Pamplona. Las nuevas técnicas permiten capturar fragancias en la ropa y liberarlas cuando ésta se frota o alguien abraza a la persona que la lleva puesta, según afirmó la evaluadora y jefe de desarrollo de perfumes de International Flavors & Fragances, IFF, Dolores Vila.
La especialista, graduada en Farmacia y Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Navarra, explicó en el campus pamplonés que al romperse las cápsulas que previamente retuvieron la fragancia se vuelve a tener la sensación de la ropa recién lavada.
Vila, que desarrolla su actividad en el centro creativo que tiene en Holanda IFF, la segunda multinacional en la producción de perfumes y aromatizantes, comentó que el seguimiento de las tendencias llevó a diseñar fragancias cada vez más ligadas a la intensidad de los olores de distintas flores. “Actualmente, las rosas se encuentran en boga con la vuelta de la feminidad, mientras que en la década de los 90, unos gustos más minimalistas pedían perfumes más ligeros”, precisó.
Sobre el componente emotivo que desprende el aroma, Dolores Vila considera que las fragancias pueden recordar la primavera, el mar y mil sensaciones distintas y por eso se busca que sean “únicas” y “enamoren a la gente”, lo que explica que por ejemplo en el perfume de un mismo detergente haya diferencias entre un país mediterráneo y otro nórdico.
“Actualmente, las rosas se encuentran en boga con la vuelta de la feminidad, mientras que en la década de los 90, unos gustos más minimalistas pedían perfumes más ligeros”
Con dos máster, uno en Cosmética y Fragancias por la escuela de negocios de Versalles, la experta señala que la carrera de Farmacia ayuda a comprender mejor la naturaleza de los productos para prever si se adecuarán al diseño de fragancia escogida para éstos por los clientes y da una formación multidisciplinar clave en el contexto del mercado laboral actual.
Las fragancias pueden recordar la primavera, el mar y mil sensaciones distintas y por eso se busca que sean “únicas” y “enamoren a la gente”
Dolores Vila destacó asimismo las experiencias que obtuvo en las prácticas que realizó en farmacias durante varios veranos de la carrera ya que “escuchar a mucha gente genera un hábito para entender a las personas” y hoy para ella es “fundamental comprender la sensación que busca un cliente en su ropa y ser capaz de traducirla en una fragancia”.






















