Asif Ali Zardari. Viudo de Benazir Bhutto, presidente de Pakistán y coopresidente del Partido del Pueblo Pakistaní, junto a su hijo Bilawal Bhutto
Islamabad. El integrismo radical islámico asegura que el verdadero Pakistán incluye los Estados indios de Punjab y Cachemira. Lo que desestabiliza por el mismo precio, también la India y explica el ataque que sufrió Bombay. Los talibanes se han adueñado del Valle de Swat (el 5% del territorio de Pakistán), limítrofe con Cachemira, con Afganistán y a pocos kilómetros de Islamabad, capital de Pakistán. En Pakistán se libra una guerra interior de consecuencias imprevistas. Un parte del ejército le ríe la gracias al islamismo radical. La mayor parte del ejército, los partidos políticos seculares e islamicos moderados quieren acabar, sin embargo, con la pesadilla radical. La sociedad pakistaní, mayoritariamente, teme a los islamistas radicales. La India con un impotante porcentaje de población islámic, a su vez, ha puesto las cartas boca arriba a las autoridades de Pakistán. La India exige soluciones contundentes.
Si Estados Unidos es derrotado en Afganistán su derrota se unicrá a la derrota de la Torres Gemelas y su poder militar, económico y cultural se verá menguado de manera dramática. Un precio que Obama no está dispuesto a pagar
Pakistán es un rompecabezas en el que Estados Unidos y Europa Occidental se juegan el éxito de su operación en Afganistán. China no es ajena a lo que está pasando en Pakistán, la India lo es aún menos, se juega su ser y Rusia observa y no interviene a cambio de que Estados Unidos, le deje manos libres en el espacio geopolítico de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. El mundo no está cómodo. Nadie lo está. El ejército pakistaní está atacando a los talibanes por tierra mar y aire, originando un éxodo masivo en su propio territorio mientras Moscú prepara el linchamiento y derribo del gobierno de Georgia, abandonada por la actual administración de los Estados Unidos, como abandonados se sienten los ucranianos. En estos momentos todo el mundo está jugando con pólvora y la pólvora explota.
:: Duros combates
El Ejército paquistaní está librando duros combates contra las milicias talibanes, sabiendo a lo que se arriesga: a atentados masivos en otros puntos. Los enfrentamientos, calle por calle, han provocado éxodos masivos. Las bajas talibanes se cuentan por cientos. El Ejército previamente, lanzó una operación de limpieza en los vecinos distritos de Buner y Dir, antes de plantearse, la recuperación del control militar, policial y administrativo del extenso Valle del Swat.
La lógica de los talibanes, del Al Qaeda y de sus variados satélites, es diabólica como también lo están siendo las consecuencias sobre la población a la que dicen proteger y que quieren liberar de las garras de la perniciosa influencia occidental. La situación en Pakistán se complica por minutos. La piezas del tablero islámico se están moviendo muy deprisa. Obama no puede defraudar a la opinión pública de su país. Necesita implicar a los propios Pakistaníes en la guerra contra los talibanes. Necesita el consentimiento de los rusos y de la opinión pública europea para granjearse el favor de su propia opinión pública a las operaciones militares que libra Estados Unidos en aquella parte del mundo y que puede complicarse si la situación interna de Irán se enrarece. Si Estados Unidos es derrotado en Afganistán su derrota se unicrá a la derrota de la Torres Gemelas y su poder militar, económico y cultural se verá menguado de manera dramática. Un precio que Obama no está dispuesto a pagar.





















