EFE. Material incautado por la Guardia Civil en el marco de la operación 'Mike Papa', contra el denominado 'Complejo Vizcaya' de ETA, en los dos ultimos zulos de la organizacion terrorista descubiertos en las proximidades de las localidades riojanas de Valgañón y Pazuengos
Madrid. La Guardia Civil ha localizado dos zulos de ETA en La Rioja y ha detenido esta tarde en Getxo (Vizcaya) a Inge Urrutia por su presunta relación con el ‘complejo Vizcaya’, grupo que planeaba atentar contra el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska y secuestrar a un concejal socialista.
El zulo descubierto esta tarde en las cercanías de la localidad riojana de Pazuengos almacenaba unos 125 kilos de explosivos y tranquilizantes, supuestamente para ser utilizados en posibles secuestros, según fuentes de la investigación.
El cabecilla del comando, Arkaitz Goikoetxea, ha declarado ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que los tranquilizantes encontrados en ambos zulos iban a ser utilizados en el secuestro de un concejal socialista, según las mismas fuentes.
Goikoetxea, que incurrió en algunas contradicciones durante su declaración, ha añadido que esta acción terrorista seguiría las pautas del secuestro del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco, con el objeto de obligar al Gobierno a negociar.
En el zulo, utilizado por el ‘complejo Vizcaya’ de ETA, desarticulado el martes, también fueron halladas placas de matrícula de Portugal, Francia y España, detonadores y cordón detonante.
La localización del zulo ha sido posible gracias al testimonio de Arkaitz Goikoetxea, quien ha sido trasladado en helicóptero hasta el lugar donde estaba escondido el zulo, con el objeto de que señalara su ubicación. La inspección del escondite de ETA ha estado dirigida por Baltasar Garzón que ha viajado junto a la fiscal Dolores Delgado en helicóptero a la zona.
El primero de los zulos había sido localizado ayer en Valgañón —localidad situada a unos tres kilómetros de Ezcaray—, en la parte trasera de una iglesia románica del siglo XII y contenía una mochila en cuyo interior había un subfusil, diversas herramientas para robar coches y tranquilizantes.
Goikoetxea ha asegurado que el secuestro planeado seguiría las pautas del secuestro del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco, con el objeto de obligar al Gobierno a negociar
El segundo zulo, de forma circular y diámetro inferior a un metro, ha sido localizado en una pista forestal a dos kilómetros del casco urbano de Pazuengos, en una zona frondosa y en el hueco dejado por la raíz de un pino caído. Los 125 kilos de material explosivo localizados en su interior consisten en polvo de aluminio, 50 kilos de nitrometano y 80 de nitrato amónico, componentes que sirven para la fabricación de amonitol, un nuevo explosivo de gran poder destructivo, con el que ETA ha estado experimentando en los últimos meses.
Horas antes de que localizase el segundo escondite la Guardia Civil detenía en Getxo a Inge Urrutia por su presunta relación con el ‘complejo Vizcaya’, ya que según fuentes de la investigación, Urrutia formaba parte de la ‘cuadrilla’ del presunto jefe del comando.
Con la detención de Urrutia se eleva a diez el número arrestados en la operación que ha permitido desarticular el “comando Vizcaya”.
Horas antes de la detención de Urrutia, Goikoetxea había declarado a la Guardia Civil que la dirección de ETA le ordenó hace un año hacer seguimientos al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska en su residencia de vacaciones de Ezkaray con el objeto de preparar un atentado contra él, según informaron fuentes jurídicas
Fuentes de la investigación han informado de que agentes de la Guardia Civil han registrado durante más de siete horas un piso de Ezcaray, presuntamente utilizado por ETA como laboratorio para fabricar amonitol y piso de seguridad.
Según fuentes judiciales está previsto que Garzón tome declaración, a partir del sábado, a las nueve personas detenidas el martes en distintos puntos de Vizcaya, Fuengirola (Málaga) y Nigrán (Pontevedra). Urrutia podría comparecer también el sábado ante el juez, a no ser que la Guardia Civil decida consumir los cinco días máximos de detención previstos en la ley antiterrorista.





















