Roma. Gadafi no pronunció su discurso, tal como estaba previsto, en en la sala de plenos del Senado de Italia —lo hizo en en la sala Zuccari, en un edificio anexo a la sede principal— por decisión de todos los grupos parlamentarios. Aún así no defraudó. Con su nuevo loock, el pelo estirado (es muy rizoso), gafas hip-hop, traje militar, bigotes ralos con mosca, y cirugía estética en abundancia, era el vivo retrato de un alienígena con resaca. Procede de otra galaxia. Sus reflesiones, encadenadas, de inspiración protogaláctica, han dado mucho juego.
En su discurso Gadafi comparó el bombardeo de los Estados Unidos de 1986 sobre Libia con las acciones terroristas del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. “¿Qué diferencia existe entre el ataque de los estadounidenses en 1986 contra nuestras casas y las acciones terroristas de Osama Bin Laden?”
La diferencia es que “Bin Laden no tiene un Estado y está fuera de la ley, y EE.UU. es un Estado con reglas internacionales. “¿Qué mal hay en que Corea del Norte quiera ser comunista? ¿O si Afganistán está en manos de un mullah? ¿No es quizá el Vaticano un respetable Estado teocrático con representación en todo el mundo?” “¿Ha sido una buena idea hacer caer el régimen iraquí abriéndole las puertas a Al Qaeda?, apuntó Gadafi, quien afirmó que “gracias a Estados Unidos”, Iraq es hoy un “campo de batalla” para la organización terrorista.
“¿Qué mal hay en que Corea del Norte quiera ser comunista? ¿O si Afganistán está en manos de un mullah? ¿No es quizá el Vaticano un respetable Estado teocrático con representación en todo el mundo?”
El coronel libio defendió su elección de renunciar a las armas nucleares y químicas en diciembre de 2003 y aseguró que si Irán o Corea del Norte no lo han hecho ha sido porque no se les ha ofrecido nada a cambio. “Si se quiere la paz hace falta dejar a un lado la arrogancia. La Tierra ha sido creada por Dios para toda la Humanidad, no para una única potencia hegemónica”.
Aunque su discurso tuvo un marcado carácter internacional, Gadafi aprovechó de nuevo para criticar la actuación italiana en la etapa colonial, afirmando que los italianos de hoy no saben las matanzas que causaron sus antepasados entre 1912 y 1943, el periodo en que Libia fue colonia de Roma. El miércoles, cuando llegó a Roma, descendió por las escalerillas del avión, mostrando en la casaca militar una fotografía en blanco y negro de un héroe libio de la resistencia anticolonial.
Su presencia en Italia ha suscitado protestas entre los estudiantes y la razón de la visita de Estado está relacionada con los acuerdos de suministros gasísticos de Libia a Italia y el ofrecimiento de Libia para que Italia le reenvíe a los inmigrantes que arriban a sus costas o que son interceptados en alta mar.






















