Madrid. La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, Coag, alertó de que la incertidumbre generada en el sector por la aplicación de la nueva Organización Común de Mercado, OCM, vitivinícola está presionando los precios del vino a la baja.
Según informó, de enero a junio las cotizaciones del vino en origen pasaron de 2,97 euros/hectogrado a 2,74 euros/ hectogrado para los tintos y de 2,86 a 2,52 euros para los blancos.
Coag denunció que esta situación provocó que Castilla La Mancha, Cataluña, Murcia, Valencia y la Denominación de Origen Jerez hayan realizado una petición de destilación de crisis con el objetivo de normalizar la tendencia a la baja de los precios ante la ausencia de mecanismos de gestión de mercados, eliminados tras la última reforma de la OCM.
De enero a junio las cotizaciones del vino en origen pasaron de 2,97 euros/hectogrado a 2,74 euros/ hectogrado para los tintos y de 2,86 a 2,52 euros para los blancos
La coordinadora exigió al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino celeridad a la hora de cerrar el diseño del Programa de Apoyo nacional de la nueva OCM y demandó un reparto de los fondos por comunidades autónomas para que cada región pueda adecuar las medidas y la ficha financiera a su realidad vitivinícola.
También reclamó el establecimiento de mesas de negociación para fijar acuerdos marcos con la industria y solicitó que éstos vayan más allá de una política contractual de precios para asumir compromisos éticos de comercialización.
El responsable del sector del vino de Coag, Alejandro García-Gasco, manifestó la necesidad de construir una relación de confianza entre productores e industria y apuntó que la organización agraria ya denunció en su día que la reforma de la OCM está pensada exclusivamente para grandes grupos industriales vitivinícolas y que no mejorará la renta de los viticultores.
La organización agraria ya denunció que la reforma está pensada para los grupos industriales vitivinícolas y no mejorará la renta de los viticultores
Además de la caída de los precios, Coag advirtió también que el sector del vino está sufriendo actualmente el encarecimiento de los costes de producción, lo que en su opinión pone en jaque la viabilidad de las explotaciones familiares vitícolas.
:: CCAE: sí a las ayudas a la comercialización
La Confederación de Cooperativas Agrarias de España, CCAE, señaló ayer que el futuro de la vitivinicultura española pasa por utilizar el máximo de ayudas de la nueva Organización Común de Mercado, OCM, para la comercialización en lugar de en ayudas directas al viticultor.
Así lo destacó el director general de CCAE, Eduardo Bahamonde, durante un desayuno de trabajo en el que explicó que la postura de las cooperativas de cara al Plan Nacional de Apoyo al sector del vino e insistió en que el futuro del vino pasa por buscar su rentabilidad en los mercados y que la mejor forma de los viticultores de rentabilizar su actividad es mediante un buen precio de su uva de calidad; ya que buscar esa rentabilidad en un pago directo “es pan para hoy y hambre para mañana”.
Bahamonde consideró que el sector del vino tiene que pensar a largo plazo y “aunque suena duro” es mejor optar por una apuesta que potencie estrategias de comercialización que pongan a los caldos españoles a la cabeza de los mercados internacionales, ya que pueden hacerlo en calidad y precio.
Además, reiteró que el sector tiene que adaptarse a un escenario en el que desaparecen mecanismos de regulación de los mercados como la destilación o la intervención, y para ello hay que poner en valor los caldos nacionales aportando los fondos de la OCM a la mejora de las estructuras de comercialización.
En este aspecto consideró que las ayudas de pago único para los viticultores no redundarán en beneficio alguno, ya que las bodegas privadas acabarán restando el valor de las ayudas al precio que hasta entonces pagaban con la ayuda, por lo que se verían abocados a un abandono sin fondos.
Bahamonde especificó que una vez que el Plan Nacional de Apoyo ya fue presentado en Bruselas el pasado 30 de junio, es importante que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, se de cuenta de las necesidades del sector y de la apuesta por la comercialización.
Para ello CCAE propone al Gobierno que a la hora de gestionar el sobre nacional lo reparta entre las comunidades autónomas, reflexione sobre la idoneidad de destinar parte de los fondos a medidas nacionales de promoción en los mercados internacionales, porque de lo contrario cualquier iniciativa de carácter supraregional no tendría cabida en el régimen de ayudas y añadió que el sector vinícola adolece de una gran atomización con más de 64 denominaciones de origen, que en el extranjero difícilmente se asocian con regiones concretas del territorio.

Bahamonde resaltó el papel de las cooperativas a la hora de gestionar estas medidas de comercialización, ya que el 70 por ciento de los vinos que se producen y se comercializan en España proceden de cooperativas.
En España hay más de 600 bodegas cooperativas que facturan cerca de 1.000 millones de euros, y esas facturaciones de apenas dos millones por cooperativa no permiten iniciativas individuales de comercialización y apertura de mercados sin ayudas.






















