Los científicos aseguran que la administración de las hormonas de crecimiento a un millón de vacas tendrá el mismo efecto que sacar de la circulación 400.000 automóviles o plantar 300 millones de árboles
Washington. Las hormonas de crecimiento bovino podrían ayudar a reducir las emisiones contaminantes de la industria ganadera al disminuir la cantidad de estiércol que producen las vacas, según un estudio que publica hoy la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Según los investigadores de la Universidad de Cornell, si se usaran en gran escala las hormonas de crecimiento se reduciría el número de vacas que se necesitan para producir leche.
La investigación fue financiada por la Universidad de Cornell con aportaciones de Monsanto Co., fabricante de la hormona de crecimiento vacuno Posilac
Eso aliviaría la demanda de maíz y soja y se disminuiría la emisión de gases invernadero al aminorar el estiércol cuya descomposición origina metano, uno de los gases invernadero.
Para ilustrar su teoría, los científicos manifiestan que la administración de las hormonas de crecimiento a un millón de vacas tendría el mismo efecto que sacar de circulación 400.000 automóviles o plantar 300 millones de árboles.
Por otra parte, según afirman, con la hormona de crecimiento 843.000 vacas producirían la misma cantidad de leche que un millón de vacas. Además, se eliminarían de la atmósfera 0,8 millones de toneladas de dióxido de carbono y se reducirían las emisiones de metano en unos 40 millones de kilogramos y las de óxido nitroso en unos 200.000 kilogramos.
La investigación fue financiada por la Universidad de Cornell con aportaciones de Monsanto Co., fabricante de la hormona de crecimiento vacuno Posilac.





















