Corrupción. El partido se servía de la trama y la trama utilizaba al partido para corromper cuanto podía. De todo lo que vamos conociendo, lo que se puede leer en el sumario, se desprende que las personas vinculadas a Francisco Correa utilizaban sus contactos políticos y a los políticos, para sumarlos a cuantos maquinaciones corruptas quedaban a su alcance. Algunos de los miembros de la trama de corrupción investigada en la operación Gürtel no sólo se dedicaban a operaciones urbanísticas fraudulentas y negociaciones irregulares con las administraciones públicas, sino que incluso traficaban con mercancías ilegales desde Dubai y Senegal, con la ayuda de empresarios y diplomáticos que facilitaban su entrada a Europa, según se desprende de las conversaciones intervenidas recogidas en el sumario.
La cúpula de la ‘red Gürtel’ poseía un total de 49 vehículos de alta gama o lujo de marcas de reconocido prestigio por valor de 1,3 millones de euros
Así, Antoine Sánchez, no sólo colaboraba voluntariamente con su primo Francisco Correa para servirle de tapadera legal en su entramado empresarial, sino que mantenía una actividad paralela en Senegal, país en el que era residente. Una de las conversaciones telefónicas que mantiene con su socio Gueye Tapha, estando éste en Dubai, es reveladora. En ella, Tapha le dice que ha podido ver lo que denominan “la mercancía”, que califican de “demasiado” buena y de la que tienen “3 cajas, de 3 y medio”.
Otra conversación de Antoine, que por lo que recoge el sumario también viaja habitualmente a Colombia, conocida por sus esmeraldas, desvela que también se dedica a la venta de “piedras de joyerías”, de modo que el “material” del que hablan podrían ser gemas. En ella encarga a otra persona averiguar el precio en el mercado de Amberes, sede del Centro Mundial del Diamante, y concluye que puede costar “36.000 euros”. El portador de las mismas cree que unas pueden costar 36.000 euros y otras 10.000, pero que queda pendiente de confirmación.
La cúpula de la ‘red Gürtel’ poseía un total de 49 vehículos de alta gama o lujo de marcas de reconocido prestigio por valor de 1,3 millones de euros
Desde Dubai, Tapha explica que las cajas tienen un cartel que indica “UNESCO”. “Es verdad, eso es muy bueno, joder… !si pudiéramos conseguirlos!”, responde Antoine. “Lo único que tenemos que hacer ahora es rezar a ver si hay suerte, y viendo que el tío es el que me ha hecho venir, el que me ha metido en un hotel, o sea que ahora mismo, él me da pan y techo, pues todo eso no lo va a hacer de forma gratuita”, añade Tapha, que se encuentra precisamente con el individuo con el que negocia, un tal Hassan. “Claro, que se trata de algo muy importante”, remacha Antoine.
Tapha explica entonces la operativa: “Si conseguimos introducirlo en Dakar, seguro pillaremos alguna posibilidad de mandarlo a París con el banquero que vendrá especialmente en su propio avión”, un tema que vuelve a confirmar un poco más tarde: “Si conseguimos meter todo eso en África, un tío se desplazará en un avión privado para venir a buscarle”.
Sin embargo, también baraja otra posibilidad, que es la de introducir la mercancía en un container vía marítima con el material de otros vendedores, se supone que legales, para lo cual cuenta con contactos diplomáticos. En ese caso, deben contactar con un tal “Jaco”, para que “mande a su diplomático”. “Además, una vez me explicó que Senegal es una excelente plataforma para ellos porque Senegal tiene convenios con Gabón y otros muchos países”, señala.
“Mi amigo me ha dicho que va a intentar consultar a los comerciantes. Como sabrás, hay muchos comerciantes que no paran de mandar containers. Tiene unos cuantos amigos que están curtidos en todos estos temas, así que sabrán perfectamente cómo hacerlo llegar a Dakar. Eso es por lo menos lo que a mi me dijo”, explica Tapha.
El socio de Antonio incluso estudia la posibilidad de trasladar una parte del material llevándolo sobre si mismo, pero parece que es disuadido por los controles que existen en el aeropuerto de Dubai. Por la mañana, le explica a Antoine que “tenía previsto” llevarse “algo encima”, a lo que su amigo le dice cómo hacerlo: “Para ello no hay ningún problema, lo que tienes que hacer es comprarte un camuflaje que llevarás encima y luego te pones la ropa encima”.
Sin embargo, cuando hablan por la tarde, Tapha ya ha consultado y se retracta. “Al preguntarle si yo podía llevarme algo encima, me dijo que ni pensarlo ya que el aeropuerto de Dubai está super bien equipado, hay todo tipo de escáner. Así que eso no puede colar”, concluye.
:: La cúpula de la red
La cúpula de la ‘red Gürtel’ poseía un total de 49 vehículos de alta gama o lujo de marcas de reconocido prestigio por valor de 1,3 millones de euros, excluyendo los que regalaron supuestamente a diversos políticos como sobornos a sus exigencias, según un informe que consta en el sumario elaborado por la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal.
BMW 735, Range Rover Sport, Mercedes SLK, Audi S6, Audi All Road, Mercedes E300, Audi A8, Mercedes SL500 son algunas de las marcas de los lujosos vehículos con precios superiores a los 35.000 euros que lucían los cabecillas de la trama de blanqueo de capitales. La palma se lo llevaba la mujer de Correa, la imputada Carmen Rodríguez Quijano, quien poseía un total de 14 vehículos de estas características, entre ellos dos Land Rover, un Chrysler Jeep Wranger y un Lincoln Town Car.
En cambio, su marido sólo era titular de una motocicleta de gran cilindrada, una Suzuki GSX 600F. No obstante, en el listado de vehículos de la trama consta que anteriormente era titular de otros tres. Según el informe policial, el ex secretario de Organización del PP de Galicia Pablo Crespo poseía 12 coches. En la actualidad, era titular de un Seat Ibiza 1.9 y de un Opel Ascona 2.0. Además, figuró como propietario de otros tres vehículos, actualmente transferidos a terceros.
El responsable de Orange Market, Álvaro Pérez Alonso, ‘El Bigotes’, tenía cuatro vehículos de alta gama. En la actualidad, consta como titular de dos coches de la marca Bombardier, uno modelo CAM AM y otro DS650X, según el documento. El restante de los vehículos, un total de 15, estaban a nombre de las empresas del entramado corrupto: Pasadena Viajes, Orange Market, Special Events Technology Consulting Management (TCM). Entre las marcas destacan Mercedes, Land Rover Discovery y Bombardier.
El informe de la Brigada de Blanqueo de Capitales especifica que la compra de los vehículos se efectuó, en la mayoría de los casos, aproximadamente, entre el periodo de tiempo comprendido entre 2000 y 2008, figurando a nombre de los investigadores por un periodo que oscila entre varios meses y dos o tres años, momento en el que son transferidos a terceros.
Los investigadores señalan que en algunos casos se detectó que los vehículos se transferían entra las distintas personas físicas y jurídicas que engloban el grupo empresarial que dirigía Correa. También hicieron hincapié en el considerable volumen de compra-venta de vehículos de alta gama en casos como la mujer de Correa y Pablo Crespo, siendo Correa sólo titular de una moto.
:: Regalos políticos
El sumario incluye otros vehículos regalados a los participantes de la red corrupta. Por ejemplo, Correa compró en 1999 con dinero de la ‘Caja B’ un Mercedes valorado en 33.000 euros que se puso a nombre de Lourdes Semprun, la mujer del ex eurodiputado Gerardo Galeote, imputado en la trama. Este vehículo estuvo en un principio a nombre de la empresa mercantil Pasadena Viajes S.L.
El sumario destapa también que ‘El Bigotes’ y Crespo realizaron gestiones para conseguir un coche de lujo Infiniti para el secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa. El dirigente popular siniestró este coche el pasado mes de mayo.
Por otro lado, la relación entre Correa y los coches del ex alcalde de Pozuelo de Alarcón Jesús Sepúlveda se refleja en una declaración del líder de la trama, en la que Correa mantiene que Sepúlveda “le debía 14 millones de pesetas de un Range River y que le iba a pagar con una obrita, y no le ha pagado ni el coche ni los viajes de los dos últimos años”.
El documento precisa que el concesionario emitió dos facturas por el mismo Range Rover, una a favor de Correa por 83.000 euros y otra para la empresa ALD Automotive SAU referida al mismo vehículo donde consta un sello a nombre de Jesús Sepúlveda.
De la documentación se desprenden los tres coches de alta gama que Sepúlveda también imputado en la trama, adquirió por un valor total que supera los 175.400 euros. Primero, compró un BMW modelo 523 I en abril de 1996 por el que pagó en efectivo 39.000 euros (6,5 millones de pesetas). Tres años más tarde se hizo con un Jaguar S-TYPE V.8. valorado en 53.400 euros, que él, por entonces pagó en pesetas (8,9 millones) en dos plazos: la entrada de 250.000 pesetas y mediante cheque bancario. Posteriormente, en 2004, compró para después alquilar un vehículo Range Rover Vogue 4.4. V8 por un valor total de 83.000 euros.






















