Nuevo buscador. Un nuevo buscador contesta a preguntas concretas efectuadas en lenguaje natural. Ofrecerá respuestas precisas a las preguntas que le hagan los usuarios. Y ya está en línea. El mundo tecnológico está alborotado por Wolfram|Alpha, un nuevo buscador que en poco se parece a Google. El nuevo motor de búsqueda tiene dos grandes atractivos. El primero es sul autor, el prestigioso cosmólogo y físico británico Stephen Wolfram, conocido por haber desarrollado el software Mathematica, una herramienta de referencia en el campo de la programación. Y en segundo lugar, porque en lugar de buscar sitios web, Wolfram Alpha contestará directamente preguntas que cada usuario le haga.
Es un buen producto que ha respondido a las expectativas. No a las de quienes esperaban que desbancase a Google, pero sí a las de aquellos que buscaban datos, concretos. Tiene, por ahora, dos grandes pegas: que sólo funciona en inglés y que no resultará demasiado útil para usuarios no norteamericanos. Pero se resolverán con el tiempo.
A diferencia de Google, que utiliza un robot para indexar todo lo que encuentra por la Web (sitios, fotos, videos, noticias, blogs), Wolfram Alpha responde preguntas en lenguaje natural. Y si no tiene la respuesta, entonces el software realiza complejos cálculos matemáticos para encontrarla. Wolfram aseguró que el buscador se comportará como un verdadero experto, que comprenderá exactamente qué se le pregunta y ofrecerá la respuesta justa. En este sentido, el buscador se parecerá más a Wikipedia que a Google
Wolfram|Alpha permite saber exactamente cuál es la edad de Oprah Winfrey. O dónde nació Barack Obama. O cuántos días quedan hasta el próximo 2 de junio. O cuándo será la próxima puesta de Sol. O el próximo eclipse que se verá en España. O la distancia y la duración de un vuelo entre Madrid y Nueva York. Como estos, multitud de ejemplos.
Para que funcione correctamente, el equipo de Wolfram se tomó el trabajo de seleccionar durante los últimos meses trillones de datos, a los que combinó mediante un algoritmo especial, la fórmula secreta de este invento. De prosperar, el experimento podría convertirse en una verdadera revolución dentro de Internet. Los analistas esperan ansiosos los resultados que ofrecerá el buscador. Aunque hay muchos escépticos que recuerdan las promesas incumplidas del Cuil, un buscador desarrollado por ex empleados de Google que el año pasado prometió arrasar en el mercado de las búsquedas y que, sin embargo, nunca despegó.
:: Conocimiento computable
“Hacer que todo el conocimiento sistemático sea computable y accesible para todo el mundo”. Aspiran a encontrar patrones en los datos y no sólo a bucear en ellos. Ya cuentan con más de 10 billones de archivos de datos, 50.000 algoritmos distintos y capacidad lingüística para más de 1.000 dominios de Internet. Tienen claro que van a abrir el corazón del sitio —API— a terceros. También que habrá versiones comerciales para empresas que lo necesiten. E incluso piensan en trabajar con otras plataformas especializadas en contenido —¿Wikipedia?—. Aseguran que siempre habrá un buscador abierto a todo el mundo.
Y, por supuesto, los ‘padres’ de este proyecto cuyos resultados siempre se muestran como imágenes en lugar de texto, saben que se trata de un negocio y que quieren rentabilizarlo. Aún no saben cómo
:: Biografía de Stephen
Nació el 29 de agosto de 1959 en Londres. Es un científico reconocido por su trabajo en física de partículas, autómatas celulares y álgebra computacional y es el autor del novedoso programa de ordenador Mathematica. El padre de Stephen Wolfram, Hugo Wolfram, era un novelista y su madre, Sybil Wolfram, profesora de filosofía. A menudo descrito como un niño prodigio, Wolfram estudiaba la preparatoria en Eton con una beca cuando publicó su primer artículo, de física de partículas, a la temprana edad de 16 años y entró a la universidad de Oxford (St John’s College) a la edad de 17. Recibió su Doctorado en física de partículas del Instituto de Tecnología de California Caltech a los 20 años para luego unirse al cuerpo académico de la misma. Su trabajo de ese entonces, realizado junto con Geoffrey Fox, en cromodinámica cuántica es aún utilizado en experimentos de física de partículas.
A los 21 años, Wolfram gana el premio MacArthur “Genius”, que es una de las becas más codiciadas de los Estados Unidos de América. Enseñó en varias universidades —incluyendo el Instituto para Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton, donde trabajó Einstein entre 1933 y 1955— y luego se dedicó a sus propios proyectos.
En 1986 Wolfram deja el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton para trasladarse a la universidad de Illinois en Urbana-Champaign donde fundó el Centro de Investigación de Sistemas Complejos y comienza el desarrollo del software que hoy es Mathematica, un sistema de computación simbólica. En 1988, Wolfram deja la academia para dedicarse completamente a su recién fundada compañía Wolfram Research de la que es hasta hoy en día el socio mayoritario. Wolfram Research lanza al mercado la primera versión de Mathematica en 1988. Wolfram Research también financia el trabajo de Eric Weisstein y la que era su enciclopedia matemática MathWorld que ahora es parte de Wolfram Research. El programa Mathematica actualmente tiene más de 2 millones de usuarios (principalmente ingenieros y científicos de alto nivel). El software es una herramienta poderosa de cómputo que prácticamente permite realizar cualquier tipo de cálculo algebraico o numérico y generar gráficos y análisis profundos.
De 1992 al 2002, Wolfram trabajó en su controvertido libro A New Kind of Science (NKS) (Un nuevo tipo de ciencia), que introduce el estudio experimental de diversos sistemas simples de cálculo simples, los cuales sugiere pueden ser utilizados para modelar y entender cualquier fenómeno natural. Su motivación principal consiste en proponer una nueva metodología científica basada en experimentos de ordenador.






















