Madrid. Las reservas han caído para este verano en el sector del turismo rural en casi todas las comunidades autónomas, aunque todavía los propietarios de establecimientos confían en que las reservas de última hora animen la temporada.
Según ha indicado el portavoz de la Asociación Española de Turismo Rural (Asetur), Octavio Perera, este año se está notando la recesión económica y el cambio de actitud del cliente, que espera hasta el último momento para decidir su viaje en función de la meteorología o de su disponibilidad económica.
A este descenso generalizado de las reservas para los meses de julio y agosto se escapan Baleares y Canarias, dos de los destinos que mayor índice de ocupación registran durante todo el año y en los que las reservas internacionales tienen una gran importancia.
La recesión económica y el cambio de actitud del cliente, principales factores de este descenso
Al contrario de lo que se esperaba, el efecto Expo no se ha terminado de notar en la provincia de Zaragoza, según comenta Perera, ya que sólo los establecimientos más cercanos a la ciudad están llenos, frente a tan sólo un 20% de reservas del resto de alojamientos para el mes de julio. Sin embargo, esta provincia registra para el mes de agosto una ocupación ya cercana al 40% y se espera un buen comportamiento de las reservas de última hora para este mes.
Los destinos tradicionales de turismo rural para el verano, como los del Levante español, también confían en esa decisión del cliente en el último momento, frente a los del centro de España, en los que las reservas llegan por cuentagotas.






















