Pepino nuclear del Corea del Norte (observen la grúa que utilizan los coreanos para levantar el misil)
Análisis. Armas nucleares tienen todos. Las tienen Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte, Irán, Israel, Sudáfrica, o sea medio mundo, y los que poco a poco, al hilo de la multiculturalidad, haciendo ovillo se vayan sumando. El Tratado de No Proliferación Nuclear es una pieza jurídica de derecho internacional lista para poner en una vitrina. Constituye una pieza de museo. Los regímenes aislados son los más virulentos, los que con más afán se nuclearizan y desarrollas pepinos que pueden cargar con ojivas nucleares. Son regímenes vinculados a personas o a clanes que conjugan un único verbo, forzar, con un único tiempo, yo fuerzo.
Existen dos tipos de diplomacia: a) Te doy un guantazo; y b) Te pongo a escurrir. Cada escuela tiene su momento
La fuerza bruta sigue siendo el argumento de más peso en la diplomacia internacional, no es sofisticado, tampoco es ejemplar y, sin embargo, es muy práctico e interesante para los telediarios. Si no tienes un argumento balístico tu diplomacia vale muy poco. Un pepino nuclear, primero es un tótem, algo a lo que adorar y temer. Los tótem de las tribus son de madera con distintas formas e incrustaciones y los tótem del mundo modero, son de nuevos materiales, tersos, enhiestos, impresionantes, punzantes, con todo tipo de inscripciones y leyendas, que lo mismo atraviesan la atmósfera, que cortan el aire para ofrecer al final de su trayectoria el esplendor cegador y ensordecedor, prediseñado, como una fiesta, para ser retransmitida en directo. El maniqueísmo diplomático agoniza ante la acción sencilla, de un te doy un guantazo. Los esposos Kichner, por ejemplo, pagarían lo que no está escrito si dispusieran de argumentos balísticos al servicio de los descamisados. No sé que tienen los argumentos balísticos que encandilan como pocas cosas a los sátrapas
:: Dos tipos de diplomacia
Existen dos tipos de diplomacia: a) Te doy un guantazo; y b) Te pongo a escurrir. Cada escuela tiene su momento. Ahora estamos en la fase a). Te doy un guantazo es el modelo con más seguidores a escala internacional. Pregunta: ¿El ensayo nuclear con una explosión de 20 kilotones de potencia, un terremoto en la escala Richter de 4,2 y el lanzamiento de tres misiles de corto alcance, el que ha efectuado Corea del Norte, a qué escuela diplomática pertence?
¿El ensayo nuclear con una explosión de 20 kilotones de potencia y el lanzamiento de tres misiles de corto alcance, el que ha efectuado Corea del Norte, a qué escuela diplomática pertence?
El terrorismo, por su parte, practica en todos los lugares el mismos discurso, la máxima violencia en el mínimo espacio de tiempo posible. Detonan una carga explosiva y se llevan por delante a 500. Y que nadie se engañe. Están en la primera fase. Su lógica es lineal y pronosticable: les gustaría detonar una carga y llevarse por delante a 10.000. Por el mismo gesto, se cobran más fiambre y son más temibles. Aumenta su poder.
El derecho internacional es una suma de caracteres —los que cuentan los editores de texto— que dan forma a un documento, un tratado, que sale malparado un día sí y otro también, cuando entra en colisión con la diplomacia de te doy un guantazo. Las ansias infinitas de paz, de Mister Zetaparo —las que se tienen después de un brote epiléptico—, son muy poco resolutivas cuando te enfrentas a alguien que sabes que lleva puesto un te doy un guantazo.
Irán y Corea del Norte se han sumado al club nuclear y a la diplomacia de te doy un guantazo. La Muy Vieja y Noble Europa no necesita, sin embargo, desplegar el te doy un guantazo. A) Porque poco a poco se está haciendo subsidiaria de los que dan guantazos; y B) Porque las nuevas generaciones y los nuevos políticos son más partidarios de encularse con los tiranos y los sátrapas. Prefieren el enculamiento salvaje y multicultural a una vida afectiva sana.
:: El rearme demócrata
Los bajos indicadores de seguridad que padecemos deben imputarse a los experimentos de los portadores de ansias infinitas de paz. Ansias e infinitas, reparen en el cuadro clínico
Los discursos blanditos, de peluche, algodonosos, de las administraciones demócratas, que sirven para bajar la presión militar, son momentos gloriosos para la industria del ramo. Los sátrapas, los dictadores, los estados fracasados, usan instantes tan preciosos para el rearme y la exhibición de músculo militar. La industria militar, también la de Estados Unidos, se pone las botas. Son paradojas. Cuando el discurso pacifista se expande crece la industria militar (es cuando más armas se fabrican y se venden). Cuando el discurso enérgico se expande se contrae la industria militar (no se venden armas o las que se venden son piezas de museo, es necesario asegurarse la superioridad militar).
Los afectos a la plasticidad totémica de te doy un guantazo utilizan estas épocas históricas para tomar medidas al inquilino de la casa blanca y hacerle un traje a medida. Se rearman hasta los dientes, hasta dejar el presupuesto exhausto. El vaticinio, el pronóstico, de que una democracia no ataca a otra con todo su poder militar, está entrando en dificultades y empieza a ser muy poco creíble. Las democracias, con sus electorados dominados por unas ansias infinitas de paz, han entrado en un grado de relajo, que está originando su fractura interna y externa. Las democracias están abandonando su condición de bloque, alrededor de principios morales, para hacerlo guiadas por burocracias internacionales desquiciadas. Las democracias, cada una de ellas por separado, cultiva su relaciones de enculamiento con regímenes ultrapeligrosos, que constituyen sus relaciones duras, y se hace las fotos con las burocracias internacionales, que conforman sus relaciones blandas.
Los bajos indicadores de seguridad que padecemos deben imputarse a los experimentos de los portadores de ansias infinitas de paz Ansias e infinitas, un cuadro clínico que requiere ingreso en planta. La seguridad, en sentido estricto está, inevitablemente, descendiendo. La asimetría entre las ansias infinitas de paz y el furor de la fuerza, los que militan en la ira, es un diferencl que utilizan los malos, que existen y son de verdad, para rearmarse. En este escenario España no tiene nada que temer porque dispone de una doctrina de seguridad que incluye el no-poder militar: la cuadratura del círculo, ansiosa e infinita.





















