Roberto Micheletti. Nombrado Presidente de la República por el Congreso de los Diputados de Honduras, en sustitución del depuesto y expatriado Roberto Zelaya por una acción militar
Análisis. Un político lenguaraz, populista, iluminado, dispuesto a ensayar por enésima vez la vía cubana a la pobreza, una vía envuelta en grandielocuencia y mentiras, ha sido elevado a la condición de héroe de la democracia americana. Y es paradójico porque su verdadero propósito es seguir la estela de su mentor Hugo Chávez para ahogar, precisamente, la democracia y perpetuarse en el poder.
Honduras vive una aparente calma con dos presidentes: uno en el país, Roberto Micheletti, que afirma ocupar ese puesto por “sucesión constitucional” y hoy tomó juramento a su gabinete, y otro fuera, Manuel Zelaya, que dice ser víctima de un golpe militar y que goza de todo el apoyo y reconocimiento internacional
El Gobierno de Roberto Micheletti, ha tomado posesión de su cargo en un mar de desprecio internacional, rechazado por la ONU, por la OEA, por la Unión Europea, no reconocido por nadie. A pesar de lo cual todos los poderes de Honduras, todos los partidos, todas las instituciones, las fuerzas armadas y los medios informativos, en apariencia, han cerrado filas para apoyar a Micheletti que afirma ocupar su puesto por “sucesión constitucional” a propuesta del Congreso reunido en sesión urgente. Roberto Micheletti es miembro del mismo partido que el expatriado Manuel Zelaya y Presidente del Congreso de los Diputados. Los hondureños, naturalmente, no salen de su asombro y todo lo ocurrido añade más descrédito al desprestigio que acumulan sus instituciones.
Honduras vive una aparente calma con dos presidentes: uno en el país, Roberto Micheletti, que afirma ocupar ese puesto por “sucesión constitucional” y hoy tomó juramento a su gabinete, y otro fuera, Manuel Zelaya, que dice ser víctima de un golpe militar y que goza de todo el apoyo y reconocimiento internacional.
:: El posible desenlace
Lo ocurrido en Honduras huele que apesta a operación de inteligencia de los hermanos Castro. El modelo que sirvió para Venezuela, cuando un falso golpe de Estado, derrocó a Chávez y colocó a Pedro Carmona al frente en la Presidencia del República
La situación es tan vaiopinta, tan extraña que es inutil intentar comprenderla sin la previa existencia de un plan prediseñado por una mano siniestra. Y les propongo analizar los acontecimientos desde la lógica de una mano siniestra, como hipótesis de trabajo, para eliminar caos. Así pues, y siempre desde dicha lógica siniestra, los militares hondureños —los que expatriaron a Zelaya— serían en adelante los responsables de restituirle en el poder. El verdadero poder dentro de los militares, que, aparentemente, respalda a su Jefe de Estado Mayor, Romeo Vázquez, empezará a presionar a todas las instituciones hondureñas para reponer a Roberto Zelaya siguiendo el mandado y las recomendaciones de la comunidad internacional. Asunto que ocurrirá entre el clamor de la multitud. Cuando tal cosa ocurra, Romeo Vázques sera sustituido. ¿Romeo Vázquez, el jefe del ejército hondureño, forma parte del enredo? Probablemente.
Zelaya necesitaba una vasta operación de reconocimiento y respaldo internacional y ya la tiene. Apoyo que le será de gran utilidad para movilizar a los hondureños y reforzar su base electoral. ¿Y cómo ha conseguido el reconocimiento internacional? Pues en pijama. Poniéndose en pijama, como los sacaron de la cama sus supuestos secuestradores para expatriarlo. ¿Conoce algo más enternecedor que un presidente de República en pijama despositado en mitad del anoche en un aeropuerto extraño, el de San José de Costa Rica? Estamos asistiendo a un gigantesco sociodrama. La clase política internacional, enternecida por el pijamita del Presidente Expatriado, se ha apresurado a darle su bendición y es más que probable, que el pueblo hondureño, en poco tiempo, organice cuestaciones populares, para comprarle pijamitas a Manuel Zelaya, el presidente que no le dejan dormir. Manuel Zelaya es un prohombre de Honduras, destinado por voluntad de los Dioses, a convertirse el varón bragado que empezando en Tegucigalpa logró repartir el hambre a lo largo y ancho del pequeño país Centroamericano.
Si es repuesto en el sillón presidencial ganará de calle las elecciones legislativas de noviembre y tendrá las manos libres para iniciar una involución democrática, de similar contenido a la ocurrida en Ecuador, Bolivia o Venezuela. El brazo de Cuba, de los hermanos Castro, sigue siendo muy alargado. El vacío dejado por los Estados Unidos en sus tradicionales relaciones con los ejércitos de Iberoamérica ha sido reemplazado por los petrodólares de Venezuela. Los hermanos Castro le siguen ganando la partida a los servicios de inteligencia de los Estados Unidos.
Lo ocurrido en Honduras huele que apesta a operación de inteligencia de los hermanos Castro. El modelo que sirvió para Venezuela, cuando un falso golpe de Estado, derrocó a Chávez y colocó a Pedro Carmona —Presidente de la Patronal y bobo— al frente en la Presidencia del República. Mandato que duró un suspiro. El general que hizo posible el golpe, no impidió el contagolpe, fue ascendido y enviado como embajador de Venezuela en Portugal. El sociograma se completó. La fantástica y masiva oposición popular contra Hugo Chávez, fue cebada, conducida, manipulada, llevada a hacia una solución falsa: Pedro Carmona. Se desilusionaron y el contagolpe y la restitución de Hugo Chávez se convirtió en la mejor solución. Lo ocurrido en Venezuela, cuando Chávez, estaba siendo sometido a una fuerte presión popular, constituiría la hoja de ruta que se está aplicando en Honduras. Siempre según la lógica de la mano siniestra. Veremos que nos depara la realidad. Si la lógica de la mano siniestra se cumple los acontecimientos, entonces, son mucho más graves de lo que aparentan. Si no se cumplen, la lógica del caos es la única válida y consistente.
El comportamiento de los militares, el institucional, hubiera ganado en comprensibilidad si hubieran esperado, pacientemente, a que el Congreso depusiera a su Presidente tal como estaba previsto. Y diera la impresión de que era eso, precisamente, lo que se ha tratado evitar: la desligitimación de Roberto Zelaya. Gol por la escuadra.
:: Obama lidera la campaña internacional para restituir a Zelaya
Chávez y los hermanos Castro ya tiene todo el apoyo de la comunidad internacional, el que necesitaban, para que su hombre ejecute la involución democrática ya ensayada. Si los acontecimientos están guiados por una mano siniestra sus mentores estarán siendo tratados, en estos momentos, de múltiples eventraciones de tanto a reir. La campaña para que Zelaya sea restituido en el cargo une a países como Estados Unidos y Venezuela o Cuba, incluye a los principales organismos internacionales, desde la ONU y la OEA, hasta la Unión Europea, el Mercosur y el Grupo de Río, y es una camapala que va en aumento. Los países de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), a la que pertenece Honduras, decidieron hoy en Managua retirar a sus embajadores acreditados en Tegucigalpa hasta que se restituya en la Presidencia a Manuel Zelaya.
El mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, calificó de “ilegal” lo ocurrido en Honduras y dijo que el presidente Manuel Zelaya sigue siendo el líder legítimo. Horas antes, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, señaló que EE.UU. no suspenderá la ayuda económica a Honduras y que la “prioridad inmediata es restablecer el orden democrático pleno”.
“Que no nos vayan a sentar en el banquillo de los acusados y juzgarnos a espaldas”, expresó Ortez, ex embajador de Honduras ante las Naciones Unidas y en Francia y nuevo ministro de exteriores del gobierno de Micheletti. “Aquí hemos trabajado dentro del marco de la Constitución. Nada al margen de la ley. Los militares —ha declarado Micheletti— intervinieron cumpliendo un mandato judicial para impedir más atropellos a la Carta Magna”. “Nosotros no hemos golpeado la Constitución, Zelaya lo hacía todos los días”.
Micheletti ha anunciado que las elecciones generales, tal como estaba previsto, se celebrarán en noviembre. La curiosa forma de proceder de los políticos y las instituciones hondureñas, expatriando a su presidente electo, para reponer el orden constitucional, de todos modos, sigue llamando la atención de todos los observadores y analistas internacionales. Por su parte Hugo Chávez, muy demócrata, ha amenazado con derrocar por la fuerza al gobierno hondureño.





















