numerosas licencias de TDT, la más importante la de la Televisión de Castilla y León, una empresa privada que opera con el nombre propio, como si fuera pública, de la región. Es el colmo de los disparates. ¿Quién le ha concedido dicha licencia y por qué?






















