Carlos Jiménez Villarejo. Exfiscal anticorrupción, presente en el acto homenaje a Garzón, y la persona que acuso a los magistrados de la Sala Segunda Tribunal Supremo de "ser cómplices de torturas en la época franquista" y que ahora se enfrenta a una denuncia interpuesta por el sindicato 'Manos Limpias'
Caso Garzón. El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha calificado de “claramente antidemocrático” el “espectáculo” celebrado en la Universidad Complutense a favor del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, y exigió que el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, que asistió al acto, no continúe en su puesto “ni un minuto más”. En declaraciones en Guadalajara, donde visitaba un centro de Proyecto Hombre, el dirigente del PP cargó contra el acto organizado por los sindicatos UGT y CCOO porque a su juicio fue “claramente antidemocrático” y un “espectáculo” que no debería repetirse. “Y así hay que decirlo porque es la verdad”.
“Gaspar Zarrías —mano derecha de Manuel Chaves en el Ministerio de Política Territorial, presente en el aquelarre de la Complutense— no debería seguir como secretario de Estado ni un minuto más”
“Todas las personas, todas, desde la más importante en la sociedad hasta la más humilde, son iguales ante la ley, se llamen Garzón, Pérez o Fernández”, manifestó el líder ‘popular’, argumentando que los jueces están sometidos a la ley “como todos los demás”. “Siempre creo que los jueces son los que tienen la última palabra porque así lo dice la Constitución, la ley. Y ahí está uno de los aspectos básicos de la democracia: un legislativo, un ejecutivo y un judicial. Y hay que respetar las decisiones de los jueces, pero los jueces, como todos los demás, están sometidos al imperio de la ley, que es la voluntad de la mayoría”.
Mariano Rajoy añadió que por estos motivos su partido solicitó ayer un pronunciamiento del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de “respaldo” a los jueces, “porque la independencia de poderes es algo básico en democracia”. Y por respeto a esta independencia de poderes, el líder ‘popular’ censuró la presencia en el acto de Gaspar Zarrías, mano derecha de Manuel Chaves en el Ministerio de Política Territorial. “No debería seguir como secretario de Estado ni un minuto más”, exigió.
Rajoy hizo estas declaraciones en respuesta a varias preguntas de los periodistas, uno de los cuales se dirigió por error al líder ‘popular’ como “señor Garzón”. “No se lo tomaré en cuenta, porque soy consciente de que ha sido una equivocación — le respondió Rajoy–, aunque estoy preocupado por el subconsciente”.
:: Berzona y Villarejo han sido denunciados por ‘Manos Limpias’
El sindicato Manos Limpias ha denunciado este miércoles ante el juzgado de instrucción de Madrid que se encuentre de guardia, al rector de la Universidad Complutense, Carlos Berzosa y al ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo por el acto celebrado ayer en apoyo al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en el que los dos intervinieron. A Berzosa lo acusa de prevaricación y malversación de caudales públicos y a Jiménez Villarejo de injurias y calumnias. El juzgado de instrucción de Madrid llevará el caso a reparto y se conocerá en los próximos días a qué juez le corresponde.
El presunto delito de malversación de caudales públicos de Berzosa, según el sindicato, implicaría, por un lado, que la cesión del aula para que se celebrase ayer el acto, convocado por CCOO y UGT, fue dictada por el rector de la Complutense y, malversación de caudales públicos afecta, además de bienes económicos, a bienes inmuebles. En cuanto al delito de prevaricación (que un funcionario público adopte una resolución injusta a sabiendas), Manos Limpias considera que se sustenta en la intención “deliberada y plena conciencia de la ilegalidad del acto realizado” del rector.
En relación con la denuncia a Jiménez Villarejo, alude a que “acusó públicamente” a los magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de ser “cómplices de las torturas” en la época franquista. También recuerda que “en el conflicto entre el derecho al honor y el derecho a la libertad de expresión, es pieza fundamental la veracidad de la manifestación y, si la veracidad del hecho denunciado no tienen consistencia alguna, debe de prevalecer el derecho al honor”.
Manos Limpias dice que el delito de calumnias supone la imputación de un delito hecho con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad, mientras que el de calumnias tiene que lesionar la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación. En este sentido, el sindicato considera que el acto público, “en alguna de sus intervenciones, no está amparado en el derecho a la libertad de expresión”. Asimismo, a su juicio, el desarrollo del mismo “supuso un ataque y subversión” del sistema democrático español y “una coacción a los miembros de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, un llamamiento a la Sociedad Española de enfrentamientos, la comisión de delitos e injurias”, es decir, “una incitación al golpismo” contra la democracia.
:: “Exceden el derecho de Libertad de Expresión”
La portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Gabriela Bravo, ha pedido “respeto” al Tribunal Supremo (TS) por la causa que instruye contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo y advirtió de que los “ataques” realizados este martes contra esta institución “exceden el derecho de libertad de expresión”. Tras clausurar en Granada la jornada ‘Comunicación y Justicia’, Bravo explicó a los periodistas que el CGPJ sintió la necesidad de pronunciarse sobre este asunto porque algunas de las manifestaciones que se hicieron en la Universidad Complutense de Madrid durante el acto de apoyo a Garzón organizado por CCOO y UGT constituyen “un ataque y una descalificación” al Tribunal Supremo.
Así, precisó que el objetivo del acuerdo por el que la Comisión Permanente del CGPJ reprobó ayer estas manifestaciones era evidenciar la “necesidad de que se respeten a las instituciones básicas del Estado y en este caso la actuación del órgano jurisdiccional que está en la cúspide del poder judicial”, ya que lo contrario, a su entender, “no es tolerable”.





















