Protestas Moldavia. Indignados con el resultado de las elecciones legislativas del domingo, miles de manifestantes lograron ayer en Chisinau, la capital moldava, abrirse paso y penetrar en los edificios de la Presidencia y del Parlamento, situados uno enfrente del otro. Sacaron los muebles y otros enseres al exterior y los prendieron fuego. Rompieron también a pedradas los cristales de numerosas ventanas e izaron en ambas sedes las banderas de Rumanía y de la Unión Europea.
La Policía tuvo que intervenir empleando gases lacrimógenos y chorros de agua. Se produjeron decenas de heridos tanto por parte de los manifestantes como de las fuerzas antidisturbios y, según el canal de televisión oficial, una mujer perdió la vida. La situación se calmó momentáneamente cuando el presidente moldavo y líder de los comunistas, Vladímir Voronin, pactó con los principales líderes opositores un recuento de las papeletas. Después cambiaron de idea y exigieron la repetición de los comicios, demanda rechazada por Voronin.
:: Solana llama a la calma
Según la Constitución, Voronin, debe dejar el poder al haber consumido los dos mandatos previstos. Moldavia, la antigua Besarabia, fue arrebatada a Rumania por el Ejército Rojo en 1940
La revuelta se extendió por todo el centro de Chisinau y en ella participan unas 10.000 personas, jóvenes en su mayor parte. Los organizadores utilizaron la red social «Twitter» para convocar la protesta, que comenzó ya el lunes por la noche. Consideran que los resultados de los comicios del domingo han sido manipulados a favor del Partido Comunista, que habría obtenido 60 de los 101 escaños existentes en la Cámara. Exigen además la reunificación con Rumania. Las consignas más coreadas fueron «somos rumanos», «queremos estar en Europa» y «abajo el comunismo».
El jefe de la diplomacia de la UE, Javier Solana, hizo inmediatamente un llamamiento a la calma y al cese de la violencia. Los comunistas moldavos llevan en el poder desde 2001. Según la Constitución, Voronin, debe dejar el poder al haber consumido los dos mandatos previstos. Moldavia, la antigua Besarabia, fue arrebatada a Rumania por el Ejército Rojo en 1940. Según el Banco Mundial, es el país más pobre de Europa. La región moldava de Transnistria —que alberga todavía un destacamento de 2.000 soldados rusos— fue escenario de una cruenta guerra a partir de 1992, tras declarar su independencia con la ayuda de Moscú. Su población ronda el medio millón de habitantes y son en su inmensa mayoría eslavos (rusos y ucranianos).
:: Los rusos avisan
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso dijo hoy que las protestas en Moldavia constituyen un complot para socavar la soberanía de dicha ex república soviética, apuntando con el dedo acusador a las fuerzas opositoras que demandan la reunificación con Rumanía, Estado miembro de la Unión Europea. “A juzgar por las consignas que se gritan en las calles, llenas de banderas rumanas en las manos de los organizadores de estos escándalos, su objetivo es desacreditar los logros respecto al reforzamiento de la soberanía de Moldavia”, señala un comunicado del Ministerio ruso en alusión a las protestas contra los resultados de las elecciones del pasado domingo.
“El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso espera que el sentido común prevalezca, que el orden público y constitucional sea restablecido en los próximos días y que la elección de los ciudadanos moldavos sea confirmada por todas las fuerzas políticas”, añade la nota. Según los resultados provisionales, el gobernante Partido Comunista ganó las elecciones parlamentarias obteniendo el 50% de los votos.
:: Rumanía rechaza las acusaciones
Rumania rechaza categóricamente las acusaciones del presidente moldavo, Vladimir Voronin, que acusó a las autoridades rumanas de instigar las violentas protestas contra la victoria de los comunistas en las elecciones legislativas del domingo. En dicho comunicado afirma que “esa acusación es una provocación contra el Estado rumano” y considera “inaceptable que el poder comunista de Chisinau transfiera a Rumania y a los ciudadanos rumanos la responsabilidad de los problemas internos de Moldavia”.






















