RGM. Entrada a la Facultad de Económicas. El PAU (Plan de Actuación Universitaria), un plan parcial dentro del Plan General de Ordenación Urbana, ha reconvertido terrenos adscritos a fines docentes en terrenos adscritos a la promoción inmobiliaria
León. Todo empezó hace tiempo. Exactamente cuando la ciudad de León decide apostar por su Universidad y en el Plan General de Ordenación Urbana, de 18 de Junio de 1982, delimita un área de suelo urbanizable no programado, de 325.969 metros cuadrados de uso principal educativo. Y de conformidad con el artículo 285 de la normativa del Plan, se establece como uso incompatible el de la vivienda, hotelero, residencial, móvil, comercial, artesanía y servicios del automóvil.
Todos conocemos esos terrenos, los comprendidos entre las Facultades de Económicas e Industriales, el centro de salud de La Palomera y la vía del tren de vía estrecha, con legítimos propietarios que de buen grado, en su día, aceptaron que sus propiedades fueran adscritas a un fin tan noble y querido por los ciudadanos de León. Terrenos que han sido reconvertidos, por obra y gracia de un equipo rectoral, en cuenta de negocio para la promoción inmobiliaria.
Terrenos adscritos a un fin docente y parte del campus fueron reconvertidos, por obra y gracia de un equipo rectoral, en cuenta de negocio para la promoción inmobiliaria.
De aquellos 325.969 metros cuadrados, una parte se usó para construir las Facultades de Económicas e Industriales. Facultades que ahora están casi sin acceso por las obras de urbanización de un PAU (Plan de Actuación Universitaria) de nuevo cuño, un plan parcial, con el único objetivo de decapitar los terrenos con fines docentes. Es decir, para transformar un fin docente en un fin lucrativo
Los resultados de gestión tan calamitosa ya empiezan a ser visibles. Varias vías rápidas atraviesan y rodean el Campus, y la zona de expansión y espacios comunes se ha esfumado. La puerta principal del recinto de la Facultad de Económicas, por la que transitan 2.500 alumnos, está a un metro de la valla de las obras de urbanización y el parking que utilizan conjuntamente Industriales y Económicas está sin acceso. ¿Qué ha sido del monolito de los reyes católicos, pieza que conmemora la inauguración del Campus? El acceso a la facultad de Educación se realiza a través de un circuito de cross y está separada del resto del Campus por una vía rápida. ¿Tiene pies y cabeza separar un Campus, dada la fuerte interacción entre sus partes, por una vía rápida para coches?
RGM. Campo a través para acceder a la Facultad de Educación
Los resultados de gestión tan calamitosa ya empiezan a ser visibles. Varias vías rápidas atraviesan y rodean el Campus, y la zona de expansión y espacios comunes se ha esfumado
¿Es cierto que la Universidad no necesita crecer, que ha llegado a su techo de infraestructuras? ¿A cambio de qué, qué cosa, el anterior equipo rectoral entregó terrenos adjudicados de manera contundente a fines docentes? ¿Por qué un fin docente se transforma en un fin lucrativo, especulativo y grotesco? ¿Es reversible el proceso?
En su momento con una nota informativa del 11-05-2004, el Rectorado, afirmaba que gracias al PAU, el nuevo Plan Parcial, la Universidad se hacía propietaria de 131.347 metros cuadrados. ¿Cómo es eso posible, dónde están los títulos de dicha propiedad? Se dice en la misma nota que a cambio de renunciar al fin docente de dicho territorio la Universidad ingresaría 14 millones de euros. ¿Dónde están, como se han utilizado?
Lo único cierto es que el equipo rectoral de entonces transmutó el fin educativo en otro especulativo, sin mandato para ello, rompiendo el principio de continuidad territorial para la expansión del campus, actuando como promotor inmobiliario, cometido ajeno a sus competencias, para construir 1.198 viviendas, con torres de 12 a 16 plantas, y un parque móvil añadido, que rodará por el campus, de otros 3.000 vehículos. ¿Qué criterio se ha utilizado para transformar el 27% del volumen de superficie construida, 1.198 viviendas, en 14 millones de euros? ¿Dónde están los documentos y contratos? La pregunta que nos hacemos todos, también la Comunidad Académica, es si estamos ante un engaño, una estafa o una bufonada de muy mal gusto.





















