Paquete de créditos. La canciller, Angela Merkel, pronunció una declaración de Gobierno en la que abogó porque Alemania ponga a disposición más de 123.000 millones de euros para salvar el euro. Además, anunció medidas de ahorro. La declaración de Gobierno de la canciller Angela Merkel precedió a la primera lectura de la propuesta de ley en el Parlamento sobre la participación alemana en el enorme paquete de créditos y garantías destinado a salvar al euro, y estimado en 750.000 millones de euros. Sobre la aportación alemana, que algunos calculan en 123.000 millones y otros hacen llegar hasta los 148.000 millones, se votará el viernes próximo en el Bundestag y se someterá a un proceso legislativo equivalente en la Cámara Alta, el Bundesrat.
:: Día crucial
“Si fracasa el euro, fracasa Europa, señaló la jefa de Gobierno en su declaración. Y enfatizó además que el euro está en peligro. Con el paquete de rescate, dijo, se definirá “la preservación del ideal europeo”
Todas las baterías de la política alemana están enfiladas a lograr la aprobación del paquete de rescate y, sobre todo, a definir los términos del mismo. Las palabras de Merkel fueron sintomáticas. Al igual que en una entrevista concedida al diario francés Le Monde, la canciller repitió ante los diputados germanos que “la estabilidad del euro está en juego.” Pero este miércoles fue más allá. “Si fracasa el euro, fracasa Europa”, señaló la jefa de Gobierno en su declaración. Y enfatizó además que el euro está en peligro. Con el paquete de rescate, dijo, se definirá “la preservación del ideal europeo.”
:: Especulaciones y desmentidos
La clave de la solución radica en las medidas concretas mediante las cuales se logrará la “cultura de estabilidad” a la que aludió la declaración de Gobierno. El gobierno y los alemanes especulan acerca de una subida en el impuesto al valor añadido (IVA), del 19 al 25%. El desmentido no tardó en llegar, en declaraciones del ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, a la radio pública alemana. Por el momento, el camino que trazan tanto Merkel como su Gobierno pasa por un programa de ahorro. El año entrante quedará consagrado a nivel constitucional el llamado “freno de la deuda”, que presupone una disminución de 60.000 millones de euros en el déficit presupuestario hasta 2016. El Süddeutsche Zeitung anunció ya recortes por 15.000 millones de euros a proyectos en materia de infraestructura y armamento. Y numerosos políticos y funcionarios están advirtiendo de los peligros de un aumento rápido en los ingresos fiscales mediante la subida de impuestos.
:: Consecuencias para las entidades financieras
Merkel criticó ásperamente a los bancos, que según ella “atizan el fuego de la crisis en vez de ayudar a apagarlo”. Es tiempo de involucrar al sector bancario en la solución de los problemas que aquejan al euro
Merkel, por su parte, se ha encargado de abordar las medidas que tienen un impacto internacional o específicamente dirigido al sector financiero. En su declaración de Gobierno, la canciller hizo mención a la prohibición de las llamadas “operaciones al descubierto” de acciones de diez consorcios financieros, así como de algunos bonos europeos. Se trata de una transacción altamente especulativa (bajista) según la canciller. Una medida que entró en vigor en el día de ayer y con duración indefinida. La canciller anunció además un catálogo de medidas entre las cuales podrían incluirse impuestos a las transacciones financieras internacionales o a las actividades financieras internacionales. También volvió a criticar a los bancos, que según ella “atizaron el fuego de la crisis en vez de ayudar a apagarlo”. Es tiempo de involucrar al sector bancario en la solución de los problemas que aquejan al euro, subrayó.
Esto coincide con algunas propuestas hechas por la oposición socialdemócrata. Sin embargo, el líder de esa fracción en el Bundestag, Frank-Walter Steinmeier, se mostró “decepcionado” por la declaración de Gobierno. “En ningún momento la canciller nos invitó a colaborar” en la solución de la crisis, dijo el ex vicecanciller. A Alemania y también a Europa le esperan días áciagos. Lo primer deber de Alemania será aprobar la participación alemana en el paquete de rescate. Pero después, a renglón seguido, tendrá que definir las medidas de ahorro, y lo peor de todo, presentarlas a los sectores afectados. La segunda tarea es inaplazable y su deficiente definición puede destruir o arruinar la credibilidad del paquete de rescate.






















