Mercados. ¿Quién se beneficia con la crisis griega mientras las instituciones comunitarias, Atenas y los ciudadanos en Grecia buscan válvulas de escape? ¿Cómo actúan los especuladores? La libertad de mercado, tan frucífera en periodos de bonanza, de la que también se benefician los oportunistas, estados sin escrúpulos, mediante ocultación de datos y variadas estratagemas, tiende a volverse en contra suya, cuando la situación es adversa y es el caso. Los griegos se lanzan a las calles, el Gobierno continúa ideando nuevos recortes del presupuesto público y la Unión Europea discute qué otros actores involucrar en el rescate de Atenas para evitar la caída libre del euro. Entretanto, otros especulan con que la crisis empeore para obtener sustanciosas ganancias: los especuladores.
:: Compraventa de euros
Los griegos se lanzan a las calles, el Gobierno continúa ideando nuevos recortes del presupuesto público y la Unión Europea discute qué otros actores involucrar en el rescate de Atenas para evitar la caída libre del euro
Los inversores que apuestan contra Grecia tienen una amplia gama de posibilidades. La más sencilla: apostar a la caída de la confianza en el euro. En definitiva, es de esperar que la moneda se devalúe en vistas de las dificultades que enfrentan los miembros de la eurozona —con Grecia a la cabeza, seguida de otros países como Portugal, España e Italia—. Estos inversores venden euros y compran otras monedas, por ejemplo, dólares estadounidenses. Con cada centavo que la moneda europea pierde valor frente al dólar, ellos ganan. Vender euros y comprar dólares puede ser hoy un negocio fructífero.
:: Acciones prestadas
Ganancias más jugosas promete la especulación con acciones. Los inversores se informan sobre las empresas más afectadas por la deuda griega, entre otros, los bancos que prestaron fondos al Estado heleno. Los alemanes se cuentan entre ellos con unos 30.000 millones, y también los franceses con unos 60.000. Pero los más afectados son las propias entidades bancarias griegas. Los inversores que juegan a ganar con el endurecimiento de la situación venderán las acciones de estos bancos, antes de que su precio caiga más, pero con la perspectiva de que en algún momento podría volver a subir.
Los que no tienen acciones pueden apostar y las toman prestadas, a cambio de un gravamen, y prometen devolverlas en un período de tiempo determinado. Mientras tanto, las venden. ¿Que baja su cotización? El inversor-especulador las compra nuevamente a un precio irrisorio y las devuelve poco antes de que cierre el plazo del préstamo. En estas “ventas al descubierto” de valores prestados, la ganancia de los especuladores es justamente el valor de la depreciación de las acciones (menos la tasa de préstamo). ¿Que el especulador apostó mal y las acciones suben? En ese caso, pierde. Los que juegan contra el valor de las acciones suelen hacerlo con gran determinación, apostando fuerte a tumbar el valor, vendiendo grandes sumas, para asegurarse el negocio. Ya en 2009 los bancos alemanes anunciaron que pondrían frenp a los préstamos al Estado griego ante el aumento de los riesgos de insolvencia.
:: Permutas de incumplimiento crediticio
Otra forma de apostar son los “Credit Default Swaps” (CDS) —”permutas de incumplimiento crediticio”—. Se trata de un seguro de cobertura de riesgo para el caso de que un deudor se declare insolvente. El comprador de un CDS asegura con él un préstamo, realiza pagos periódicos de un gravamen al asegurador y a cambio recibe dinero de éste si el deudor incurre en impagos o no desembolsa el total del préstamo asegurado al final del plazo convenido.
Pedro Pérez, por ejemplo, le presta 100 euros a Juan González, pero tiene la preocupación de que el Sr. González no pueda pagar luego su deuda. Sin embargo, Eva Rodríguez confía en la capacidad de pago del Sr. González, así que Pedro Pérez le propone a ésta el siguiente trato: si el Sr. González no logra pagar su deuda, ella asumirá la devolución de los 100 euros. A cambio, la Sra. Rodríguez le exigirá a Pedro Pérez el pago de un gravamen, quizás un euro.
:: No te presto pero me aseguro
Por supuesto, existen CDS para el caso de que Grecia no logre pagar su deuda. Eso sí, con dos diferencias esenciales: los CDS son libremente negociables, así que uno no necesita haberle prestado dinero al Sr. González, a Grecia, para poderse asegurar contra su insolvencia. Es algo así como una apuesta de futuro sobre la capacidad de pago del Sr. González, de Grecia. El CDS es un producto financiero que se comercializa sin necesidad de estar vinculado a una deuda efectiva de, por ejemplo, el Estado griego.
Cada mala noticia sobre la deuda griega y la capacidad del país para pagarla, eleva el valor del CDS. Si Grecia necesita nuevos préstamos, ello activará la negociación de los CDS que aseguran a inversores y especuladores contra su insolvencia. Así que también con ello pueden obtenerse ganancias. Los que poseen CDS pueden ofrecerlos en mercado al precio de riesgo de cada ocasión.
A finales del 2009 asegurar 10 millones de euros de deuda griega costaba 200.000 euros. A finales de abril de este año, el mismo CDS costaba más de 900.000 euros y aproximándose al 10%. Así que los especuladores que se aseguraron “barato”, sin haber prestado realmente ni un centavo al Estado griego, los que compraron CDS para la deuda griega, pueden contar ahora mismo con una ganancia de 700.000 euros. Y eso, sin haber corrido prácticamente ningún riesgo.






















