Análisis. El euro es una divisa con los pies de barro y en el horizonte se dibujan dos alternativas: 1) Gobierno Económico Único Europeo, y 2) Desacople suave de los distintos euros de los distintos países. La segunda medida se realizaría con el compromiso de volver al euro en tanto la estabilidad presupuestaria retorne a cada país. Los expertos empiezan a resignarse a esta segunda opción como la más práctica y la que menos tensión política genera.
Francia y España quieren una Europa plenipotenciaria, un estado convencional, que ahogue los distintos estados nacionales y los derechos políticos de sus ciudadanos. Es una forma de sacar adelante su concepción maniquea de lo que es un Estado manipulado por una élites, enajenadas de sus opiniones públicas
La primera opción es altamente controvertida, implicaría, generar un tesoro europeo para respaldar el Euro y embargar las decisiones de política económica nacional con todas sus peculiaridades. Merkel ha dicho que no y Berlusconi que con él no cuenten, porque los italianos quieren más Italia y menos Unión Europea: jamás entregaría el control de su política económica. Los italianos son muy creativos, tienen muchas cosas que hacer y serían felices, en su mayoría con una vuelta a la Lira e incluso a varias monedas a la vez.
Para Alemania es indispensable cerrar cuanto antes el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa. Con el proceso de ratificación cerrado el desacoplamiento de los distintos euros de cada país, dejándoles flotar, o retornando cada país a su propia moneda y manteniendo el euro como moneda común de pago con reglas más estrictas, no amenazaría del mismo modo la consistencia de la Unión Europea.
El mercado alemán e italiano, el mercado internacional para sus manufacturas y servicios, está desplazándose a gran velocidad -el occidental lo tienen muy consolidado- hacia Oriente (la Europa del Este y Asia) y para dichos mercados, el euro no constituye una baza provechosa, les ata de pies y manos y ambos países saben muy bien, que sus propias monedas, tiene un recorrido, muy prometedor, asociado a sus respectivos prestigios industriales.
Los intereses ciertos, objetivos, los de verdad, empiezan a ser muy divergentes. El euro, está demostrando, su incapacidad para superar tiempos adversos. El euro no dispone de cimientos y se está revelando como un problema de muy difícil encage.
:: Palabras que significan otra cosa
Francia y España quieren una Europa plenipotenciaria, un estado convencional, que ahogue los distintos estados nacionales y los derechos políticos de sus ciudadanos. Es una forma de sacar adelante su concepción maniquea de lo que es un Estado manipulado por una élites, enajenadas de sus opiniones públicas.
Cuando se pide una política económica única para toda Europa se está pidiendo generar un Tesoro Europeo para respaldar el Euro, tan delicado como el papel de fumar y que arde con la misma facilidad. Cuando se rechaza dicha iniciatica se está poniendo el acento en la soberanía nacional y en la necesidad que todos los países tienen de reequilibrar sus cuentas públicas y de asumir por separado los costes de absorción de la crisis.






















