Teheran. Los delitos inmorales son perseguidos en Iran por los Basij (voluntarios leales al régimen). ¿Qué conducta puede ser considerada por los Basij, delitos inmorales?. Por ejemplo, llevar mal puesto el velo islámico, exhibir un corte de pelo occidental, tiendas que comercialicen faldas cortas o blusas algo transparentes…
Los castigos más duros, hasta llegar a la pena capital, están reservados para el tráfico de drogas, consumo de alcohol, los atracos armados, la homosexualidad, el adulterio y la violación. Para el Islam forman parte de los delitos que consideran “corrupción en la tierra”.
Como parte de su concepción del mundo, en la madrugada del domingo más de 30 personas fueron ejecutadas por ahorcamiento. Las autoridades iraníes consideran que recibieron un juicio justo y que las sentencias en su contra fueron ratificadas por la Corte Suprema Iraní. “Convertiremos Teherán en la ciudad más insegura para los delincuentes”, Amenazó el fiscal general de Teherán, Said Mortazavi.
Los iraníes ahorcan en público y los saudíes, igualmente en público, ejecutan con sable a los condenados a la pena capital. En Teherán los cuelgan de grúas en Arabia Saudí los decapitan de un mandoble, a la antigua usanza. Las lapidaciones, pena capital para las mujeres, tienen que ser lentas y se hacen con piedras de tamaño medio para que la muerte sea especialmente dolorosa.
Ocurre en un país, que se presenta como campeón de la moralidad pública y que acaba de anunciar que posee más de 5.000 centrifugadoras nucleares, razón por la cual su presidente Mahmoud Ahmadineyad, ha sido declarado “Héroe nacional de la hazaña nuclear”. La centrifugadoras son imprescindibles para enriquecer uranio de doble uso, militar y civil.
Centrifugadoras que estarán al servicio de una concepción religiosa que legitima su expansión mediante el uso de la violencia; que prohíbe a sus fieles abandonar sus creencias o convertirse a otra religión mediante la aplicación de la pena capital; que prohíbe a otras religiones o creencias el proselitismo y la práctica religiosa; que es complaciente con la pederastia masculina; y que considera a las mujeres súbditas del varón nacidas con el estigma del pecado.






















