Jaxa. La Agencia para la Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) publicó fotos sacadas por su satélite de observatorio de terreno, "Daichi", del día 24 de febrero, unos días antes del terremoto que ocurrió en Chile, y del 27 de febrero, tras producirse el seismo. La zona oscura es la zona de mayor impacto del terremoto La imagen muestra cómo quedó Chile tras el sismo de 8,8 grados en la escala de Ritcher que devastó el país.
Geofísica. El terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que sacudió el pasado sábado el centro y el sur de Chile redujo muy levemente la duración del día y desplazó el eje de la Tierra en ocho centímetros, según informó la agencia espacial estadounidense (NASA). En un artículo publicado en la edición digital de la revista ‘Business Week’, el geofísico de laboratorio de la NASA en Pasadena, California, Richard Gross, indicó que los terremotos pueden desplazar hasta cientos de kilómetros de rocas en espacios muy reducidos, lo cual modifica la distribución de la masa en el planeta y afecta a la rotación de la Tierra.
Estos movimientos de grandes cantidades de masa de placas tectónicas ocasionan pequeñas perturbaciones en la dinámica de la Tierra como cuerpo cósmico
A partir de cálculos elaborados mediante métodos informatizados, la NASA ha constatado que, a causa del terremoto de Chile, el eje de la Tierra se ha movido ocho centímetros y que “la duración del día se debe haber acortado 1,26 microsegundos (millonésimas de segundo)”. No es la primera vez que se detectan cambios similares tras un terremoto. El día se redujo en 6,8 microsegundos a finales de 2004 a causa del seísmo de 9,1 grados registrado cerca de Sumatra, que provocó el mayor tsunami de la historia.
Aunque el terremoto de Chile fue más pequeño que el de Sumatra, el de Chile logró inclinar un poco más el eje terrestre por dos razones. “En primer lugar, a diferencia del terremoto de Sumatra que estuvo localizado cerca del ecuador, el terremoto de Chile estuvo localizado en las latitudes medias de la Tierra, con lo cual pudo cambiar de forma más efectiva las cifras del eje” dice el doctor Gross. “En segundo lugar, la falla responsable del terremoto de 2010 en Chile desciende bajo la superficie de la Tierra con un ángulo más agresivo que el de la falla responsable del terremoto de 2004″. “Esto hace que la falla de Chile sea más efectiva al mover la masa de la Tierra verticalmente y por lo tanto más efectiva al cambiar las cifras del eje terrestre”, explica.
:: “Como una bailarina”
Tal como explicó Alejandro Gangui, investigador del Instituto de Astronomía y Física del Espacio de la Universidad de Buenos Aires, estos movimientos de grandes cantidades de masa de placas tectónicas ocasionan pequeñas perturbaciones en la dinámica de la Tierra como cuerpo cósmico. “Sabemos que la Tierra no es un cuerpo completamente rígido sino que está sujeta a muchas perturbaciones de acuerdo a efectos estacionales” explica el científico. “Es como el efecto de la bailarina que cuando gira sobre un pie y con los brazos abiertos su movimiento de giro es lento y cuando los cierra es más rápido”.
Ahora con la Tierra, dice el científico, pasó algo similar, ya que su movimiento de giro se hizo más rápido por el cambio en la distribución de materia en la zona ecuatorial. Tal como explica el doctor Gangui, aunque estos cambios en la posición de la Tierra son importantes es poco probable que los detectemos.
:: Megatoneladas de TNT
El terremoto de Chile liberó energía equivalente a mil megatoneladas de TNT. Por su parte, el British Geological Survey, (Centro Británico de Inspección Geológica) (BGS), afirma en un análisis reciente que la enorme cantidad de estrés almacenado durante cientos de años en el límite de las placas tectónicas donde ocurrió el terremoto —y donde no había habido ningúna sacudida desde 1935— liberó energía equivalente a más de mil megatoneladas de TNT. Y lo hizo en unas cuantas decenas de segundos. El BGS explica que terremotos como el de Chile, que ocurren bajo el océano, elevan el lecho marino desplazando enormes cantidades de agua. Esto ocasiona olas gigantes —o tsunamis— que pueden propagarse desde el epicentro como ondas en un estanque.
Pero en el océano profundo el tsunami viaja a cientos de kilíometros por hora, casi a la velocidad de un avión. Según el BGS la ola causada por el terremoto frente a la costa de Chile tardó 10 horas en cruzar el océano Pacífico. Algo similar ocurrió en 1960 con el terremoto de magnitud 9,5 que sacudió a Chile y desató un tsunami devastador que viajó a través del Pacífico, llegó a Japón unas 20 horas más tarde y mató a unas 200 personas.





















