Biblioteca Digital Europea. Europeana es un proyecto, en esencia, francés, con el apoyo entusiasta de Alemania. Es un proyecto de similares características al famoso buscador Quaero, que se sacó de la manga Chirac, llamado a ser la alternativa profesional a Google, un proyecto nítidamente europeo y que, dicho pronto y para que se entienda, naufrago, antes de nacer. Era ridículo, pretencioso y sin tecnología. Chirac pensaba que la tecnología era prescindible y que bastaba un par de decretos y un poco de burocracia para levantar un buscador que sacara los colores a Google. El ridículo fue espantoso.
Lo único cierto es que el día previsto para el lanzamiento de Europeana, la gran Biblioteca Digital Europea, petó: se cayeron todos sus servidores y hasta hoy
La Unión Europea herida en su honor, nadie sabe por qué, por el éxito de Google Books —y su proyecto de digitalización de los fondos bibliográficos existentes en la bibliotecas del mundo entero, para servirlos a la humanidad de manera franca y abierta—, en esta ocasión ideó, en plan rechincha, el proyecto Europeana, la Biblioteca Digital Europea financiada con fondos públicos. Y, naturalmente, el proyecto Europeana era, por sí mismo, más validable que el del Google al estar financiado con fondos públicos y no privados (la peste).
Además La Unión Europea para empujar su propio proyecto censuró que Google estaba digitalizando los fondos de las grandes bibliotecas de Occidente sin disponer de acuerdos o convenios con los propietarios de los derechos de autor. Lo único cierto es que el día previsto para el lanzamiento de Europeana, la gran Biblioteca Digital Europea, petó: se cayeron todos sus servidores y hasta hoy. El ridículo, de nuevo, ha sido espantoso. La Fundación que gestiona la enciclopedia Europeana ha comunicado que estará plenamente operativa a finales de 2010 con al menos 10 millones de títulos.
Google Boock lleva digitalizando libros desde 2004, con ingentes recursos económicos y financieros, y dispone de un fondo bibliográfico de 7 millones de títulos. ¿Cómo logrará la Europeana digitalizar nada menos que 10 millones de títulos de aquí a finales del 2010? Para cumplir su compromiso ha recibido el espaldarazo público que necesitaba, el de la Comisaria Europea para la Sociedad de la Información, Viviane Reding, De lo que debemos deducir que, en adelante, la Europeana, con apoyo tan destacado e imbatible, hará añicos a Google Books. ¿Digitalizará los libros la propia Viviane Reding?
La Europeana ha recibido el apoyo, lean, de la Comisaria Europea de la Sociedad de la Información y del Consejo de Ministros Cultura y Audiovisual de la Unión Europea. Y para compensar los acusaciones sobre Google —que no disponer de acuerdos con los tenedores de derechos de autor— ha propuesto a los editores europeos que se sumen a Europeana. De momento se trata de una proposición que los editores no ven con buenos ojos.
Y Francia, para allanar el futuro de la Europeana, está generando legislación muy cicatera para torpedear Internet y la difusión de saber y conocimiento de manera franca. Se ha aliado y lo ha hecho hasta las cachas con los sectores más recalcitrantes del país y enemigos jurados del papel de Internet, intentando proteger, eso dicen, los derechos de autor de sus creadores.






















