Análisis. Caja Castilla-La Macha no tenía una problema de 3.000 millones de euros. El problema era algo más serio. De momento el gobierno le adjudica avales por valor de 9.000 millones de euros y el Banco de España despide a todo su Consejo de Administración. En su lugar crea un Comité de Gestión con tres inspectores a la cabeza. La intervención de Caja Castilla-La Mancha suscita muchas preguntas.
La acumulación de mentiras invita a pensar que las mentiras de Caja Castilla-La Mancha son la norma entre las entidades financieras
La cuentas de la Caja de Ahorros de Castilla-La Mancha han sido sistemáticamente auditadas en los últimos años, también el los últimes meses y todas ellas están limpias y sin salvedades (Registro de la CNMV). ¿Cómo es posible? La pregunta más inquietante es, de todos modos, ¿cómo Caja Castilla-La Mancha dio beneficios en el ejercicio 2008, en el último trimestre? ¿Y los inspectores? ¿Quién responde?
Es obvio que en este episodio todos han mentido. Mintió Caja Castilla-La Mancha con su consejo de administración al frente, en el que está sentado buena parte de la clase política y sindical de la región, sus popes, e imagino que alguna responsabilidad han contraído al mentir de manera tan desvergonzada e imprudente. Mintió el Banco de España al negar la evidencia y mintieron las autoridades políticas al inspirar y patrocinar una fusión descabellada. Y la acumulación de mentiras invita a pensar que las mentiras de Caja Castilla-La Mancha son la norma entre las entidades financieras. ¿El resto de Cajas también mienten al presentar sus cuentas? ¿La inspección del Banco de España está funcionando, es útil?
:: Intervención y destrucción
¿Y ahora? ¿Los inspectores, convertidos en comité de gestión, se quedarán a vivir en la sala de juntas de la Caja Castilla-La Mancha hasta hacer entrar en beneficios la entidad para devolverla, a renglón seguido, a los políticos regionales?, ¿venderán su cuota de mercado al mejor postor?, ¿la sanearán y después se la regalarán a otra entidad financiera?, ¿la liquidarán?
Otra pregunta y muy importante, ¿Un inspector, de verdad, puede gestionar una entidad financiera? ¿La intervienen para sanearla o para destruirla? La intervienen para quitársela de en medio. La situación es alarmante y las incógnitas muchas. Las mentiras, sistemáticas, del Banco de España y del Gobierno invitan a pensar que lo de Caja Castilla-La Mancha es la punta del iceberg. Afirmar, como lo ha hecho Pedro Solbes, que Caja Castilla-La Mancha tiene un problema de falta de liquidez temporal, implica tener cara suficiente para exponerla de manera continuada y durante varios quinquenios a la inquina de la gente (siempre le quedará cara).
Caja Castilla-La Manca ha sido intervenida y su Consejo de Administración despedido, manu militari, por la sencilla razón de que ya les llegaba el agua al cuello y el servicio de salvamento del Banco de España no incluye cursos de natación en aguas agitadas. Caput. Y si todo es, como parece, una mentira… ¿qué Caja será la siguiente? El Banco de España diseñó una fusión con otra Caja, Unicaja, que ya fue intervenida por el Banco de España en 1991 para su saneamiento y que estaría necesitando, ya, en estos momentos, una segunda intervención. ¿Qué querían fusionar?
El caso Caja Castilla-La Mancha demuestra, por si había dudas, que el problema de las malas inversiones financieras no concierne específicamente al abuso de instrumentos financieros fuera del control del supervisor, sino que también concierne directamente al modelo tradicional de banca. Caja Castilla-La Mancha operaba con actividades dentro de la supervisión del Banco de España y no ha incurrido, de manera apreciable, en operaciones financieras que quedaran fuera de balance, sino que los impagos que la han abocado a la quiebra han sido fundamentalmente créditos a promotores y constructores, grandes amigotes de sus gestores y de los políticos.
:: Errores y mala fe
La crisis de Caja Castilla-La Mancha, al igual que la del resto de nuestro sistema financiero, se debe al deterioro de las posiciones de liquidez de todos los agentes económicos, banca de inversión, banca tradicional, empresas, familias, individuos y administraciones. Un fenómeno que ha sido incentivado por la política monetaria expansiva iniciada en Europa en el año 2000, con el euro, y que adquirió la velocidad del sonido en 2003. La expansión monetaria actuó como un tóxico para todo el sistema financiero que acudió, con descerebramiento global, al endeudamientos masivo a corto plazo para prestarlo a largo plazo. Sin comentarios.
La obligación para las entidades financieras españolas de poseer provisiones específicas, genéricas y sistémicas, en fin, no avalan tener el mejor sistema financiero del mundo. Las provisiones no crean capital social ni protegen de las pésimas inversiones y del delirio de sus Consejos de Administración. Su mezcla de errores y mala fe, junto a la mezcla de errores y de mala fe de políticos y autoridades monetarias, han inducido errores en cadena afectando a todos los agentes del mercado (empresas, inversores y familias).






















