Berlusconi convocó un Consejo de Ministros de urgencia en la capital de los Abruzos, L’Aquila, sacudida por un terremoto el pasado día seis y en el mismo consejo de ministros se acordó trasladar la sede del G-8, que se reunirá a principios de julio, de la Maddalena, en la isla de Cerdeña, a la capital de los Abruzos. Nicolas Sarkozy, Barack Obama, Gordon Brown y Angela Merkel verán con sus propios ojos los estragos causados por el terremoto y dejó a su paso 296 muertos, millares de casas destruidas y decenas de miles de familias en la calle. Los líderes del mundo serán convocados a reunirse en una zona sísmica. A la cumbre, por expreso deseo de Berlusconi, se unirán los presidentes de Brasil, México, India, China, Sudáfrica y algún otro. La decisión política ha sido tomada, ha declarado el ministro de infraestructuras, Altero Mattioli.
La idea de ‘Il Cavaliere’ es lograr con esa jugada que los ojos de medio mundo se dirijan a la capital de Los Abruzos
El zar europeo de las comunicaciones ha dado un golpe mediático que se ha propagado como se propagan los movimientos sísmicos que siguen produciéndose en L’Aquila. “Será un mensaje de esperanza para la región de los Abruzos y nos permitirá ahorrar, 220 millones de euros que serán destinados a la reconstrucción”. La isla de Cerdeña ofrecía mejores garantías de seguridad para los líderes mundiales. Y sobre todo, la isla estaba al resguardo de los manifestantes antiglobalización y antisistema que otrora, Genova 2001, produjeron severos disgustos. “Probablemente, espero, nadie tenga la desvergüenza de venir a L’Aquila a organizar manifestaciones violentas”. “Imagino que los de lo no-global tenga corazón suficiente para no perturbar aún más una zona tan castigada”.
Berlusconi, está viviendo un momento de gloria desde el punto de vista de su popularidad. Ha visitado numerosas veces los Abruzos y dirige personalmente las tareas de reconstrucción a las que ha asignado 8.000 millones de euros. En junio se celebran las elecciones al parlamento europeo y todos los sondeos indican que el Partido de las Libertades, que preside Silvio Berlusconi, recogerá más del 50% de los votos.
La idea de ‘Il Cavaliere’ es lograr con esa jugada que los ojos de medio mundo se dirijan a la capital de Los Abruzos. Pero, además, Berlusconi argumenta que con la decisión de trasladar la cumbre del G-8 de La Maddalena a L’Aquila se ahorrará dinero. “La Maddalena es un lugar más lujoso para celebrar la reunión, pero habría estado menos en consonancia con el periodo de crisis que la economía mundial está viviendo”. “L’Aquila es un lugar más sobrio que la isla de Cerdeña, demasiado bella y lujosa. Estaremos en un escenario más sobrio”. La decisión de Berlusconi, oh milagro, ha sido aplaudida por la oposición y los sindicatos, atrapados por Berlusconi en un nuevo golpe mediático.






















