Centro Nacional de Inteligencia. Saiz era manchego, amigo personal de Bono, pagado de sí mismo, Director del Centro Nacional de Inteligencia y, básicamente, atolondrado, en opinión de Pedro J. Ramírez. Saiz le ponía el polígrafo a sus colaboradores más cercanos. ¿Se lo ponía también a su mujer? Le saludabas y te ponía el polígrafo. Sanz, Félix Sanz Roldán, general de ejército, es un ex Jemad (Jefe del Estado Mayor de la Defensa), también manchego, amigo personal de Bono, que fue Jemad también con José Antonio Alonso, que lo fue en los primeres meses con Carmen Chacón, y que ahora era Secretario de Estado en La Moncloa como Alto Representante en materia de Defensa para la Presidencia Española de la Unión Europea.
Alberto Saiz trabajaba para la prensa. Le hacía los titulares. Iba de pesca, todo gratis, sacrificándose, por ejemplo, para ofrecer un titular a la prensa
Los ex Jemad suelen pasar al retiro sin pena ni gloria. No es el caso de Sanz. Ha sido nombrado Director General del CNI con el plácet de Carmen Chacón, la ministra de Defensa. El general Sanz acumula en su hoja de servicios unas excelentes relaciones con la Casa Real. Todo el mundo ha saludado el nombramiento y todo el mundo supone que con el nombramiento se acaban las excentricidades en el CNI. Mantiene, se afirma, excelentes relaciones con Washington y no se especifica con que esquina de Washington. ¿Con el Pentágono, con la CIA, con la NSA (National Security Agency), con Departamento de Estado, de Energía, del Tesoro… ? Los poderes en Estados Unidos está muy diluidos. Se presentan credenciales cuyo significado, el verdadero significado, está por desentrañar.
:: El superagente que trabajaba para la prensa
Alberto Saiz trabajaba para la prensa. Le hacía los titulares. Iba de pesca, todo gratis, sacrificándose, por ejemplo, para ofrecer un titular a la prensa. Y le ponía el polígrafo a sus colaboradores más íntimos, asimismo, sacrificándose, para ofrecer un titular a la prensa. Filtraba los trapos sucios del CNI en Cuba, sacrificándose, para ofrecer un titular a la prensa. Los suyo no era la inteligencia, ni la contrainteligencia, era la poca inteligencia en lo que era todo un experto. Fue ratificado en el cargo hace 77 días por la fuerte presión que ejerció María Teresa Fernández de la Vega sobre Zetaparo, personaje —y todos los indicios apuntan a ello— que también ha caído en desgracia. María Teresa se enfrentó a Chacón, que quería otro director para el CNI, y la zarandeó con fuerza.
Zapatero y la Chacón, uña y carne, sintiéndose zarandeados le han buscado las cosquillas a la Señá Vicepresidenta y parece, da la impresión, todo indica, que se las han encontrado. Prepárense para dos sustituciones que harán historia, que estaban en el congelador y que están a punto de pasar al microondas: María Teresa (con ese aspecto de pollo electrocutado) y Rubalcaba (ex boxeador). El viejo mundo se viene abajo. Los peones de PRISA, su brazo armado dentro del Gobierno pierde posiciones y con tan dramáticas pérdidas, ojo al dato, la posibilidad de sobrevivir como empresa en la jungla mediática.
:: Gabilondo: “Aznar tenía razón, yo no”
Aprovechando que la sentencia de Estrasburgo confirmaba que la ilegalización de Herri Batasuna era una necesidad social, que en otro momento, hubiera sido interpretada de la manera más torticera posible, hete aquí que zás, llega Gabilondo y por sorpresa declara: “Aznar tenía razón, yo no”. Un misil en toda la línea de flotación de Zetaparo. La negociación con ETA, quiso decir Gabilondo, fue un error garrafal y puede que nos animemos a desvelar otras cosas si no te rindes y nos entregas lo que te pedimos: pasta, mucha pasta.
La respuesta de Zapatero ha sido fulgurante. Alberto Sainz que hacía bolos con el grupo PRISA, al que revelaba los trapos sucios del CNI en Cuba, en Marruecos y en otro confines, amagando, fue cesado. No olviden que la expulsión de la antena del CNI en Nador (Marruecos) fue acusado por el gobierno marroquí, subrepcticiamente, de tener comprado al jefe marroquí de la lucha contra la droga (!). Miguel Barroso es uno de los hombres fuertes de la Sexta y su factótum, fue el jefe del Gabinete de Comunicación en la primera parte de la legislatura de Zetaparo y es, por supuesto, el marido de la Ministra de Defensa. Miguel Barroso representa, cosas cosillas, todo lo que más odia Prisa.






















