Borrenes (León). El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Fernández, ha confirmado hoy la presencia de arsénico por encima de los niveles permitidos en el agua de la red de abastecimiento del pueblo de Oencia, en la comarca del Bierzo.
Eduardo Fernández ha efectuado estas declaraciones a los medios de comunicación en Borrenes (León), donde ha presidido la reunión semanal con los jefes de servicio de la Delegación Territorial. Según Fernández, los técnicos han constatado la presencia de arsénico en el agua de abastecimiento en niveles de 37 microgramos por litro cuando el nivel máximo debería ser de 10 microgramos.
Los técnicos han constatado la presencia de arsénico en el agua de abastecimiento en niveles de 37 microgramos por litro cuando el nivel máximo debería ser de 10 microgramos
La Junta y el propio Ayuntamiento de Oencia han colocado bandos municipales en los que se prohíbe el consumo del agua de la red hasta que se efectúen controles más exhaustivos del agua de las tres captaciones de la localidad. “Estamos pendientes de los resultados de los análisis en las tres captaciones”, ha señalado el alcalde de Oencia, José Estanga (PP), quien ya ha trasladado la situación a la Diputación “por si fuera necesario el abastecimiento de agua por camiones”.
El delegado de la Junta ha comprometido el apoyo de la administración regional en caso de que fuera necesario realizar obras para contar con una nueva traída desde otra captación “tal y como me ha sugerido el alcalde con otro acuífero de la zona en caso de se necesite una solución a largo plazo”. La localidad de Oencia cuenta con un centenar de habitantes de forma permanente si bien la población se dispara hasta el medio millar de residentes durante los meses de verano.
Una sustancia extremadamente tóxica
El caso de Oencia no es el único. El verano pasado se descubrió que el agua que estaban bebiendo los habitantes de Nistal de la Vega, otra localidad leonesa, también estaba contaminada con arsénico. En este caso fue una vecina la que dio la voz de alarma sobre lo que estaba ocurriendo.
El arsénico es una sustancia química que puede llegar a ser extremadamente tóxica para el organismo humano. Y no solo en concentraciones altas. La exposición durante un largo período de tiempo a cantidades pequeñas también puede tener consecuencias negativas para la salud. Por ello, al trascender la noticia sobre la contaminación del agua en Nistal, el alcalde de San Justo de la Vega —municipio al que pertenece el pueblo afectado—, Avelino Vázquez, ordenó realizar dos contraanálisis, uno al laboratorio municipal de León y el segundo a una empresa privada. El resultado de dichos informes otorgó al agua un total de 71 miligramos de arsénico por litro, diez veces más de lo permitido.
En el caso de Nistal y Oencia la contaminación por arsénico se produjo a través del agua, pero esta sustancia es muy común en distintos ámbitos del medio natural como la atmósfera y las rocas. A través de una combinación de procesos que pueden ser tanto naturales (meteorización, actividad biológica, emisiones volcánicas) como antropogénicos (actividad minera, uso de combustibles fósiles, pesticidas, herbicidas o desecantes) el arsénico puede llegar hasta las aguas.
Los expertos aseguran que su presencia en este medio no es demasiado frecuente aunque tampoco demasiado rara. Por eso se aconseja que antes de hacer una captación de agua se realice un estudio del suelo y sus componentes.






















