Reino Unido. La edición en línea de The Guardian ha desvelado que diputados laboristas rebeldes están reuniendo firmas y disponen de más de cincuenta para echar a Brown y sustituirlo por otro líder, con algo más de credibilidad, que pueda preparar la convocatoria de elecciones generales. El Reino Unido está votando con adelanto sobre otros países europeos, en el día de hoy, elecciones europeas y locales, y para ambos casos los laboristas temen convertirse en la tercera fuerza política. La crisis económica y el escándalo de la Cámara de los Comunes ha minado la popularidad de Gordon Brown hasta límites inconcebibles para buena parte del Partido Laborista. Algo a lo que lo se acostumbraron en la época de Margaret Tachter y de lo que se recuperaron con Tony Blair (les proporcionó tres victorias consecutivas).
Todos los datos indican que se está produciendo un golpe palaciego. Gordon Brown ha propuesto limpieza y medidas drásticas con la clase política en general y la clase política de a pie, sobre todo de su partido, no ha visto con buenos ojos que Gordon Brown pretenda salvarse en solitario
Todos los datos indican que se está produciendo un golpe palaciego. Gordon Brown ha propuesto limpieza y medidas drásticas con la clase política en general y la clase política de a pie, sobre todo de su partido, no ha visto con buenos ojos que Gordon Brown pretenda salvarse en solitario. En el seno del laborismo se está fraguando una rebelión para añadir la cabeza del primer ministro a la del speaker de la Cámara de los Comunes que dimitió en días pasados.
La entrega de cabezas muy cualificadas, calculan sus señorías, aminorará el enfado de la opinión pública y hará posibles las reformas sin necesidad de que se publiquen las cuentas particulares, una a una, como exigen algunos analistas, de los miembros de la Cámara de los Comunes y de los Lores. Brown había encontrado un filón y arma de gran calado para presionar y dominar a su propio Partido y el Partido se ha plantado.
:: Rebelión orquestada
La rebelión empezó en el Consejo de ministros con el goteo de dimisiones. Se apunta a una posible dimisión de la ministra para Europa, Caroline Flint, amiga de las también dimisionarias Hazel Blears y Jacqui Smith. Se rumorea, asimismo, un portazo similar por parte del ministro de Economía, Alistair Darling. Diputados rebeldes, ahora mismo, han proporcionado un correo electrónico para hacer saber su disposición a seguir apoyando a Gordon Brown con los resultados que ya se han hecho públicos. Existe un cronograma de la salida del Premier de Dowmning Street prevista para el 2 de julio con un nuevo Premier que podría completar tres semanas antes de las vacaciones del verano y preparar con un poco de orden la convocatoria adelantada de elecciones generales.
Los resultados electorales de las elecciones europeas y locales servirán para acelerar lo que ya está previsto.






















