Julie Blackmon. La obra de Julie Blackmon ilustre bien lo que queremos decir. Las personas que son parte del problema, las que han creado la crisis, como niños, se postulan ahora, cual supermanes de tocomocho, como parte indespensable de la solución
Análisis. Los llamamientos al sacrificio general, a arrimar el hombro para volver cuanto antes al cuadro macroeconómico de 2006, constituyen el lugar común de la clase política, de toda ella, de los distintos agentes sociales, y un auténtico desiderátum: el cuadro maroeconómico de 2006 se correspondía con un cuadro clínico de espanto (hipertensión, hiperglucemia, 42º de fiebre, trombos en todo el cuerpo e infección generalizada). ¿Están locos? Necesitamos un nuevo marco macroeconómico y para crearlo se necesita derribar la muralla china que se ha creado para proteger el cuadro macroeconómico de 2006. Los planes de rescate, de salvamento y de intervención, son planes demenciales, sin finalidad, alucinados, que propenden al disparate y apuntan al cuadro macroeconómico del 2006.
Tenemos unas élites, las mejores, para administrar un mundo que ya no existe
Las personas que han creado la crisis tienen nombres y apellidos. Constituyen el núcleo de la necrosis. Son parte del problema, parte intrínseca del problema, son personas que propenden a la crisis, a su intensificación, a su propagación y cuanto más tiempo permanezcan a los mandos, más dolor y sufrimiento colectivos. Dichas personas están instaladas en el sistema financiero (Bancos y Cajas), en la grandes empresas de marketing (operadoras, gas, petroleras, eléctricas) y en las grandes empresas de obra civil y de promoción, en las grandes conglomerados mediáticos, y están instalados en la política, en la política nacional, autonómica y local. Están instalados en los partidos políticos, en la patronal, en los sindicatos y en los club deportivos. Sus modos y modelos han caducado.
Esas personas, con nombres y apellidos, son el núcleo de la crisis, son el problema, son el núcleo que propaga la necrosis, que necrosa todo el sistema, que putrefacta la sociedad y que sin descanso promueve soluciones antaño fracasadas, recetas herrumbrosas para recuperar ellos el tono y el resto… ¿El resto? Al cuerno. Son el problema de España y el núcleo que expande la necrosis y que menoscaba e impide, con su cohorte de expertos, entrar en el fondo del asunto.
:: La roña
Son el problema y se publicitan como parte de la solución, aún sin diagnóstico, agarrados al machito y esperando que escampe para reeditar el hedonismo financiero y político entre 2003 y 2007
Se comportan como la roña del sistema, son su suciedad, son la silicona en sus cerraduras y manetas y es lógico su comportamiento. Es menos lógico que soportemos, un día sí y otro también, sus peroratas perturbadas y que, de uno u otro modo, se autoproclamen la alternativa al problema que ellos mismos han creado. ¡Que se vayan a sus casas! ¡Limpieza! Son el problema y se publicitan como parte de la solución, aún sin diagnóstico, agarrados al machito y esperando que escampe para reeditar el hedonismo financiero y político entre 2003 y 2007.
Llevamos ya dos años de dura y angustiosa crisis, desde 2007, porque fue en la primavera de 2007 cuando se hicieron públicas las previsiones de tempestad financiera y económica. Han pasado dos años y el núcleo necrótico sigue sin ceder, chapoteando con sus flotadorcitos por la charca que han contribuido a crear en una esquina de la playa, mientras el resto de la población soporta todos los días el tsunami financiero, la caída de la producción y el maremoto del desempleo.
:: La baselina como arma
Están apretando las clavijas a la población sabiendo que lo hacen, para arrinconarla, reducirla y domarla. Vienen de un sistema de población estabulada y quieren prorrogar el sistema unas cuantas décadas más, para ocluirlo y terminarlo de pudrir
Volver, volver, volver… ¿a dónde? ¿A los tiempos del despilfarro de 2003-2007? ¿A dónde pretendemos volver? ¿Qué ocurre cuando el grupo necrótico sustituye la verdad por la vaselina? ¿Qué ocurre cuando los políticos llenan la despensa de vaselina, la materia prima de sus discursos? ¿Qué ocurre cuando hacen de la mentira su única divisa? Pues ocurre que nada se comprende, que el capricho, el disparate se torna un lugar común, que las soluciones se dilatan en el tiempo. Y ocurre que prefieren sepultar el país en el lodazal que estamos antes que ceder a la más mínima tentación de misericordia e irse. Están apretando las clavijas a la población sabiendo que lo hacen, para arrinconarla, reducirla y domarla. Vienen de un sistema de población estabulada y quieren prorrogar el sistema unas cuantas décadas más, para ocluirlo y terminarlo de pudrir. Ya no pueden.
:: Abrir la compuertas
Las personas que son el problema, —personas problemáticas—, que son el núcleo de la crisis, deben ser apartadas, tienen que dimitir, cesar y retirarse. El necrosamiento social y productivo empezará a remitir con su retirada. Y estamos obligados a abrir las compuertas a personas con más tino, a las que generen expectativas, credibilidad y sin las manos manchadas de vaselina. Necesitamos un remozamiento general de personas, ideas, discursos, sindicatos y partidos. Necesitamos personas con soluciones y no personas problemáticas e ideas untuosas. Con Botín al frente, y de ahí para abajo, deben todos dimitir, en los partidos, en los sindicatos y en las empresas aludidas. Ellos no son España, son su envés, y sus servicios, su forma de pensar, hacer y ejecutar no se necesitan.
Tenemos unas élites, las mejores, pero para administrar un mundo que ya no existe. ¡Aire!





















