Lucha contra el narcotráfico. El Gobierno mexicano respondió a las críticas formuladas por el cantautor, poeta y columnista español Joaquín Sabina contra su estrategia de lucha contra el narcotráfico y la violencia, que calificó de “ingenua”. El secretario de Gobernación (cargo equivalente al de ministro del Interior) mexicano, Fernando Gómez Mont, aseguró en una rueda de prensa en la capital que Sabina no debería esperar de él, máximo responsable junto al presidente, Felipe Calderón, de la seguridad interna de México, “una actitud acomplejada o revanchista” frente a estas críticas, y le pidió más tolerancia y que el cantautor asuma “que vivimos en un mundo global”.
¤ PERMISIVIDAD GENERAL
El progresismo/progresado, en el que milita el bardo Joaquín Sabina, propende a la permisividad y si es absoluta mejor. Afirma Joaquín Sabina que la despenalización de las drogas no evita las drogas pero si las corrupción criminal. Y en virtud de dicha creencia y sin ningún otro argumento de amparo, la corrupción criminal dejaría de inmediato de existir. Las bandas que antes se dedicaban al narcotráfico, de ese modo, abandonarían de inmediato sus usos criminales para solicitar el ingreso en alguna congregación caritativa. Ni por asomo se les ocurriría, después de un proceso de reflexión, extorsionar a los expendedores de droga oficiales y tampoco usar su dilatada experiencia criminal en otras actividades. El núcleo argumental de Joaquín Sabina, el de la permisividad, serviría, igualmente, para solicitar la despenalización del tráfico de uranio enriquecido. ¿Qué importancia tiene para Joaquín Sabina que el pueblo quiera penalizar el consumo de determinadas drogas y el tráfico de las mismas? ¿Y preservar la Ley, cuán importante es para el trovador? Un buen samaritano debiera silbar al oído del bardo español que el delito es deudor de la condición humana y no del objeto de sus fechorías.
Esta polémica surgió el pasado lunes, cuando Sabina, que ofreció en Ciudad de México el primero de una serie de conciertos que realizará en México tras haber sacado un nuevo disco, afirmó que la política de Calderón para combatir el narcotráfico y la forma de combatirla, en referencia a la guerra sin cuartel contra los cárteles, que incluye el uso del Ejército para mantener el orden en ciertas zonas, había sido “ingenua”.
“Yo creo que el presidente Calderón… creo que fue muy ingenuo, por decirlo de buena manera, cuando planteó esa batalla. Parece mentira que no supiera que la Policía estaba completamente infiltrada y a sueldo. Y parece mentira que no supiera que esa guerra no la puede ganar él ni la puede ganar nadie”, afirmó el artista en una entrevista.
Sabina, además, abogó por la legalización de las drogas como mal menor frente a las consecuencias que genera luchar contra ella. “Porque con la legalización no se acaba con las drogas, pero sí se acaba con la corrupción, con las muertes y con los asesinatos, y con la infiltración en el poder”, sostuvo en declaraciones recogidas por el diario ‘El Universal’.
Estas palabras, que han tenido una gran repercusión mediática en México, parecen haber forzado una respuesta por parte del Gobierno, ya que el secretario de Gobernación, además de rebatir las críticas de Sabina en rueda de prensa, envió una carta al cantautor rebatiendo sus tesis.
:: “Lo verdaderamente ingenuo sería la inacción frente al crimern”
“La decisión de actuar contra del crimen organizado partió de un diagnóstico que cada día muestra resultados mas contundentes, y avanza en el fortalecimiento de las instituciones de seguridad pública y el sistema de Justicia, con el objetivo de que estas sean eficaces, transparentes y modernas”, afirmaba Gómez Mont en la misiva. “Precisamente, ante la gravedad y dimensión del problema de seguridad, el Presidente Felipe Calderón planteó la urgente necesidad de poner un alto al proceso degenerativo de las instituciones policiales derivado del aumento de las acciones de los grupos delictivos”, añadía la carta.
Por todos estos motivos Gómez Mont negaba que su Gobierno hubiera “actuado en cualquier momento con ingenuidad”. El dirigente enumeraba una serie de delitos que suelen perpetrar los grupos narcotraficantes en México, como “secuestros, extorsiones, amenazas, ejecuciones y violencia generalizada” que afirmaba son “problemas que surgen a partir de la inacción de la autoridad”. “Lo verdaderamente ingenuo es suponer que tales delitos, que tienen asolada a la población, se van a resolver si el gobierno federal no hace nada”, zanjaba el secretario de Gobernación.
:: La Constitución mexicana podría avalar su expulsion del país
Ministro de la Gobernación: “Lo verdaderamente ingenuo es suponer que tales delitos, que tienen asolada a la población, se van a resolver si el gobierno federal no hace nada”
El artículo 33 de la Constitución mexicana establece que los ciudadanos extranjeros tienen prohibido involucrase en asuntos de política interna del país. De lo contrario, el Gobierno podrá expulsar a cualquier extranjero si así lo juzga conveniente, de forma inmediata y sin necesidad de juicio previo. En cuanto a la sugerencia de Sabina de legalizar las drogas, Gómez Mont lo descartaba porque a su juicio no resuelve el problema fundamental del país. “Ni pone un alto a la descomposición institucional que se ha hecho manifiesta durante los últimos años como consecuencia de las actividades criminales. Mas aún, no garantiza que las bandas delincuenciales renuncien a practicas al margen de la ley”, afirmaba.
El mandatario, sin embargo, quiso mostrarse conciliador en la rueda de prensa que ofreció, y afirmó que el artista “es bienvenido en México”, y le emplazó a una reunión para discutir sobre el tema.”Pronto tendremos la ocasión de reunirnos y me dará gusto saludarlo personalmente”, afirmó Gómez Mont, que aseguró que al presidente Calderón le gusta la música de Sabina.






















