'Desarrollo de Proyectos Martinsa-Grupo Norte'. La empresa asegura que la paralización de las obras no es culpa suya
León. La sociedad ‘Desarrollo de Proyectos Martinsa-Grupo Norte’ estudia la adopción de medidas legales para que la constructora Dragados reanude de forma inmediata las obras del centro comercial ‘León Plaza’, después de que esta última empresa haya decidido paralizar los trabajos.
De momento, esta compañía está estudiando las medidas legales a emprender para que los trabajos continúen y para pedir las responsabilidades oportunas a la empresa constructora por la decisión tomada.
La suspensión de las obras del centro comercial, donde trabajan unos ochenta operarios, se produjo horas después de que Martinsa-Fadesa anunciara un concurso voluntario de acreedores, según han explicado. Esta promotora inmobiliaria participa en la sociedad de ‘Desarrollo de Proyectos’, aunque no tiene la mayoría de las acciones. El grupo está participado por Caja Duero (19,5%), Martinsa-Falesa (40,25%) y Grupo Norte (40,25%).
Dichas fuentes, que habían garantizado la solvencia de la sociedad y habían dicho que las obras del centro comercial concluirían conforme a lo previsto, han aclarado que la sociedad, que promueve la construcción de ‘León Plaza’, no ha decidido suspender y paralizar estos trabajos. Es más, consideran imprescindible que las obras continúen para que concluyan en primavera de 2009, conforme a lo previsto.
El centro comercial consta de tres plantas, con una superficie de 18.000 metros cuadrados, una de ellas ocupada solo parcialmente, además de un aparcamiento subterráneo de dos niveles, de 500 plazas. Además, acoge un total de 70 establecimientos comerciales, el 60 por ciento de los cuales ya están ocupados.
:: El Gobierno elude auxiliar a Martinsa—Fadesa
El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, dijo hoy que “Martinsa-Fadesa ha tomado riesgos excesivos” que ahora tienen consecuencias y reiteró que es contrario a que el Gobierno intervenga porque es “muy difícil de justificar” el uso del dinero de los impuestos para ayudar a empresas con “mala suerte”.
En una entrevista en Punto Radio, Solbes señaló que la inmobiliaria que ha presentado concurso de acreedores es una empresa “seria que ha hecho su trabajo”, pero el contexto financiero actual “ha hecho que no le fuera posible hacer frente” a los riesgos tomados.
Es muy difícil de justificar el uso del dinero de los impuestos para ayudar a empresas con “mala suerte”
Añadió que, aunque el Gobierno buscó la forma de concederle un crédito, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) no puede prestar “dinero para funcionar”.

Además reconoció que el concurso de acreedores de Martinsa-Fadesa —antigua suspensión de pagos— afecta al resto del sector inmobiliario y también al financiero, aunque aclaró que el “seísmo” de la bolsa de ayer no se debe sólo a esta crisis, sino también a otros factores.
El concurso de acreedores de Martinsa-Fadesa afecta al resto del sector inmobiliario y también al financiero
“Ayer fue un día muy difícil” en la bolsa, admitió Solbes, para quien la caída no sólo se debió a Martinsa-Fadesa, sino a una “conjunción de factores”, como el “arrastre” internacional de la intervención sobre los dos gigantes hipotecarios estadounidenses Freddie Mac y Fannie Mae, así como a una serie de “malas noticias” como las peores perspectivas económicas para Europa.
Solbes considera que los empresarios “por definición arriesgan”, lo que es positivo porque ayudan a que la economía y el empleo crezcan, y añadió que, del mismo modo que consiguen beneficios, los riesgos que toman deben asumirlos sus accionistas.
En cualquier caso, apuntó que cuando Martinsa compró la cotizada Fadesa en marzo de 2007 había en el sector “algunos que vendían y otros que compraban”, así como empresas que empezaban a diversificar su negocio, para no basarse sólo en la construcción inmobiliaria.
El Ejecutivo se comprometió a “echar una mano” en la medida de lo posible, y buscó una fórmula para conceder el préstamo del ICO
Recordó además que él lleva “años” subrayando la necesidad de un cambio en el modelo de crecimiento, para que no fuera tan dependiente de la construcción.
Solbes expresó su confianza en que aunque la crisis de Martinsa-Fadesa afecta a todo el sector y también al financiero implicado, se va a ir “digiriendo progresivamente” en los próximos meses.
En cuanto a la ayuda gubernamental, aseguró que el Ejecutivo se comprometió a “echar una mano” en la medida de lo posible, y buscó una fórmula para conceder el préstamo del ICO de 150 millones de euros, pero la empresa no tenía ninguna inversión que se ajustara a las líneas de crédito del organismo, entre las que no está el de “préstamos de capital circulante”, para mantener la liquidez. Pero señaló que lo importante no es el montante de ese crédito, sino los 4.000 millones de deuda que Martinsa-Fadesa quería refinanciar.
Pese a ello, el vicepresidente insistió en que el interés del Ejecutivo es que “salgamos de esta situación de la mejor manera posible, manteniendo al máximo el empleo, garantizando que las viviendas se construyan” o que se devuelvan las aportaciones adelantadas.





















