Gijón. Expertos han alertado hoy sobre la “preocupante desaparición masiva” de anfibios originada por la aparición de un hongo y alentada por el cambio climático y las nuevas formas de vida. Así lo han manifestado durante las ponencias enmarcadas en el congreso de la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA), que se celebra hasta el 31 de mayo en Gijón y que abunda en la conservación y en el sector de los acuarios.
El conservador de aves y mamíferos marinos del Zoo Aquarium de Madrid y coordinador de la iniciativa, Miguel Bueno, ha explicado que los zoológicos han apostado por invertir en su entorno y colaborar con el mantenimiento de las especies que nacen cerca de las regiones en las que se ubican y, en este sentido, ha alertado de la situación de los anfibios.
Los animales son atacados por un hongo que agujerea su piel. Además, los efectos del cambio climático también afectan a su estado, según el especialista.
La “preocupante desaparición masiva” de anfibios está motivada por la aparición de un hongo y alentada por el cambio climático
La desaparición de muchos de los abrevaderos ganaderos, lugar de desarrollo de renacuajos y espacio reproductivo, es otra de las circunstancias que colaboran a la desaparición de ejemplares. Algunos estudios indican que el 32% de las 5.743 especies conocidas están “amenazadas”.
La labor de los expertos, ha dicho Bueno, pasa por alentar la reproducción de los anfibios y separar comunidades para tal fin, además de buscar medidas para la conservación en el medio natural, como la protección de zonas. La Unión Europa ha promovido una serie de medidas para evitar la desaparición y ya están en marcha programas para rebajar el impacto en sapos y anfibios ibéricos.
Otra especie en peligro es la de los tiburones, motivada en gran parte por la captura indiscriminada y asociada al comercio de sus características aletas. Las poblaciones de algunos ejemplares, como el tiburón martillo, han descendido hasta un 95%. En este sentido el jefe de acuarios del Zoo Aquariun de Madrid, Pedro García-Miguel, ha explicado las dificultades que presenta la conservación de este ejemplar en cautividad y exposición.
El tiburón martillo se “estresa” fácilmente y no soporta la exhibición, situación que ha previsto el recinto madrileño al reducir el tiempo de cuarentena del animal y diseñar instalaciones especiales y específicas para ellos.
A juicio de García-Miguel, el miedo a este animal es “más ficción” que otra cosa, dado que únicamente atacan a humanos cuando se adentran en sus espacios y los confunden con presas, pero no se acercan a las costas, especialmente en las aguas españolas.
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