Análisis. “Ninguna entidad financiera es inmune a ‘largo plazo’ y todas ellas son susceptibles de ser intervenidas”. Lo ha dicho Pedro Solbes ayer mismo. No miente, dice la verdad y es un anuncio de temporal financiero. No hay incertidumbre o equívoco en lo que ha dicho el Sr. Solbes. Lo único que queda abierto, por definir, es el ‘largo plazo’ al que se refiere el Ministro de Economía y Hacienda. En los tiempos que corren el ‘largo plazo’ pueden ser 24 horas. Horas interminables, infinitas, 24, equivalentes al tiempo que necesita una auditoria independiente para confirmar que no estampa su firma debajo de las cuentas de una entidad sin añadir un going concern, una recomendación para su liquidación.
Cada Caja de Ahorros tiene sus propios depredadores locales, los ladrilleros, fulanito y fulanito y caben en los dedos de una mano. Son los protegidos del poder político
Estamos en una guerra de trincheras y de poder. Zapatero se cree muy listo, pero los hay que le doblan la apuesta. Ernst&Young, auditoria independiente, propuesta por Unicaja se ha negado a firmar las cuentas de CCM (Caja Castilla-La Mancha) sin añadir que la entidad es inviable. Y del lado de la empresa auditora se han puesto los auditores de la propia CCM y los inspectores del Banco de España. Han soportado la presión política de sus patronos, los unos de CCM y los otros del Gobernador del Banco de España. Ha quedado claro, para unos y para otros, que al agujero (morosidad), el organizado por los principales deudores de la Caja, las empresas vinculadas a los Sanhajuana, Díaz de Mera y Del Barco, hay que añadir lo más preocupante, y ahora mismo decisivo, no existe margen de intermediación financiera del que poder vivir. El negocio se ha esfumado.
:: A cada Caja sus depredadores
Solbes también ha reconocido que el Banco de España esta supervisando muy de cerca otras entidades financieras. Cada Caja de Ahorros tiene sus propios depredadores locales, los ladrilleros, fulanito y fulanito y caben en los dedos de una mano. Son los protegidos del poder político. Las Cajas han concentrado sus riesgos en las aventuras y andanzas de un puñado de hombres de favor. Llegan malos tiempos, sufrirán los depredadores, sufrirán sus padrinos, sufrirán los de enrededor y sufriremos todos, empezarán las traiciones, las acusaciones, el yo no fui y el a mí me obligaron. Son tiempos de deserción y de extrema cautela. —”Ese documento no lo firmo, entiéndelo, no puedo firmarlo” —Dirán algunos. La parálisis inmoviliza a las entidades. Es muy difícil moverse, hacer movimientos corporativos, incluso para iniciar fusiones, porque implica mover papeles, auditorías independientes y distintas diligencias. Los nervios están a flor de piel.
Las Cajas están gobernadas por políticos y sindicalistas locales y gestionadas por técnicos obnubilados y cegados, todos ellos, por el fulgor y esplendor de la vida de lujo de sus promotores preferidos, de sus yates, de sus aviones, de sus degustaciones, coches y regalos. ¿Qué razón tenían para temer al poder si ellos eran el poder, el mismísimo poder? La presión es mucha. El margen financiero ha saltado por los aires y el mercado apenas puede pagar al 40% de la estructura financiera existente. Son cifras muy gruesas, dolorosas, y la cadena de valor alrededor del sistema financiero, inversores, auditores, aseguradoras, sindicatos, políticos y proveedores está tomando posiciones: los hay que quieren continuar con el 40% que quede, que están, ya, ahora mismo, apostando fuerte por el 40% resultante y están los que se unirán con arnés, dejándose llevar, sin alternativa posible, al 60% que desaparecerá.
:: A perro flaco todo son pulgas
CCM ha sido intervenida y disuelto su Consejo de Administración. El Banco de España no ha puesto en marcha el Fondo de Garantía de Depósitos. CCM no ha quebrado, aún, legalmente. Cualquiera puede acudir a sus oficinas a retirar su dinero, todo el que tenga, sin limitaciones de ningún tipo y si alguien no es atendido puede instar la declaración de quiebra de la entidad. Mientras no exista quiebra los impositores tienen derecho a que se les reembolse todo su dinero.
La adjudicación de un aval a Caja Castilla-La Mancha por importe de 9.000 millones para que acuda al Banco de España, tiene como finalidad hacer frente a los borbotones de cierre de cuentas y retirada de depósitos que se avecina, resolver el agujero patrimonial de 3.000 millones que parece tener y hacer frente a los vencimientos de deuda contraídos en el exterior. Lo que es una obviedad es que se espera una contracción del 40% o más de su negocio y cuota de mercado, lo que se producirá en treinta días. A perro flaco todo son pulgas. A renglón seguido se procederá a su reestructuración, se determinará el agujero patrimonial, el de verdad, lo que hay que poner a mayores y se abrirá un concurso para vender los restos. Será así excepto que todo acabe en los tribunales o como el rosario de la aurora.






















