León. El presidente de la Asociación provincial de profesionales de transporte discrecional de mercancías, Altradime, Pablo Lorenzo, quiso dejar claro hoy que la situación de la huelga del transporte en la provincia de León está “ahora mismo en guerra”.
Pablo Lorenzo aseguró que “hay un desconcierto muy alto y no sabemos lo que va a suceder”. En la asamblea celebrada este fin de semana por parte de Altradime, formada por cerca de 350 socios, se decidió continuar con el paro. Entre empresas y autónomos leoneses, el presidente de Altradime informó de que “entre el 80 y el 90 por ciento de los camioneros continúan parados”.
El problema que más preocupa a este sector es que “la gente se está empezando a poner nerviosa”, relataron desde Altradime. Este nerviosismo se hace latente, según Pablo Lorenzo, en las relaciones entre transportistas que están “atacándose unos a otros” y añadió que “no entiendo qué interés existe en aquellos que intentan crear conflictos entre el autónomo y la empresa diciendo que no tienen las mismas necesidades”. En este sentido, el presidente de la Asociación fue contundente señalando que “desde mi punto de vista estamos todos en el mismo barco, si el autónomo tiene gastos, el empresario también, los problemas son iguales para todos, no es que interese sólo a la empresa”.
Altradime informó de que “entre el 80 y el 90 por ciento de los camioneros continúan parados”
La mayor dificultad a la que se tienen que enfrentar ahora es que la mesa de negociación está cerrada con el Gobierno desde el miércoles. Pablo Lorenzo recordó que se ha firmado un acuerdo de 54 puntos, pero que no está respaldado por el cien por cien de los transportistas, “lo que se ha pactado sólo beneficia a muy largo plazo, a corto plazo no nos sirve para nada”. “Nosotros ahora estamos perdiendo dinero, los que firmaron tienen la papeleta más grande porque necesitamos seguir negociando y ahora estamos esperando a ver lo que hacen los demás”.
Mientras tanto desde Altradime no ocultan la realidad por la que está atravesando el sector en estos momentos. “Hay mucho miedo y, a la vez, respeto por quienes decidieron desconvocar el paro y vienen a cargar a León”, apostilló Pablo Lorenzo. Pese a esto la presencia de piquetes en León es “altísima”. Este hecho hace que los que abandonaron la huelga no trabajen con normalidad. “El miedo es libre y no quieren arriesgarse a que les ocurra algo a ellos o al camión porque es su medio de vida”, esta es la justificación dada por Pablo Lorenzo para que se entienda por qué la fluidez de camiones no es la misma que en semanas anteriores al comienzo de la paralización. Además del temor a los piquetes, “la Guardia Civil está parando a todo el mundo”, relató Pablo Lorenzo, quien también destacó que “hay mucha gente parada entre los camioneros que suben del sur y los que bajan del norte”.
Reivindicaciones propias
Altradime especificó que sus peticiones se centran en varios puntos importantes entre los que destacaron que se declare el sector en crisis, la realización del pago a 30 días, la cláusula de revisión del precio del gasóleo y el aplazamiento y la reducción de las cuotas de la Seguridad Social; sobre esto, Pablo Lorenzo dijo que sí se acordó un aplazamiento a un año de tipo de interés cero, pero no se aprobó la reducción. Y por último, figura la necesidad de que se revise el baremo sancionador.






















