Siniestro áereo. “El aparato, del tipo Airbus 330-200 matriculado F-GZCP, salió de Río de Janeiro el 31 de mayo a las 19:03 horas locales. El aparato atravesó una zona tormentosa con fuertes turbulencias a las cuatro de la mañana, hora de París (y peninsular española), tras lo cual a las 4:14 horas se recibió un mensaje automático indicando un cortocircuito en una zona alejada de la costa”. “Los controles aéreos civiles brasileño, africano, español y francés intentaron en vano establecer contacto con el vuelo AF447″ y el control aéreo militar francés intentó detectar el avión sin éxito. A bordo del aparato viajaban 126 hombres, 82 mujeres, siete niños y un bebé —entre ellos dos españoles, un ciudadano sevillano y una mujer catalana—. La tripulación estaba formada por doce navegantes, tres auxiliares técnicos y nueve auxiliares comerciales. El comandante de a bordo había efectuado 1.700 horas de vuelo en el Airbus 330 y el Airbus 340 y los dos copilotos tenían 3.000 horas de vuelo cada uno.”
Los aviones están dotados de un sistema, llamado ACARS, que envía de manera automática, a los centros de mantenimiento de las compañías, señales informativas sobre la situación del avión (posibles averías). No sobre su posición, sino sobre su funcionamiento
“El avión estaba equipado con motores de la General Electric CF6-80E y había cubierto un total de 18.870 horas de vuelo desde que entró en servicio, el 18 de abril de 2005. Su última parada de mantenimiento fue efectuada el pasado 16 de abril”. Durante su comparecencia a la prensa, Gourgeon precisó que el aparato había emitido varios “mensajes automáticos de mantenimiento”. Los mensajes, prosiguió, daban a entender que se había producido “una situación inesperada a bordo del aparato”.
:: Sistemas de comunicación
Los aviones están dotados de un sistema, llamado ACARS, que envía de manera automática, a los centros de mantenimiento de las compañías, señales informativas sobre la situación del avión (posibles averías). No sobre su posición, sino sobre su funcionamiento. “La empresa (Air France) considera posible que se produjera un problema en los circuitos eléctricos que controlan los mecanismos de gobierno de la nave”. Por su parte, François Grangier, de la Oficina de Investigaciones de Accidentes (BEA), declaró a la cadena de información continua BFM-TV que el aparato pudo sufrir “cualquier cosa extremadamente repentina o brutal”, ya que los pilotos no tuvieron tiempo ni siquiera de anunciar el problema. Lo que abre nuevas hipótesis.
La ruta del avión de Air France está compuesta por 12 centros de control en tierra: Curitiba, Brasilia, Recife, Atlántico, Dakar, Sal (Cabo Verde), Canarias, Casablanca, Lisboa, Madrid, Burdeos y París. La última señal del A-330 —por radio— se recibe en el centro de Sal, cerca de África.
Actualmente, los aviones más modernos tienen incorporada una tecnología (sistema ADS), que emite, automáticamente, una señal al centro de tierra —cada 10 minutos—, dando la posición del aparato. Esto presupone que los investigadores del accidente tienen constancia de la última posición del avión.
:: Francia pide ayuda al Pentágono
Asumida la catástrofe aérea, el esfuerzo del Gobierno francés se centra ahora en localizar el Airbus siniestrado. Con todos los síntomas de una proeza casi imposible. El propio Nicolas Sarkozy ha admitido la dificultad de hallar el fuselaje del avión —desaparecido la pasada noche cuando volaba de Río de Janeiro a París— y los 228 cadáveres, dos de ellos españoles, en un espacio de búsqueda que abarca centenares de kilómetros.
París haya solicitado la colaboración del Pentágono para emplear los sistemas de rastreo vía satélite entre el este de Brasil y la costa de África oriental sobre una línea imaginaria de 2.000 kilómetros. Y se han involucrado en la operación la Guardia Civil española, la Marina francesa, el ejército brasileño y muchos otros países concernidos geográficamente en la zona del accidente en condiciones de cooperar.






















