Análisis. El PP (42,23% y 23 escaños) sigue teniendo las asignaturas pendientes de Cataluña y Andalucía (auténticos agujeros negros del partido de Rajoy), pero ha logrado aventajar al PSOE (38,51% y 21 escaños) en 3,72 puntos. Una ventaja suficiente, pero que revela sus debilidades.Teniendo en cuenta el esfuerzo superlativo que ha realizado Zetaparo para aislar los resultados europeos de su gestión de gobierno, cabe pensar que la paliza hubiera sido más espectacular si se hubieran disputado las legislativas. Son cuatro puntos que podrían dar la mayoría absoluta al PP en una hipotéticas elecciones legislativas.
El reinado de Zetaparo, el rey de la mayoría simple, se agota. La imposibilidad de gobierno, de una acción legislativa, abre dos opciones: la disolución de las Cámaras o la moción de censura
El PSOE se debilita en todo el territorio nacional y su debilidad empieza a ser muy visible para los electores. Visibilidad que se trasladará a la acción de gobierno y sobre todo al Congreso de los Diputados, con numerosos frentes abiertos y a merced de los votos de la izquierda independentista. El PSOE no ha logrado, a pesar de su verborrea izquierdista, disminuir el apoyo social a Izquierda Unida y a los radicales nacionalistas.
:: Resultados electorales
PP. 23 diputados, 42,43% y 6.615.015 votos
PSOE. 21 diputados, 38,51% y 6.032.500 votos
CEU(1). 2 diputados, 5,11% y 802.225 votos
IU-ICV-EUiA-BA. 2 diputados, 3,73% y 583.708 votos
UPyD. 1 diputado, 2,86% y 449.499 votos
Edp-V(2). 1 diputado, 2,5% y 391.962 votos
(1) Coalición Europa de los Pueblos (nacionalistas conservadores)
(2) Izquierda de los Pueblos (nacionalistas socialistas)
La bajísima participación electoral —el 46% de los votantes han ejercido su derecho al voto, frente a un 45,14% en 2004— pone de manifiesto el bajísimo apego a las instituciones euorpeas. La participación europea ha sido del 43,01%. España se sitúa en la franja alta de participación. Ninguna candidatura española, y ocurrió otro tanto en el resto de Europa, abordó los grandes retos que tiene por delante la Unión Europea, atascada institucional, política, jurídica y económicamente.
:: Moción de censura
La debacle de Zetaparo y del PSOE es rigurosa. La Operación Gürtel no ha producido ninguno resultado electoral. Ha servido en todo caso para minimizar el derrumbe del PSOE. Su supervivencia en el Congreso de los Diputados es de una complejidad extrema. El reinado de Zetaparo, el rey de la mayoría simple, se agota. La imposibilidad de gobierno, de una acción legislativa, abre dos opciones: la disolución de las Cámaras o la moción de censura. Zetaparo no podrá disfrutar de la presidencia de la Unión Europea. Puede que la presida —por razones de calendario—, pero será de forma agónica.
Ha perdido las elecciones incluso en su feudo, León, con una diferencia de casi 10.000 votos. Es muy sobresaliente el ascenso en votos de Rosa Díez a cuenta de los ataques de Zetaparo a la lengua española. Nos encontramos con una fuerza política en ascenso que crecerá en la misma medida que Zetaparo agudice sus ataques a la lengua española, a los que está condenado si quiere sobrevivir en el Congreso. UPyD vive de los fracasos de Zetaparo. Está lejos, muy lejos, de poder vivir de sus propios aciertos, indespensable, para las fuerzas políticas que quieren ser emergentes.
:: Polarización del electorado
La única veta que puede seguir explotando Zetaparo es la del cliché histórico y la de las dos Españas. El electorado está acantonado y los resultados de las presentes elecciones demuestra su vigencia, mantenida a machamartillo por las terminales mediáticas al servicio del Partido del Gobierno, con la ayuda del discurso equívoco y trastabillado del PP. La ausencia del PP en los grandes debates nacionales, descentralización extrema, aborto, 11-M, inmersión lingüística, reforma electoral, reforma constitucional y alternativas económicas y sociales, siempre al rebufo de las corrientes de aire que desaloja el PSOE, ha logrado, ya lo ven, captar una misérrima parte del voto del PSOE (no llega a un punto) o del electorado que se supone de centro. El PP está pagando un durísimo precio por dicha estrategia política: la pérdida de adhesión de su electorado natural. Los votos que pierde el PSOE los recoge Rosa Díez en su mayor parte. El PP está sembrando las bases antropológicas para que su electorado se cuartee y se agrupe en torno a más siglas.
El PP haría bien en revisar su estrategia política, electoral y de comunicación. Otro tanto debiera hacer UPyD si quiere sacar más tajada del desastre electoral que se avecina en el PSOE. El retroceso y descomposición de la izquierda europea es evidente. Se está hundiendo. Su espacio político y electoral se está extinguiendo en todo el continente. Crecen los euroescépticos. Los grandes bloques políticos (izquierda y derecha), alrededor de dos siglas, bipartidismo, ha saltado por los aires. El mapa político Europeo ha iniciado su transformación.






















