Honduras. LaLa Administración Nacional Oceánica y Atmósferica (NOAA, en inglés) pronosticó para la presente temporada de huracanes, entre el 1 de junio y el 30 de noviembre, en el Atlántico, entre nueve y catorce tormentas tropicales de las cuales la mitad podrían convertirse en huracanes. Si el huracán Mitch (1998) devastó Honduras, ahora, el huracán Zelaya, puede ser igualmente devastador y ya lo está siendo desde el punto de vista político y financiero.
El propósito de Manuel Zelaya de subvertir el orden constitucional para avanzar hacia un socialismo pobre y oscuro, aterroriza a una gran parte de la sociedad hondureña
El presidente expatriado (para evitar que compareciera ante la justicia) de Honduras, Manuel Zelaya, dio por terminado el diálogo con el gobierno de Roberto Micheletti. A ninguna parte convenía el acuerdo. El gobierno de Micheletti, rechazó el plan de Óscar Arias. Manuel Zelaya, por su parte, recogió el guante de inmediato para anunciar que iniciaba su proyecto insurrecional. Proyecto que intentó organizar desde la poltrona presidencial, pero sin éxito. La ruptura de las negociaciones han sido imputadas al Gobierno de Honduras, si bien, el propio Manuel Zelaya no estaba dispuesto a aceptar el adelantamiento de las elecciones al último domingo de Octubre, gobernar presidiendo un Gobierno de Unidad Nacional, como le pedía Óscar Arias y su descabezamiento político (no podía repetir mandato).
:: Subvertir el orden constitucional
La jefa de la delegación de Manuel Zelaya, Rixi Moncada, dio por terminado el diálogo. “Lamentamos profundamente” que la delegación del gobierno de facto “no haya expresado su sometimiento a esa resolución de la Organización de Estados Americanos”, que exigió la restitución del presidente constitucional.
Zelaya, en conferencia de prensa celebrada en Managua, después del rompimiento de las negociaciones, afirmó que volverá a su país el próximo fin de semana y “a partir de ahora mismo empezamos a organizar la resistencia interna para mi retorno al país”, al tiempo que señaló que “la comunidad internacional tiene un reto” y “deber actuar”. El propósito de Manuel Zelaya de subvertir el orden constitucional para avanzar hacia un socialismo pobre y oscuro, aterroriza a una gran parte de la sociedad hondureña. Proyecto que inició cuando optó por incorporar Honduras al ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas) y cuando se propuso repetir mandato y perpetuarse en el poder (prohibido por la Constitución Hondureña).
Manuel Zelaya apeló al derecho de los hondureños a la “insurrección contra la opresión” y a la “desobediencia civil”, que incluye no pagar impuestos y desobedecer a un “gobierno ilegítimo”. Tras el fracaso del diálogo, el secretario general de la Organizacion de Estados Americanos, José Miguel Insulza, advirtió que el organismo mantendrá y ampliará la presión. Por su parte, un portavoz del Departamento de Estado sostuvo que Washington “sigue de cerca la situación. Lo que ocurra tiene que ser una solución de los hondureños para Honduras”.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, señaló, en sintonía con las arengas de Hugo Chávez, que el golpe de Estado en Honduras es una advertencia a los “gobiernos progresistas” de América Latina y el Caribe.
:: “Directa intromisión”
En opinión de Carlos López, coordinador de la delegación del gobierno de Micheletti, son “inaceptables” las propuestas de Óscar Arias integradas en un plan de siete puntos para resolver la crisis, en particular la recomendación número uno relacionada con la restitución de Zelaya en el poder, la que consideró una “directa intromisión en los asuntos internos” de su país.
“Lo siento mucho, pero las propuestas que usted ha presentado resultan inaceptables para el gobierno constitucional de Honduras que yo represento”, dijo López a Arias, que durante el sábado y domingo trató infructuosamente de lograr un acuerdo entre las delegaciones enfrentadas. Para López, “la mediación no ha sabido comprender que la pretensión de imponer como presidente a José Manuel Zelaya Rosales va en contra del derecho interno de la República e infringiendo el principio de la igualdad soberana de los estados, es absolutamente inaceptable, constituye una abierta intromisión en los asuntos internos de Honduras y una lamentable desnaturalización de la mediación”.
López había presentado por la mañana un contrapropuesta en la que aceptaba el regreso de Zelaya, pero con el fin de que se someta a la justicia. Se acepta, decía un texto divulgado a los medios, su regreso a Honduras “con las garantías necesarias para que pueda ejercer su derecho ante los órganos jurisdiccionales competentes del Poder Judicial”.
:: La Unión Europea se suma a la desestabilización de Honduras
La Comisión Europea ha anunciado su decisión de suspender sus 65,5 millones de euros de ayuda presupuestaria a Honduras después de que fracasaran los esfuerzos por resolver la crisis desatada por la expatriación del presidente Manuel Zelaya. “Lamento mucho que no fuera posible a estas alturas encontrar una solución acordada mutuamente a la crisis hondureña”, afirmó en un comunicado la comisaria de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE), Benita Ferrero-Waldner.
“En vistas de las circunstancias, he tomado la difícil decisión de suspender todos los pagos como ayuda presupuestaria”, agregó la funcionaria, que este lunes ha comenzado una gira por América Latina que la llevará a Argentina, México y Cuba. De momento, la ayuda presupuestaria de 65,5 millones, que corresponde al periodo 2007-2010, queda congelada pero “podría perderse definitivamente si la actual crisis se prolonga”, según explicó el portavoz del Ejecutivo comunitario, Amadeu Altafaj.






















