Madrid. La Dirección General de Tráfico, DGT, aconseja a los conductores que pongan en práctica una serie de técnicas de conducción en los viajes para que puedan ahorrar en el consumo de combustible y reducir también la emisión de gases contaminantes, en especial CO2, a la atmósfera.
Tráfico recuerda estos consejos, que se extraen del Manual de conducción eficiente editado por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía, IDAE, en esta época del año en la que se produce el mayor número de desplazamientos de automóviles por carretera.
El manual explica que el vehículo automóvil utiliza un 15 por ciento de la energía total consumida en España, que proviene en el 98 por ciento de derivados del petróleo, y que el 40 por ciento de las emisiones totales de CO2 tiene su origen en el transporte por carretera.
En el caso de los neumáticos la presión se debería comprobar mensualmente porque si es inferior a la adecuada puede aumentar el consumo de carburante hasta en un 4 por ciento
Además, el manual concluye con que una adecuada conducción podría ahorrar del 10 al 25 por ciento de combustible y reducir las emisiones de CO2 en un 15 por ciento.
Para conseguir este ahorro, la DGT recuerda, por ejemplo, que en el caso de los neumáticos la presión se debería comprobar mensualmente porque si es inferior a la adecuada puede aumentar el consumo de carburante hasta en un 4 por ciento. Además, se debe revisar el equipaje porque por cada 100 kilos de peso que se transporta se gasta un 6 por ciento más de combustible.
Es preferible además usar marchas largas, respetando siempre los límites de velocidad, y mantener la distancia de seguridad para evitar frenazos, acelerones y consumos innecesarios.
Conducir a altas velocidades aumenta el consumo de combustible, subraya la DGT, que recuerda que los fabricantes de automóviles hacen los cálculos sobre consumo de combustible de sus vehículos a 90 kilómetros por hora, velocidad a la que menos consumo se produce
También se debería arrancar sin pisar el acelerador y tendría que mantenerse, siempre que sea posible, una velocidad uniforme porque ‘apretar’ el acelerador cuesta más dinero.
Conducir a altas velocidades aumenta el consumo de combustible, subraya la DGT, que recuerda que los fabricantes de automóviles hacen los cálculos sobre consumo de combustible de sus vehículos a 90 kilómetros por hora, velocidad a la que menos consumo se produce. A 120 kilómetros por hora se consume un 30 por ciento más.
El último consejo de Tráfico está relacionado con el aire acondicionado porque si está a 25 grados aumenta el consumo de combustible un 12 por ciento.
En ciudad, a bajas velocidades, abrir la ventanilla es más eficiente que usar el aire acondicionado, sin embargo en carretera, a más velocidad, ocurre lo contrario.






















