Buenos Aires. El oficialismo, el Frente Justicialista para la Victoria. Néstor Kirchner se enfrentó a unas elecciones legislativas como primer candidato oficial a diputado del Partido Justicialista en la gran provincia de Buenos Aires y perdió. Las encuestas anticipaban un empate técnico con su rival, Francisco Narváez, responsable de una facción escindida del partido y las elecciones fueron presentadas por el matrimonio Kirchner como un plebiscito para su continuidad. El ex presidente Néstor Kirchner perdió ante su rival, por más de dos puntos, en unas elecciones que él mismo consideraba definitivas para su futuro político. En las elecciones se renovó a la mitad de los 257 escaños de diputados y un tercio de los 72 del Senado, junto a las pertinentes legislaturas provinciales y municipales. “Nos tocó perder… hemos luchado con toda dignidad”, dijo Kirchner en la madrugada del lunes al hablar ante compungidos seguidores. “Perdimos por muy poquito”, agregó.
La Unión PRO, liderada por Francisco de Nárvaez, obtuvo el 35% de los votos de Buenos Aires y 35 escaños, contrael 31,88% de los votos y 20 escaños del Frente Justicialista para la Victoria, capitaneado por Néstor Kircher. Nuevo Encuentro, a la izquierda, obtuvo el 5,11% y 12 escaños y Acuerdo Cívio y Social, el 21,26% y 13 escaños. Los resultados son parecidos en el resto de provincias y el cómputo final arroja un serio varapalo para Cristina Fernándes que pierde la mayoría en el Congreso y en el Senado. En algunas provincias, es el caso de Mendoza, la derrota del oficialismo ha sido muy abultada.
El matrimonio Kirchner se jugó su futuro político en las elecciones legislativas que se votaron en el día de ayer. El resultado condicionará el mandato de sus esposa y la futura candidatura a la Presidendia en el 2011 de Néstro Kirchner
Abogado de 59 años, Nestor Kirchner, padre de dos hijos y militante desde su juventud, se formó en la tradición pragmática del peronismo, también en el Movimiento armado guerrillero Montoneros, de extraccion peronista. Aficionado a la confrontación, implacable con los que considera desleales y administrador celoso es visto como el verdadero poder detrás del poder. “Nosotros (por matrimonio Kirchner) podemos hacer todo, tenemos una voluntad indomable, pero necesitamos que los argentinos nos acompañen”, declaró en un mitin reciente.
“El Pingüino”, como se autodenomina, carga contra sus rivales políticos vinculándolos con la feroz crisis social y económica que vivió el país en el 2001 antes de su asunción del cargo. “Si esta gente vuelve a tener incidencia o tiene la posibilidad de ser una máquina de impedir desde la Cámara de Diputados y desde el Congreso de la Nación (…) vamos a volver a caer en una nueva crisis”, dijo en otro mitin. Pues bien, sus pronósticos se han cumplido, el oficialismo ha sido barrido en el Congreso y en el Senado.






















