Santander. La pérdida de la dieta mediterránea no sólo afectaría a la salud de millones de personas, sino que además pondría en peligro la supervivencia de un patrimonio aún más amplio; el que conforman los paisajes y las tradiciones asociadas a ella.
Así lo ha asegurado el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Dieta Mediterránea, Francisco Sensat Alemany, durante la conferencia que ha ofrecido en los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, UIMP, en Santander.
Sensat ha explicado durante su ponencia que “la pérdida de la dieta mediterránea es mucho más grave de los que en un principio se podría pensar”, ya que sus efectos se extenderían a varios ámbitos y ha señalado que “las poblaciones rurales se verían muy perjudicadas, ya que si desaparecen las costumbres tradicionales mediterráneas y se abandonan los cultivos, las poblaciones que viven en este medio agrario tendrían que emigrar y se produciría una erosión del suelo”. Además, opina que “la globalización y la evolución de las costumbres están conduciendo a un paulatino abandono de hábitos saludables tradicionales”.
“La pérdida de la dieta mediterránea es mucho más grave de lo que en un principio se podría pensar”
Precisamente para contrarrestar ese proceso, España, Italia, Grecia y Marruecos han decidido promocionar conjuntamente ante la Unesco que la dieta mediterránea sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, PCIH.
Los cuatro países se reunirán a mediados de julio para acordar el documento y el audiovisual definitivos que se presentarán en septiembre ante el comité encargado de valorar la candidatura, según ha indicado Francisco Sensat.
España, Italia, Grecia y Marruecos han decidido promocionar conjuntamente ante la Unesco que la dieta mediterránea sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, PCIH
El vicepresidente de la Fundación ha subrayado la importancia de esta candidatura, ya que su aprobación supondría “una mayor protección y difusión de la dieta mediterránea”, y así los ciudadanos se “convencerían de la necesidad de consumir productos mediterráneos en vez de alimentos procedentes de otros países que, muchas veces, no son tan sanos”.
Además, Sentat ha destacado que la presentación de candidaturas a PCIH tiene como fecha límite el 30 de septiembre de 2008 y que, además de la dieta mediterránea, España va a presentar individualmente otras dos propuestas: el silbo gomero y los Tribunales de las Aguas y de los Hombres Buenos.






















