Arancha Quiroga. La nueva presidenta del Parlamento Vasco, consecuencia del Acuerdo Político entre el Partido Popular y el Partido Socialista del País Vasco
Nacionalismo histérico. Dicho y hecho. Acción/Reacción. Acción: acuerdo político de mínimos el PSE y el PP. Reacción: convocatoria de huelga general. Los sindicatos ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, EHNE e Hiru anuncian una huelga general para el próximo 21 de mayo en el País Vasco y Navarra, al considerar que la actual situación de crisis económica exige una respuesta contundente frente a la destrucción de empleo y el “chantaje patronal”. Responsables de dichos sindicatos, entre ellos, los secretarios generales de ELA y LAB, Adolfo Muñoz y Ainhoa Etxaide, respectivamente, han hecho el anuncio en Bilbao, donde han dicho estar “hartos” de las políticas practicadas en los últimos años, de las que los “grandes beneficiados” han sido los empresarios. No obstante, los sindicalistas han desvinculado su convocatoria del cambio de Gobierno de Vitoria. Adolfo Muñoz ha asegurado que la convocatoria de huelga comenzó a gestarse antes de las elecciones autonómicas y “se hubiese convocado de igual manera”, con independencia de qué partido forme gobierno. Lo único cierto es que los sindicatos nacionalistas reciben al nuevo gobierno, para abrir boca, con una convocatoria de Huelga General.
:: Acuerdo de mínimos entre PSOE y PP en el País Vasco
El acuerdo es de mínimos y pretende garantizar la estabilidad del próximo Gobierno vasco. El documento, “Bases para el cambio democrático al servicio de la sociedad vasca” relata en once páginas (pinchar aquí), los puntos básicos del preacuerdo político al que llegaron la semana pasada socialistas y populares vascos. El punto principal del acuerdo se centra en la defensa de la libertades y en la lucha contra el terrorismo. PP y PSE se comprometen a aplicar la legalidad y utilizar todos los resortes del Estado de Derecho para combatir a los terroristas de ETA y a luchar para que desaparezca cualquier espacio de impunidad o legitimación del terrorismo. Para ello, se dotará de más medios a la Ertzaintza y se la coordinará de forma adecuada con el resto de Fuerzas de Seguridad. Además, ambos partidos asumen que el terrorismo no tendrá rédito político.
Habrá un permanente apoyo y reconocimiento a las víctimas del terrorismo, a las que se reconocerá su derecho a la “memoria, justicia y dignidad”, con amplias campañas divulgativas en todos los estamentos de la sociedad vasca (educación, cultura, medios…). Por el contrario, se impedirán los homenajes a terroristas de ETA y acólitos de la banda y se eliminarán las partidas presupuestarias destinadas a sufragar los tours-carcelarios para visitar etarras. Ambos partidos reconocen la plena vigencia de la Constitución y el Estatuto de Guernica y acuerdan completar el desarrollo del marco político vigente y normalizar las relaciones de la comunidad vasca con el resto de autonomías españolas.
En materia de educación, populares y socialistas vascos han acordado la libre elección por los padres de la lengua vehicular (castellano o euskera) en la enseñanza de sus hijos, aunque en ambos casos estarán obligados también a estudiar la otra lengua. Este derecho de los padres se garantizará durante el proceso de matriculación del alumno. Además, se potenciará el estudio del inglés y se avanzará en la introducción del trilingüismo en las escuelas. También se eliminarán los artículos de la ley que imponen la enseñanza en euskera.
En lo que respecta a los medios de comunicación públicos, se reformará profundamente la línea editorial de EiTB para garantizar que respete y defienda el marco institucional, se impedirá que facilite espacios de impunidad a los terroristas y sus acólitos, y su programación deberá respetar la realidad política e institucional de la comunidad vasca.
El preacuerdo, incluye asimismo los puntos a seguir para combatir la crisis económica. El futuro Gobierno vasco convocará urgentemente a todos los partidos, patronales y sindicatos para definir un plan de choque contra la crisis, al que se dotará de importantes recursos públicos. Además, los presupuestos de 2009 se harán con criterios de austeridad y eficacia en la gestión, suprimiendo los gastos superfluos.





















